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Nada ha cambiado

Faltan dos meses para cumplirse un año del trenazo en Mazatlán por el rumbo de Cerritos, y las cruces ferroviarios se mantienen sin seguridad

Nada ha cambiado. Faltan dos meses para cumplirse un año del trenazo en Mazatlán por el rumbo de Cerritos, y las cruces ferroviarios se mantienen sin seguridad. Es notoria la ausencia de semáforos y plumillas cercanos a las vías del tren. El mismo gobernador Mario López Valdez se comprometió a mejorar las condiciones de los cruces, pero hasta la fecha esta situación no se ha cristalizado. Según las autoridades municipales, ya se están realizando cotizaciones para instalar herramientas de seguridad, entonces, aún existe la esperanza para que la población advierta del peligro que corren al circular por estos espacios.

Bajo advertencia no hay excusa. La autoridad municipal, a través de la Dirección de Ecología, empezó a instalar señalética en predios sucios.  Ahí les especifican que entran a un proceso administrativo y les dan un plazo de 15 días para que acudan a convenir con la comuna y luego pagar, pero si se resisten, habrá multas de 300 y hasta 500 salarios mínimos. Si son reincidentes y existe riesgos a la salud, se puede duplicar. Hubo un acto para anunciar esta campaña y colocaron una señalética de las 20 que tienen listas, pero luego se la llevaron con la excusa de que les pondrán cemento para que resistan y no se las roben.

Paciencia colapsada. Con un diagnóstico negativo sobrevivió el centro de la ciudad por sus tuberías de más de 100 años de antigüedad, colapsando todo el año con taponamientos y rupturas. Rigoberto Félix Díaz, gerente de Jumapam, adelantó que habrá más calles abiertas pues terminarán cuatro de ocho en total y luego continuarán con las restantes. Aseguró que a más tardar, el 17 de noviembre terminarán los trabajos que tanto han generado molestias y colapsado la paciencia.

Niños jornaleros en riesgo. En el accidente carretero donde se vieron involucradas dos unidades que transportaban personal del campo y resultaran lesionados cinco menores de edad,  no se puede nombrar a una autoridad o persona en específica como responsable, pero sí prende los focos rojos previo a iniciar el ciclo agrícola. Una vez más, quienes protagonizan este tipo de hechos son jornaleros migrantes y los llamados vehículos “piratas”, a los que difícilmente se ha logrado convencer del riesgo de acarrear a menores al campo. Esta es la oportunidad para que el departamento de Vialidad y Transporte que encabeza Gilberto López Rodríguez ponga manos a la obra y con castigos realmente ejemplares acabe con esta actividad.

Hoyos por dondequiera.  Quienes están bastante molestos son los habitantes de las localidades donde se están instalando los medidores del agua potable, ya que dicen que quienes están haciendo estos trabajos dejan hoyos por todas partes. Además, los que son tapados quedan mal compactados y algunos carros se han llegado a hundir. El problema es que culpan a la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de San Ignacio, pero los referidos trabajos son realizados por una constructora contratada por la Junta, a la que llegan directas las quejas. Bien valdría que la gerente de la paramunicipal, Rocío Figueroa Gutiérrez, supervise los trabajos y exija a la referida compañía que haga bien su trabajo para evitar estar afectando a la ciudadanía.

 

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