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Venados y su endeble rotación

Son dos lanzadores con un techo bastante bajo

Antes que todo, ¡muy buenos días!
Sí, apenas van cinco partidos y no hay por qué armar escándalo, pero a priori noté, y no creo que nada más este servidor, que el pitcheo abridor de los Venados se veía endeble.
Las bajas de Alejandro Soto y Andrés Meza sin duda pegan, y duro, en un equipo que trae la etiqueta de campeón y que por ende tiene el compromiso de llegar muy lejos en la incipiente edición 2016-2017 de la Liga Mexicana del Pacífico.
Soto, campeón de efectividad en la campaña anterior, fue operado. Meza también anda tocado, pero aunque estuviera en forma, no pertenece a Venados. Sus bajas dejaron tremendos boquetes en la rotación que Juan José Pacho ha buscado tapar con Felipe González, Alfonso Sánchez e incluso Arturo Barradas.
Los dos primeros ya fracasaron en Mexicali y, sin pretender vestirme de ave de mal augurio, creo que ese debut marca el derrotero que habrán de seguir. Son dos lanzadores con un techo bastante bajo. Y me ‘conmociona’ el rendimiento de González, puesto que su brazo pareciera tener las suficientes herramientas para triunfar, pero pues desde el año pasado no da pie con bola.
Que Pacho haya jalado a Barradas para abrir partidos también abrió un hueco grande, pero este en el bullpen. Y el domingo, antes del último duelo contra los Águilas, supuse que el zurdo sería vapuleado, como Sánchez y González. Pero no, por el contrario, lanzó seis innings de calidad y se ganó la repetición.
Quizá sea precipitado decirlo, pero considero necesario que se efectúen un par de movimientos en esa rotación. Ya está planeado –eso se ha dicho– el de Ernesto Zaragoza, un misterio para la mayoría, y el otro tendría que ser José Hernández Urquidy, quien en la temporada anterior demostró capacidad e inteligencia para pitchear. 
Este muchacho fácilmente podría tomar el turno de dos o tres en la quinteta de abridores, pero lastimosamente su alta no depende de la directiva porteña, sino del permiso de los Astros de Houston.
Mientras tanto, JJ tendrá que hacer magia para sacar triunfos con un staff que aparece hoy como el peor de la liga con un espantoso 5.36 en carreras limpias permitidas.   
 
DE REGULAR PARA ABAJO,
La victoria de Pedro Guevara el sábado anterior no convenció.
Contra un rival muy tozudo sí, muy valiente sí, muy pundonoroso sí, pero más chico de talla, “Pedrín” no fue capaz de ganar de manera contundente, avasallante, convincente, de nocaut. 
El excampeón mundial se llevó claramente las tarjetas –dos de los tres jueces lo vieron ganar todos los rounds– pero faltó algo. Quizá más repertorio, tal vez mayor empuje. 
Fue una pelea monótona con Guevara ensayando constantemente su 1-2 que le caracteriza, pero sin buscar otras puertas por dónde entrarle y lastimar a su rival.
“Pedrín” es un buen pugilista. Inteligente, elusivo, pragmático, pero su estilo no es precisamente de los que mueve masas. A la gente le gusta el espectáculo, el ‘intercambio de metralla’ y el sábado aquel quedó a deber, en parte también porque el rival poco intentó. 

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