Actualizado: 19/09/2014 22:36:56
COLUMNAS(VIEJO)
Dario Celis Estrada
TIEMPOS DE NEGOCIOS CAMBIOS EN LA API DE ALTAMIRA COMO SALDO DEL JUICIO PERDIDO POR CEVALLOS
Hace apenas unos días le platicaba que no había que perder de vista a Hyatt porque viene con nuevos bríos. La famosa cadena llegó a México en 1972 y uno de sus principales hoteles en sus inicios aquí fue el Hyatt Continental Reforma, que tomó a finales de esa década.

El inmueble se cayó con el terremoto de 1985 y desde entonces, la firma que preside Tom Pritzker ha buscado presencia en la Ciudad de México. Luego de 27 años finalmente lo logró con la compra al fondo japonés Jamex del Hotel Nikko, en el que invertirán 230 millones de dólares.

Desde el primer minuto del sábado se rebautizó como Hyatt Regency México City. Pero la compañía que comanda en la región Myles McGourty viene por más. Dos de esos nuevos hoteles ya se los había adelantado: uno estará en Los Cabos y otro en la Riviera Maya.

El primero será un Park Hyatt, el concepto de mayor lujo. Tendrá 196 habitaciones y 36 residencias. Se ubicará en el complejo Cabo del Sol y su construcción iniciará a principios de 2013. El diseño arquitectónico lo hará HKS y el interiorismo Yabu Pushelberg. Abrirá en el 2015.

El segundo es el Park Hyatt del complejo Kanai. Tendrá 220 cuartos, empezará a levantarse a finales de 2013 y deberá abrir en 2016. El inmueble será propiedad de Abraham Meta de GIM Desarrollos y Fredy Helfon de Alhel. La inversión se estima en 70 millones de dólares.

Sin embargo, considere otro par de proyectos amarrados para la misma Riviera Maya. Uno es el Andaz Mayakoba de 213 habitaciones que arrancaría en 2015. Es el hotel que actualmente opera como Viceroy y lo rediseñará el bufete mexicano Parque Humano de Jorge Covarrubias. Es una coinversión con OHL.

Asimismo, el Hyatt Playa que se inaugurará también en el 2015. Se ubicará en Playa del Carmen, entre la Quinta Avenida y la Calle de Constituyentes. Contará con 332 habitaciones y será diseñado por el despacho de Javier Sordo Madaleno. El inmueble será de un franquiciatario.

Finalmente hay otro par que también serán joint-venture 50-50 con un grupo mexicano. Es el Hyatt Place San José del Cabo de 157 habitaciones el Hyatt Place Tijuana de 144 cuartos. Sus edificaciones inician en los próximos tres meses y abren a finales de 2013.

Digamos que con estas cartas credenciales Hyatt busca reposicionarse en el país, tras los descalabros sufridos, primero en 2008 y luego en 2009, cuando dieron por terminados los contratos de operación en Acapulco y en Cancún.

En el primer caso, tenían un acuerdo con Alberto Saba Raffoul y en el segundo, con Pablo González Carbonell con quienes operaban los Hyatt Regency Acapulco y el Hyatt Cancún Caribe, respectivamente.

Hasta el jueves Hyatt tenía tres hoteles: los Hyatt Regency de Cancún, Villahermosa y Mérida. Sume ahora, por lo pronto, el de la Ciudad de México, ex Nikko.

OHL ficha a Farell

La controversia que tomará un curso diferente a partir de hoy es la de OHL y el gobierno de Puebla. La constructora que preside aquí José Andrés de Oteyza está presionada por los inversionistas y ya no puede mantenerse en silencio por la reversión de la concesión del Libramiento Norte de que fue objeto hace once días. Está obligada a informar el impacto financiero y qué va hacer. En esa tesitura, le adelanto que la compañía de origen española ya contrató al aguerrido Arsenio Farell Campa. Va ser el hijo del legendario ex secretario del Trabajo quien litigue ese conflicto. El abogado tiene experiencia en pleitos contra gobiernos estatales y ha defendido a constructoras como Tribasa de David Peñalosa (de la que De Oteyza fue alto ejecutivo) y GMD fundada por Crescencio Ballesteros. OHL tiene hasta el 30 de mayo para ampararse y argumenta que lo de Puebla representa cerca de 5% del Ebitda y no llega a 6% de los ingresos totales.

Aeroméxico pejista

Los trabajadores de Aeroméxico, que preside José Luis Barraza, enseñaron músculo el viernes. En parte, por un incidente en el que se vio involucrada una tripulación que mostró su preferencia por Andrés Manuel López Obrador en pleno vuelo, pero sobre todo, porque se estaba negociando el reparto de utilidades. A los sindicalizados les pagarán 40% menos en 2011 y estaban molestísimos. Sin embargo, tuvieron que aceptar los argumentos de la compañía que dirige Andrés Conesa y firmar el documento. Y es que en 2010 hubo mayor utilidad fiscal, porque se tuvo un ingreso extraordinario al venderse una parte del negocio Club Premiere. Ese ingreso no se tuvo en 2011 y por eso, la utilidad fiscal disminuyó. En las negociaciones participaron Rafael del Valle por sobrecargos, Tomás del Toro por trabajadores de tierra y Luis Enrique Chapa por pilotos.

Planigrupo coloca

Planigrupo, de Elliott Bross, colocó el viernes Certificados de Capital de Desarrollo (CKD) por dos mil 475 millones de pesos. La empresa inmobiliaria adicionalmente invertirá otros 650 millones y el fondo Walton Street Capital que comanda Sandor Valmer aportará otros 28 millones de dólares. Con esos cerca de tres mil 400 millones de pesos Planigrupo adquirirá más propiedades y no descarta más adelante salir a bolsa como un Fideicomiso Inmobiliario en Bienes Raíces (Fibra). En la operación del viernes la totalidad de los CDS lo compraron afores y aseguradoras. Apunte a Banamex de Ernesto Torres, Bancomer de Ignacio Deschamps, Banorte de Alejandro Valenzuela, Sura de Xavier de Uriarte, MetLife de Carmina Abad, Quálitas de Joaquín Brockman y Coppel de Enrique Coppel.

Dejan White & Case

Fíjese que apenas la semana pasada trascendió al interior de White & Case un escisión importante. Resulta que cuatro socios estratégicos se van a poner su propio despacho. Se trata de Juan Pablo Rico, Iván Libenson, Gustavo Robles y Eugenio Bernal. Su bufete estará especializado en temas como financiamiento, estructuración de proyectos de infraestructura y derecho administrativo, entre otros. Sucede que White & Case se empieza a dividir tras los cambios que promovió a partir de este año su matriz de Nueva York. Luego de años de llevar la batuta de la firma en México, a Alberto Sepúlveda Cosío le quitaron funciones operativas y su lugar fue tomado más en forma por Vicente Corta. No se descarta que los exsocios se llevan a más profesionales.

Tradeco gana

Tradeco, de Federico Martínez, ganó un contrato de Pemex para edificar un hospital de 80 camas en Paraíso, Tabasco. La firma ofertó arriba de los 216 millones de pesos. Compitieron compañías como ICA de Alonso Quintana, Acciona de José María Entrecanales, GAMI de Manuel Muñozcano, Aldesa de Antonio Fernández Rubio y FCC de María Esther Kopolowitz, entre otros.