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Opinión

¿Por qué confundimos toxicidad con romanticismo?

EL FONDO SIN FONDO

Por Diego Alberto Beytia Armenta

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audima

Creo que todos tenemos claro lo que significa una relación “toxica” prácticamente cualquier persona que lea esto tendrá algún referente (personal o no) de este tipo de relaciones y a su vez saben que por norma general se perciben como algo negativo, entonces, ¿por qué sucede diferente con las parejas de la ficción? De forma resumida podemos decir que es inevitable para los creadores plasmar lo que les rodea en sus obras, aunque sea inconscientemente, por ello, es lógico que se reflejen en las obras conductas o modelos de pensamiento como, por ejemplo, una relación tóxica. 

Esto es normal porque estamos expuestos a este tipo de actitudes prácticamente desde siempre. Los espectadores por su parte en muchos casos tampoco son capaces de identificar esas conductas negativas debido a una interiorización personal. Por triste que parezca algo que debería ser la excepción termina siendo visto como habitual, perdiendo su componente de choque y normalizándose.

Por poner un ejemplo clásico, Romeo y Julieta si se observa en su transfundo no deja de ser la historia de un joven que se encapricha a nivel obsesivo de una desconocida hasta el punto de no solo querer casarse con ella, sino de llevar a ambos al suicidio.

Aunque esto no sucede siempre, en ocasiones el espectador puede darse cuenta de lo que ocurre. No hace falta poner demasiada atención para darse cuenta de que lo que nos presentan en La sirenita, por ejemplo, está mal. La película nos presenta como algo hermoso que ella renuncie a todo solo para irse con alguien del que no sabe prácticamente nada, y aquí es donde entra en juego la mitificación del amor romántico, pues desde pequeños se nos inculca (y especialmente a las mujeres) la idea de que el “amor” lo puede todo.

Prueba de esto es el ya clásico “beso de amor verdadero” o la idea que muchos tienen de poder cambiar a una persona de raíz solamente con el mágico poder del amor, que aguantas suficiente tiempo a una persona que no deja de hacerte daño, quizás un día cambie y puedan vivir felices por siempre.

Aunque tampoco quiero que me mal entiendan, una obra nunca es una mala influencia por incluir personajes con actitudes perjudiciales, el problema está cuando la obra defiende y justifica esas actitudes. Reforzando esta idea errónea que muchos aun poseen sobre el amor y las relaciones.

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Lamentablemente, aunque existan ejemplos aislados donde no se romantiza lo que no se deba romantizar lo cierto es que en la mayoría de obras no es así, una y otra vez la industria sigue confiando en un ideal que desafortunadamente no lo puede todo, por eso queda como responsabilidad del espectador el identificar esas actitudes negativas o erróneas y así poder desmitificar el amor en pos de relaciones interpersonales más sanas.

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