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Agro

Advierten tendencia de contaminación con nitrógeno en campos agrícolas de Sinaloa

A partir del 2021, la NOM ECOL 001 contempla a la agricultura como práctica contaminante; después de décadas, recientemente deben responder por daño ambiental.

Por Lorena Caro

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México.- Los productores agrícolas de Sinaloa tienen una de las misiones más importantes de la región e incluso de México y el mundo, alimentar a millones de personas con sus productos, principalmente de maíz y hortalizas.

Mientras que diversos estudios realizados por especialistas advierten ya sobre el impacto ambiental del uso de algunos fertilizantes para sus siembras, particularmente los compuestos por el nitrógeno, que tiene un alto impacto en la generación de gases de efecto invernadero y que contribuyen al cambio climático, en la salud pública. Los productores agrícolas aseguran que mundialmente se transita por un cambio en las prácticas que les permiten disminuir los impactos al medio ambiente. 

Óxido de nitrógeno

Diana Cecilia Escobedo Urías, doctora y académica del Instituto Politécnico Nacional en el CIIDIR Sinaloa y experta en eutrofización costera, explicó para Debate que la aplicación de fertilizantes en la agricultura se realiza extensamente en el país sin plena conciencia de que además de los beneficios para los cultivos, genera efectos negativos tanto para otras actividades productivas como para el medio ambiente. Entre los diversos fertilizantes aplicados, el más extensamente utilizado es el nitrógeno, el cual tiene un importante papel como gas de invernadero, situación poco o nada conocida por los productores agrícolas. 

La científica mencionó que en el Distrito de Riego 075 —el más grande del país—, se aplican más de 50 mil toneladas de unidades de nitrógeno por ciclo de cultivo, y debido a que los cultivos preferenciales son maíz y hortalizas, cultivos con altos requerimiento de nitrógeno (200-550 kg/ha) y que actualmente cubren alrededor del 70 por ciento del total cultivado.

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Este fuerte incremento de la aplicación de fertilizantes nitrogenados ha originado el proceso de eutrofización en ecosistemas costeros del norte de Sinaloa, fenómeno caracterizado por el incremento de nutrientes en sistemas acuáticos que causa la proliferación de algas peligrosas, pérdida de calidad del agua, entre otras consecuencias. En la zona costera del norte del estado de Sinaloa, la Dra. Escobedo ha calculado el ingreso de grandes cantidades de nitrógeno a la zona costera a través de drenes agrícolas (>900 t/año) y 126 toneladas vía atmosférica. Adicionalmente, la aplicación de fertilizantes nitrogenados genera la emisión de un importante gas de efecto invernadero (GEI): el N2O, el óxido de nitrógeno.

De acuerdo con el Panel Intergubernamental de Cambio Climático, este gas tiene un poder de calentamiento de 265 veces el CO2 o dióxido de carbono, por lo que cualquier cambio pequeño en sus flujos, significa un fuerte impacto en la atmósfera. Según datos específicos, el Distrito 075, río Fuerte, Sinaloa, se encuentra situado en la porción norte del estado de Sinaloa y comprende parte de los municipios de El Fuerte, Ahome, Guasave y Sinaloa, cuenta con una superficie con derecho a riego aproximada de 228 mil 441 ha, así como 21 mil 611 usuarios. Se conforma por 13 módulos de riego y una sociedad de responsabilidad limitada.

Diana Escobedo añadió que, estudios en proceso en el IPN-CIIDIR Sinaloa, han calculado emisiones de dióxido de nitrógeno de más de mil 200 toneladas por ciclo agrícola, con un incremento de participación al total nacional del 2 al 6 por ciento en los últimos 40 años, cuando el Distrito Agrícola de Riego 075, representa por sí solo el 1 por ciento de la superficie de riego nacional. 

