
sucursales de Culiacán, Sinaloa, la institución bancaria no procedió en contra
de los gerentes, ni los empleados involucrados en el esquema, e informó a las
autoridades de Estados Unidos que éstos sólo fueron despedidos y no se pidió
ninguna investigación sobre su actuación, indican los documentos que fueron
presentados a la Corte por parte del Departamento de Justicia y en el acuerdo al
que llegó HSBC con el gobierno estadounidense.
"En 2007, el Grupo HSBC conoció a través de los correos de sus empleados de lo
que llamaban un masivo esquema de lavado de dinero ejecutado por empleados de
HSBC México y gerentes en las múltiples sucursales en el estado de Sinaloa",
señalan los documentos cuya copia tiene este medio.
Como resultado de lo anterior, “HSBC México cerró todas las cuentas involucradas
en el esquema y despidió a los empleados. Sin embargo, las sucursales de HSBC
México continuaron aceptando depósitos en dólares en el estado de Sinaloa", se
detalla.
De acuerdo con los documentos, el cártel de Sinaloa utilizó dos esquemas de
lavado de dinero a través de las sucursales de HSBC: depósitos de dólares en
efectivo a través de las sucursales de Culiacán, y además transferencias
electrónicas hacia Estados Unidos.
En los documentos presentados a la Corte, incluyendo un acuerdo con el gobierno
de Estados Unidos, el Banco HSBC no precisó el número de sucursales en Culiacán
que fueron utilizadas para el lavado de dinero por parte del cártel de Sinaloa,
ni tampoco el número de gerentes y empleados que estuvieron involucrados en los
esquemas.
Entre 2006 y 2008, HSBC México envió a Estados Unidos mil 100 millones de
dólares producto de depósitos de dólares en efectivo desde el estado de Sinaloa
hacia el Banco USA, se explica en los documentos de la Corte.
"A pesar de las advertencias de oficiales mexicanos a finales de 2007 y
principios de 2008, HSBC México exportó 4 mil 100 millones de dólares, esto es
más depósitos en efectivo de dólares en 2008, que en cualquier otro año",
refieren los documentos.
Una investigación interna del Banco HSBC México reveló que 312 clientes
depositaron 32% del total de dólares en efectivo en enero de 2008, y la mayoría
se realizaron en Culiacán, en Sinaloa.
Los documentos mencionados señalan que tanto el Grupo HSBC como HSBC México,
ambos, "advirtieron de los riesgos de lavado de dinero en caso de realizar
negocios en dólares en el estado de Sinaloa".
El gobierno de Estados Unidos acusó a HSBC de no haber tomado las medidas
necesarias para monitorear las transferencias de dinero, entre ellas 9 mil 400
millones de dólares desde México tan solo vía depósitos en efectivo, de los
cuales mil 100 millones provinieron de Culiacán.
En el caso de las autoridades mexicanas, tras ubicar el esquema de lavado
frenaron los depósitos en efectivo de dólares en las sucursales de HSBC México,
por lo que fue el primer banco en el país en adoptar esa medida, debido a que
fallaron en realizar acciones sobre esas cuentas, y los ejecutivos repetidamente
desestimaron las recomendaciones de su propio comité de antilavado de dinero de
cerrar esas cuentas con actividad sospechosa.
"Aun cuando HSBC México determinó que la relación debería ser terminada,
frecuentemente tomó años para ser actualmente cerradas. En diciembre de 2008,
hubo aproximadamente 675 cuentas pendientes de ser cerradas basadas bajo
sospecha de lavar dinero", se apuntó.