Policíaca

La Policía desmantela un refugio de pandilleros en el norte de El Salvador

Un refugio de pandilleros, en el que escondían armas y droga, fue desmantelado este lunes por efectivos de la Policía Nacional Civil (PNC) de El Salvador

Por  EFE

La Policía desmantela un refugio de pandilleros en el norte de El Salvador(@PNC_SV)

La Policía desmantela un refugio de pandilleros en el norte de El Salvador | @PNC_SV

San Salvador.- Un refugio de pandilleros, en el que escondían armas y droga, fue desmantelado este lunes por efectivos de la Policía Nacional Civil (PNC) de El Salvador, quienes decomisaron diversos "materiales bélicos", así como narcóticos, informó el cuerpo de seguridad.

Agentes de la Unidad Táctica Especializada Policial de la PNC (UTEP) o Jaguares, "atendiendo a los informes de Inteligencia sobre la existencia de un escondite de narcopandilleros", se desplazaron la madrugada de este lunes hasta el caserío Paterno, en el cantón Laguna Secán de Chalatenango, donde requisaron armas largas, cargadores, munición y droga.

Los pandilleros que se encontraban en el refugio, cuyo número no fue brindado por la fuente, "al detectar la presencia de los equipos tácticos, se vieron obligados a abandonar el lugar y dejar allí el armamento, por lo que no pudieron ser detenidos".

Las armas incautadas son un fusil Galil SAR, una carabina 30-30, dos escopetas, tres cargadores para Galil y uno de AK47, además de 8 paquetes de marihuana, "con un peso aun por determinar".

"Pese al calibre de las armas, los terroristas decidieron despojarse de ellas y evadieron enfrentarse contra los agentes especializados como ha ocurrido en otras ocasiones", explicó la Policía.

Según la investigación, los pandilleros se alojaban allí "puntualmente", ya que en el lugar había "ropa de cama, restos de comida, de cigarros y de bebidas".

Desde el 1 de enero hasta la fecha, la Policía contabiliza unas 80 "agresiones ilegítimas" y tiroteos entre miembros de "grupos delincuenciales" con efectivos del cuerpo de seguridad, con el saldo de 45 pandilleros muertos, 54 detenidos y 15 lesionados, además del decomiso de 71 armas, entre estas 13 fusiles.

La nación centroamericana es asediada por las pandillas Mara Salvatrucha (MS13), que Estados Unidos busca erradicar, por las facciones Revolucionarios y Sureños del Barrio 18 y otras minoritarias que poseen más de 600 células.

El Salvador es considerado uno de los países más violentos del mundo por sus tasas de asesinatos por cada 100.000 habitantes de 103 y 50,3 entre 2015 y 2018, superiores a los índices considerados como epidemia a nivel internacional y atribuidas principalmente a las pandillas.

Según los analistas, las "maras" son uno de los principales problemas que el presidente electo salvadoreño, Nayib Bukele, deberá enfrentar tras tomar el poder el 1 de junio, dado que amenazan sus proyectos sociales.