Sin embargo, comentó que se ha planteado recientemente que los cálculos del IPCC de emisiones de dióxido de nitrógeno de la agricultura podrían estar infravalorados de forma importante, habiendo subestimado unas 3-5 veces las emisiones de N2O procedentes de los cultivos, por lo que el impacto de la agricultura industrial sobre el cambio climático sería mucho mayor.

El maíz y gran cantidad de fertilizantes

En entrevista para Debate, detalló que desde 1944 ha cambiado el tipo de cultivo ya que antes era algodón, caña, maíz y otros productos, pero estaban las rotaciones de cultivo, que prácticamente desaparecieron y ahora básicamente se cultiva maíz y hortalizas.

Curiosamente, sostuvo que esos cultivos requieren más nitrógeno que otros, que el frijol, por ejemplo, o que la soya, ya que estos últimos productos tienen organismos que les ayudan a fijar nitrógeno por sí solos. En el caso de maíz y otros cultivos, requieren grandes cantidades de fertilizante nitrogenado para desarrollarse adecuadamente. 

Explicó por tipo de fertilizante la composición de nitrógeno. La urea, por ejemplo, tiene alrededor de 46 por ciento de nitrógeno; el sulfato de amonio, el 21 por ciento; el nitrato de amonio, 35, y el amoniaco anhidro, el 82 por ciento de unidades de nitrógeno. “Es por eso que los agricultores, a partir del 2000 utilizan el amoniaco anhidro como el principal fertilizante”, comentó. 

Como ejemplo, añadió que las hortalizas requieren entre 200 y 500 kilogramos de unidades de nitrógeno por hectárea, el trigo 120, el sorgo 100, el frijol 40 y la soya 40. 

“En nuestra zona, lo que más se cultiva son las hortalizas y el maíz y es por eso que se requiere tantísimo nitrógeno. Esta práctica ha perjudicado mucho nuestro ambiente y a otras actividades productivas como la pesca, la acuacultura y el turismo regional. Esto no significa que nuestros agricultores sean malos, simplemente que no están teniendo claridad en lo que están provocando”, comentó. 

Pero ¿hacia dónde recae el efecto del nitrógeno? La especialista manifestó que los contaminantes tienen un tiempo de permanencia en un sitio, pero el problema con los óxidos de nitrógeno, es que tienen una permanencia de 120 años como tal, lo que hace que su efecto negativo sea mayor. Añadió que hay trabajos que han calculado la emisión y se dice que por cada tonelada de fertilizante, hay una emisión del 10 por ciento de ese nitrógeno. 

“Tienen mucho que ver los vientos, si lo emitimos en un sitio determinado, ese nitrógeno viaja a otros lugares con el viento, no se va a quedar exactamente en un lugar. Nosotros trasladamos el problema a otros lugares, y de otros lugares nos lo trasladan a nosotros”, explicó. Por otro lado, mencionó que una parte de estos gases emitidos se transforman en nitrógeno reactivo, como amoniaco que cuando se mezcla con el vapor de agua se convierte en amonio, que es la forma del nitrógeno que las plantas requieren inclusive las del océano.

“¿Cómo se transforma? Los óxidos de nitrógeno, nitratos, nitritos y amonio son depositados a través de partículas pequeñas como precipitación seca o lavados por la lluvia. Por eso las plantas se ponen tan bonitas cuando llueve. Luego también son núcleos de concentración para formación de partículas más grandes y pueden causar problemas respiratorios”, comentó. 

Impacto ambiental y en la salud 

Los resultados de la investigación de Escobedo Urías sobre cuánto nitrógeno es aportado a la zona costera, por drenes y vía aérea, indican que alrededor del 20 por ciento es por la vía atmosférica, y se trata de toneladas de nitrógeno reactivo, que tiene un efecto inmediato sobre el ecosistema marino, produciendo la eutrofización de sus aguas, como se explicó anteriormente. Además, puntualizó que por las aguas enriquecidas con fertilizantes, por drenes agrícolas circulan también plaguicidas y otros tóxicos, grandes cantidades de partículas que luego azolvan la zona costera con serios problemas en la costa. 

