Agro

Temporaleros de garbanzo en la Región del Évora esperan recuperar la inversión

Efraín Inzunza y Silvia Telechea, del Álamo de los Montoya, se trasladan a Angostura para vender su cosecha. 

Por  Esmeralda Ivonne Bañuelos Rodríguez

Una de las familias que se encontraba vendiendo en un punto del municipio costero. Matías Rodríguez(EL DEBATE)

Una de las familias que se encontraba vendiendo en un punto del municipio costero. Matías Rodríguez | EL DEBATE

Angostura, Sinaloa.- Los temporaleros de garbanzo de la región del Évora continúan con la venta de la poca cosecha que logró sobrevivir a la sequía y de la que al menos este año le está redituando a algunos para recuperar gastos

En los municipios de Salvador Alvarado y Angostura se encuentran los principales vendedores de garbanzo tierno en esta temporada agrícola, ya que en Mocorito escasea el cultivo.  

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Aunque en las primeras semanas de diciembre de 2020 no repuntaba el consumo, acorde a lo que informaron algunos de los vendedores ubicados en Angostura, ahora la venta continúa.

Sin embargo, las ganancias no son suficientes porque “solo le están sacando para recuperar la inversión de la poca producción que se logró”, comentaron los vendedores consultados. Como es el caso del agricultor de temporal, Efraín Inzunza, quien se traslada cada día desde el Álamo de los Montoya, Salvador Alvarado hasta la cabecera municipal de Angostura, para poder recuperar al menos la inversión.  

La venta del oro verde es una actividad laboriosa y de muchas horas. Efraín y Silvia inician desde las 07:00 horas. Hay que ir a la parcela a cortarlo y quitarle las bolsitas de garbanzo a la mata hasta reunir una cantidad necesaria para su venta, y ahora sí, trasladarse al municipio costero. 

Ante la competencia que hay en Guamúchil, algunos de los temporaleros alvaradenses eligen como punto de venta Angostura, y se instalan principalmente en la cabecera municipal en sus camionetas. Los precios elevadísimos han dificultado el repunte del consumo, pero a medida que pasen los días se espera un aumento de clientes. 

Durante la primera semana de venta las ganancias son pocas. “Ahí va despacito, está lenta la venta, porque apenas hace una semana iniciamos, pero ahí vamos poquito a poquito”, comentó el temporalero mientras esperaba al próximo cliente en una de las calles de la cabecera de Angostura.  

Este año no todos se darán el lujo de probar la delicia de un garbanzo al vapor o tatemado, por el alto precio que se registra. Nada más y nada menos que entre 400 y 500 pesos es el precio máximo “por cubeta”.   

Mal para el cliente y bueno para el pequeño agricultor, que con las pocas hectáreas salvadas, esto le ayudará a recuperar gastos. 

La sequía que azotó al sector agrícola dejó para algunos algo de cosecha. En el caso de Efraín, de las cuatro hectáreas que sembró   se le secó una, pero tiene la esperanza de que esta temporada pueda sacarle provecho a las tres hectáreas cosechadas. 

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