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Enramada

Como que la virgen les habla.   Los padres de familia de la comunidad El Progreso ya no saben cómo pedirle al Ayuntamiento la ayuda para derrumbar unos salones viejos que en realidad son un peligro para los estudiantes. Según comentaron, en la Presidencia les habían dicho que las máquinas no servían, pero casualidad es que todas no estén funcionando al mismo tiempo. Cuando por fin lograron que mandaran una máquina para hacer el trabajo, al parecer a los empleados se les hizo mucho y nomás derribaron dos paredes y un techo, y ni siquiera el escombro se llevaron, siendo esa acción un claro ejemplo de negligencia. Tal vez Sandro Navarro, de Servicios Regionales, debería hacerle una llamada a José Eleno “Pepito” Quiñónez y pedirle que le echen la mano a la escuela, que verdaderamente lo ocupa, y eliminar ese peligro de una vez por todas. 

Y quedó en puras promesas. Ahora que han entrado los barcos a alta mar en busca del camarón la situación para los ribereños se pone más difícil. Cabe mencionar que en los tres campos pesqueros que se encuentran en Angostura las cosas no han salido o pintado bien. Pero en Playa Colorada esto ha afectado más. Sin embargo, recordemos, fue el mismo presidente municipal José Ángel “El Pitón” Castro Rojo quien se comprometió a buscar alguna manera de apoyar a sus ‘hermanos’ los pescadores, y ante cientos de éstos dijo que buscaría la manera de poder conseguir un par de días antes que salieran los barcos. Algo que nunca llegó, ahora cientos de éstos se encuentran haciendo lo suyo, trabajando, porque también necesitan producir para llevar sustento a sus hogares. La cuestión aquí es: ¿Acaso el presidente solo quiso quedar bien en el campo pesquero y dijo que apoyaría nomás para calmar las aguas, o es que de plano nada se pudo hacer?

¿Dónde quedó la austeridad? Si bien es sabido por muchos, los gastos generados en las campañas electorales son sin duda un recurso muy elevado con el cual se pueden llevar a cabo diversas acciones que vendrían a beneficiar a la ciudadanía, por eso este año el INE consideró hacer de éstas (las campañas) un poco más austeras, pero, ¿qué hubiera pasado si no lo hubiera definido así?, esto porque los gastos de los candidatos, entre ellos el presidente electo de Salvador Alvarado, Carlo Mario Ortiz, casi llegó al millón de pesos, y aunque aceptó que fue elevado, lo hecho, hecho está y ya se perdieron, o invirtieron de cierta manera bien o mal. Ahora, él, junto a todos los alcaldes electos, tendrán que trabajar fuertemente para que este gasto se vea remunerado en buenos beneficios para la población y no como un gasto perdido.

¿Modernizar? En donde parece que ya se estarán poniendo las pilas para ofrecer un mejor servicio es con los concesionarios del transporte urbano, y es que aseguran que buscarán modernizar y llevar una mejor estrategia para la atención del usuario. El delegado de Vialidad y Transportes, Humberto Quiñónez, aseguró que ya están en pláticas para empezar las acciones. La idea es buena, sin embargo, esta misma canción la han venido interpretando desde hace varios años y por lo menos no se concreta nada.

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