El amoniaco anhidro cuando es aplicado en la agricultura, por ser gas, se inyecta en el suelo directamente o se disuelve en el agua de riego. De acuerdo con algunas investigaciones, si esta aplicación se hace correctamente, se trata de una aplicación segura, aunque hay una controversia si se debe aplicar al suelo húmedo o sobre el agua.

“Un estudio menciona que solamente un porcentaje bajo de ese nitrógeno inyectado en el suelo se queda en las plantas, hasta un 17 por ciento. Ellos (agricultores) están perdiendo mucho dinero en la forma en que están aplicando los fertilizantes, pero ellos dicen que sí es muy eficiente, y cómo no, si tienen casi el 90 por ciento del nitrógeno puro”, dijo. 

El amoniaco que es emitido a la atmósfera no llega a ser tóxico en las concentraciones que alcanzan a los ciudadanos, sin embargo, añadió, pueden causar problemas a la salud de la población al formar parte de los PM2.5 (material particulado menor a 2.5 micrómetros) que causan serias afecciones respiratorias en la población, de acuerdo a la OMS.

La investigadora Escobedo Urías consideró que debe de haber un cambio en los paradigmas de la agricultura, ser más eficientes sin dejar de reconocer la importancia de la actividad, sobe todo para Sinaloa. No obstante, mencionó que el sector agrícola tiene que ser consciente también de que ninguna actividad productiva tiene derecho a lesionar a otras, y la agricultura lesiona a la pesca, a la acuacultura, al turismo de playa y a la salud de la población, sostuvo. 

¿Qué dice la autoridad?

“Hay trabajos de tiene la Universidad Autónoma de Occidente que han encontrado una relación entre el uso de pesticidas y la presencia de cáncer infantil, por ejemplo, o han localizado plaguicidas en leche materna y en niños”, comentó la investigadora.

Al respecto, añadió que la realidad es que la agricultura está causando serios problemas de salud y ambientales y lo que se tiene que hacer es trabajar todos juntos, ayudar a que no les salgan tan caras sus prácticas agrícolas y un programa de Gobierno sería muy importante. 

“Creo que si no hacen los cambios es porque a veces no lo saben, están en lo suyo y es como cualquier otra situación. Otra porque les da miedo, no se quieren arriesgar, y otra es muy costoso”. 

En este panorama, se le cuestionó sobre qué autoridad responde por el daño al medio ambiente derivado de la agricultura. La experta indicó que la agricultura en general, es tipificada en México como contaminación no puntual. La NOM ECOL 001 establecía antes del 2021, que en efluentes agrícolas hipotéticamente no existe contaminación de aguas porque la mayor parte de la agricultura que se realiza en este país es de temporal, por lo tanto, no hay conducción de canales, salvo en algunos lugares, y en Sinaloa más del área cultivada es agricultura de riego.

Sin embargo, hizo hincapié que en 2021 dicha ley se reformó y ya contempla a la agricultura de riego como emisor de contaminantes, por lo que deberán cumplir con la normatividad. 

“Por eso la agricultura había permanecido impoluta hasta ahora, que no los tocabas con nada porque la ley no les aplicaba, pero ya se dio un cambio y ahora sí les aplica, además que se hizo más rigurosa. Nada más en la parte de efluentes agrícolas, las emisiones siguen, ¿por qué no se aplica en las emisiones?, porque son muchas áreas que se habrían que tocar”, sostuvo. 

Estudios internacionales 

Para Diana Cecilia Escobedo Urías, académica del Instituto Politécnico Nacional Unidad CIIDIR Sinaloa y experta en eutrofización costera, calidad del agua y calidad del aire, estamos ante un problema muy complejo.

La agricultura en Sinaloa es la actividad productiva más importante que se tiene y de alta tecnificación, lo que causa gran orgullo a los sinaloenses porque además está realizada por personas que les interesa hacer las cosas bien, sin embargo, algunos de ellos, indicó, no saben los problemas que están causando a otras actividades productivas.

