Venezolanos batallan por agua y comida ante lenta recuperación por apagón 

Los venezolanos luchaban por conseguir agua y víveres al entrar en el quinto día del peor apagón que hayan vivido

Por  AFP .

Personas recogen agua este lunes, en la autopista Francisco Fajardo, en Caracas (Venezuela).(EFE)

Personas recogen agua este lunes, en la autopista Francisco Fajardo, en Caracas (Venezuela). | EFE

Caracas.- Los venezolanos luchaban por conseguir agua y víveres al entrar en el quinto día del peor apagón que hayan vivido, a raíz del cual el líder opositor Juan Guaidó convocó a protestas este martes contra el gobierno de Nicolás Maduro

La emergencia, que afecta a 22 de los 23 estados, además de Caracas, mantiene intermitente el servicio en varios sectores, aunque hay zonas del interior sin luz desde el pasado jueves.

La recuperación es lenta, al punto que el gobierno prorrogó este lunes por 24 horas la suspensión de la jornada laboral y estudiantil. 

El apagón colapsó el suministro de agua, ya de por sí deficitario, por lo que muchos intentan aprovisionarse en supermercados o fuentes naturales. 

En una medida desesperada, un grupo de personas bajó este jueves al canal del infesto río Guaire, en Caracas, para aprovisionarse del líquido en una bocatoma ubicada a un costado. Fueron desalojadas por militares. 

 Miembros de la Guardia Nacional tratan de dispersar a las personas que tratan de recolectar agua este lunes, en la autopista Francisco Fajardo, en Caracas (Venezuela). EFE/ Rayner Peña

Otros no tuvieron más remedio que pagar en dólares o esperar por los camiones surtidores que prometió Maduro. 

El mandatario socialista también anunció la distribución de comida y asistencia especial a hospitales, pero aún no hay evidencia de la entrega de alimentos. 

En alguno lugares la comida está siendo cobrada en dólares por la escasez crónica de efectivo, en un país donde la más mínima compra debe pagarse en datáfonos, fuera de servicio por la falta de energía. 

Este martes se reportaron saqueos en Maracaibo (noroeste). 

Maduro atribuye el apagón a un "ataque cibernético y electromagnético de Estados Unidos y la oposición, que a su vez atribuye la crisis a la "negligencia y corrupción" del gobierno. 

Este lunes, el secretario de estado estadounidense, Mike Pompeo, cuyo país se está empleando a fondo para sacar a Maduro del poder, volvió a culpar al mandatario de la crisis generalizada del país petrolero, de 30 millones de habitantes. 

"Maduro prometió a los venezolanos una vida mejor y el paraíso socialista. Cumplió el tema sobre socialismo, que resultó una vez más una fórmula para la ruina económica, pero para el paraíso no realmente", dijo Pompeo a periodistas en Washington.

Debido a la emergencia eléctrica, Guaidó, reconocido como presidente interino de Venezuela por más de 50 países liderados por Estados Unidos, llamó a nuevas manifestaciones este martes en todo el país contra Maduro. Las convocó para las 15H00 locales (19H00 GMT). 

Además, pidió a los militares "abstenerse de impedir u obstaculizar" las protestas, en momentos en que una misión de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos visita Venezuela y este lunes se reunió con el canciller Jorge Arreaza. 

Por pedido de Guaidó y en su calidad de presidente encargado, el Parlamento de mayoría opositora declaró "alarma nacional" durante una sesión de emergencia, por un lapso de 30 días. 

Sin embargo, aplicar ese estado de excepción resulta improbable debido a que Maduro cuenta con el apoyo de la Fuerza Armada y controla todas las instituciones, salvo el Congreso. 

"Las agresiones y los ataques imperialistas no apagarán la fuerza y capacidad de resistencia del pueblo", afirmó Maduro en Twitter

Guaidó argumentó que en el país existe una "catástrofe" que se cobra la vida de "decenas" de personas ante los problemas que enfrentan los hospitales para atender las urgencias, además de la escasez de agua, daños en los alimentos y las comunicaciones y el transporte interrumpidos o inestables. 

En la madrugada del lunes, una estación eléctrica estalló en Caracas por causas desconocidas, aumentando la conmoción en un zona donde el domingo hubo saqueos. 

Ana Ruiz, de 35 años, teme que el pollo que tiene en la nevera se pudra, "una gran pena", dijo, en un país que sufre por falta de alimentos y medicinas, y una voraz hiperinflación. 

La ONG Codevida sostiene que 15 enfermos renales murieron por falta de diálisis, y Guaidó dijo que otros 17 fallecieron en hospitales. Pero el gobierno niega que haya muertos. 

Con un éxodo de 2,7 millones de venezolanos desde 2015 según la ONU, las dificultades para comunicarse también es angustiante. 

Al caer la noche, con las calles en penumbra, surge el terror a la delincuencia en un país con altos índices de violencia.  

"Preocupa que Venezuela esté entrando en una fase de colapso total porque el país tiene una situación explosiva", aseguró a AFP el politólogo Luis Salamanca. 

Maduro sostiene que el ataque fue dirigido por Estados Unidos contra la hidroeléctrica de Guri (estado Bolívar, sur), la principal de Venezuela y segunda de América Latina, después de Itaipú (Brasil-Paraguay).

"Es un alivio (que vuelva la luz), pero se va a volver a ir. Este gobierno lo que ha hecho es destrozar el sistema eléctrico", dijo a la AFP Ludwig Laborda, de 30 años, quien trabaja en marketing digital. 

Pero Guaidó asegura que la falla se debió a un incendio de vegetación que afectó las torres de transmisión de la hidroeléctrica, por falta de mantenimiento e inversiones. 

Para el analista Luis Vicente León, "este episodio es el inicio de una nueva dimensión de deterioro", que traerá "radicalización de las partes, agudización de sanciones y protestas".