Lo anterior, lamentó, no es porque no quieran saber, es que ellos por años han trabajado así. Incluso, dijo, hay agricultores que van a cursos, pero estos son para producir más, no para contaminar menos y ahí debiera haber una acción combinada entre las diferentes instituciones y que la sociedad también partícipe. 

Incluso, en 2021, la NASA informó que el cambio climático podría afectar la producción de maíz y trigo para el año 2030 en un escenario de altas emisiones de gases de efecto invernadero. Según un nuevo estudio de la NASA publicado en la revista Nature Food, se proyecta que el rendimiento de los cultivos de maíz disminuyan un 24 por ciento, mientras que el trigo podría ver un aumento de alrededor del 17 por ciento. 

“No esperábamos ver un cambio tan fundamental, en comparación con las proyecciones de rendimiento de los cultivos basadas en la generación anterior de modelos climáticos y de cultivos realizados en 2014”, dijo el autor principal Jonas Jägermeyr, creador de modelos de cultivos y científico del clima en el Instituto Goddard de Investigaciones Espaciales (GISS, por sus siglas en inglés) de la NASA y el Instituto de la Tierra de la Universidad de Columbia en Nueva York.

Para el especialista, la respuesta proyectada del maíz fue sorprendentemente grande y negativa. Además, agregó que una disminución del 20 por ciento de los niveles actuales de producción podría tener graves implicaciones a escala mundial”.

Si bien el estudio explica que los niveles más altos de dióxido de carbono en la atmósfera tienen un efecto positivo en la fotosíntesis y la retención de agua, aumentando el rendimiento de los cultivos, a menudo esto los hace menos nutritivos.

Este efecto, señala, se da más para el trigo que para el maíz, lo que se capta con mayor precisión en la generación actual de modelos. El aumento de las temperaturas globales también está relacionado con los cambios en los patrones de lluvias y la frecuencia y duración de las olas de calor y sequías que pueden afectar la salud y la productividad de los cultivos. Las temperaturas más altas también afectan la duración de las temporadas de crecimiento y aceleran la madurez de los cultivos.

Cambios con el mundo 

“Se puede pensar que las plantas recolectan luz solar en el transcurso de la temporada de crecimiento”, dijo Ruane. “Obtienen esa energía y la ponen en la planta y en el grano. Así pues, si apresuran sus etapas de crecimiento, al final de la temporada simplemente no han recolectado tanta energía. Como resultado, la planta produce menos granos en total de lo que lo produciría con un período de desarrollo más largo. Al crecer más rápido, su rendimiento disminuye”, sostiene.

Gustavo Rojo Plascencia, presidente de la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa (Caades), indicó para Debate todo esto ha cambiado a raíz de las exigencias de la misma sociedad y del mismo cuidado del medio ambiente que los ha orillado a ser productores de una manera más sustentables, producir alimentos con menos agroquímicos posibles y usar más herramientas o agroquímicos que sean más amigables con el cuidado del medio ambiente.

“Nos ha orillado al tema más orgánico, lo menos posible el uso desmedido de agroquímicos, ser más conscientes en ver y usar a las gentes capacitadas de no hacer un uso desproporcionado”, comentó. 

El líder agrícola, mencionó que el mundo ha cambiado y las exigencias para la exportación también, lo que ha provocado que sean muy cautelosos en el uso de productos que antes se usaban. Ahora, comentó, hay protocolos y listas de productos que ya no se pueden usar, por el mismo grado residual que se tiene para los alimentos.

“Nosotros como sector hemos cambiado mucho las prácticas. Un ejemplo, en el tema hortícola, hay un departamento, una organización dentro de la Caades, que se llama el Eleven Rivers, que se dedica a certificar y asesorar empresas para ser de alguna manera certificados en inocuidad y cuidado del medio ambiente y ser más sustentables y toda la agricultura va dirigida hacia eso hoy en día”, defendió. 

Añadió para Debate que los mismos compradores, incluso en el tema de granos, han cambiado la forma de pedir sus productos y se hacen análisis para que no tengan la residuos de algún producto que pueda ser tóxico para los seres humanos.

“Creo que la manera de haber cambiado u orillarnos a hacer este tipo de adecuaciones y de controles, es tener gente capacitada y tener empresas certificadas donde estemos muy conscientes de usar menos agroquímico para empezar a utilizar menos productos que dañen al medio ambiente y a los seres humanos e irnos más por lo orgánico”, sostuvo.

Reconoció que hoy en día no se puede emigrar al 100 por ciento a los fertilizantes orgánicos porque sería una mentira, pero consideró que sí se puede bajar y adecuarse para ser más sustentables. 

Gustavo Rojo mencionó que en Sinaloa de forma hortícola se producen un millón de toneladas de alimento que se exporta a Estados Unidos, por ser el más cercano. En el tema de granos, se producen seis millones de toneladas. 

“La importancia del sector agrícola en nuestro estado es muy importante para también tener la responsabilidad de ir trabajando en estos temas y las exigencias que está demandando el mundo”, aseguró. 

En el estado, comentó que las Juntas de Sanidad Vegetal y el Comité Estatal de Sanidad Vegetal del Estado de Sinaloa ya tienen listas donde se prohíben productos para que ya no se puedan usar, sobre todo en el tema de exportación. Debate consultó esta lista y contiene algunos productos, como todos los compuestos de mercurio, incluyendo el óxido de mercurio y cloruro de mercurio, además de captafol y cianuro de calcio, entre otros. 

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Para entender...

Químicos nitrogenados

De acuerdo con Adrián González Estrada y Maricela Camacho Amador (2017), el uso de fertilizantes químicos nitrogenados en la agricultura mexicana es ineficiente económica, social y ambientalmente. Se deben cuantificar los costos de las emisiones de óxido nitroso producidas por los fertilizantes químicos nitrogenados y definir, con base en ello, una política fiscal-ambiental eficiente para abatimiento de emisiones. El Gobierno de México debe incluir en sus estrategias y programas de desarrollo la realización de estudios de impacto económico, social y ambiental, para identificar y cuantificar los costos de las externalidades negativas, generadas por las distintas actividades productivas, con el fin de instrumentar soluciones óptimo-económicas que también sean eficientes desde el punto de vista del bienestar social y de la necesidad de adaptación al cambio climático. 

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Lorena Caro

Reportera de Investigación

Desde el 2014 me uní al periódico EL DEBATE como reportera. Ese año me desempeñé en la sección de noticias México-Mundo para la edición impresa en Culiacán. Posteriormente, me desempeñé como reportera local en Guasave, donde cubrí la sección actualidad, sociales y policíaca. Ingresé a la sección digital como reportera web del portal Soy Carmín en soycarmin.com y posteriormente fui editora del portal En Pareja con la página enpareja.com. En ambos sitios escribí sobre temas relacionados al estilo de vida de la mujer, la pareja y la familia. Desde el 2017 soy reportera de la Unidad de Investigación para EL DEBATE, con enfoque en temas de transparencia y el combate a la corrupción, redes sociales e imagen pública; el sector agrícola y pesquero, salud, economía, legislación, indígenas, pobreza y vivienda. Previo a mi incursión en la prensa escrita, formé parte de Radio Sinaloa como locutora del programa juvenil “Poder Joven Radio”. He asistido a talleres nacionales sobre seguridad para periodistas, nuevo sistema de justicia penal, sistema electoral mexicano, manejo y análisis de movilidad urbana y urbanismo, diseño editorial y redes sociales. Soy además licenciada en Diseño Gráfico y Multimedia por la Universidad del Desarrollo Profesional y cuento con especialidad académica en Diseño Editorial.

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