Claudia Brant, la compositora que salió de la "sombra" para ganar un Grammy

Brant, con una prolífica carrera como compositora a su espalda, se reúne con Efe en Buenos Aires escasos días después de recoger su primer Grammy en Los Ángeles gracias a su sexto disco

Por  EFE

Claudia Brant(AP)

Claudia Brant | AP

Buenos Aires.- Tras 25 años componiendo "en la sombra" éxitos para artistas del pop latino como Luis Fonsi y Ricky Martin, la cantante argentina Claudia Brant ha conseguido un Grammy por su álbum "Sincera", un disco en el que se tomó la "libertad creativa" de hacer lo que a ella le "diera la gana".

Brant, con una prolífica carrera como compositora a su espalda, se reúne con Efe en Buenos Aires escasos días después de recoger su primer Grammy en Los Ángeles gracias a su sexto disco, galardonado como mejor álbum de pop latino.

"Me dio un reconocimiento a todo el trabajo que he hecho humildemente en la sombra durante los últimos 25 años, porque yo soy responsable de los éxitos de un montón de artistas, que a veces me agradecen y a veces no", comenta la argentina, de 52 años.

Entre muchos otros, la artista musical ha trabajado con Enrique Iglesias, Ricky Martin, Camila Cabello, Piso 21, Marta Sánchez, Thalía y Michael Bublé, y ha fabricado éxitos como "No me doy por vencido", de Luis Fonsi o "Ni rosas ni juguetes", de Paulina Rubio.

En total, ha compuesto más de 4.000 canciones, de las cuales se han grabado alrededor de 1.000, antes de traducir en notas la idea de lanzar "un disco cabrón", con el que ha logrado el mayor reconocimiento musical en su carrera.

"A los 52 años nadie me va a decir lo que yo tengo que hacer. Entonces dije bueno, voy a hacer lo que yo tengo ganas de hacer, un disco de música bonita, con buenas canciones y con los artistas invitados que son los que yo más adoro, porque tengo a (Antonio) Carmona, a Arnaldo Antunes, a Alex Cuba y a la Marisoul Hernández", explica Brant.

La argentina celebra que "en una era tan digital como la de ahora" haya ganado un Grammy sin una gran inversión económica en difusión, gracias a pasar "de boca en boca" en Los Ángeles, ciudad en la que reside.

Además, la grabación de "Sincera" fue toda en vivo, sin 'autotune' ni otros efectos, "porque así debería ser, porque así se hacía hace treinta años".

"La tecnología ha hecho que muchos artistas que no son tales sean artistas. Obviamente, yo trato de trabajar siempre con los artistas de verdad, pero yo también sé cómo funcionan las cosas (...), porque yo vivo detrás de cámara en los estudios trabajando con artistas de todo tipo", relata Brant.

A estas alturas de su carrera, tiene "el bonito derecho de poder decidir con quién trabajar y con quién no", por ejemplo con Luis Fonsi, con quien se puede sentar y escribir tres canciones en una tarde.

Sin embargo, sigue luchando por que las mujeres tengan más protagonismo en la industria y que se reconozca la importancia del papel del compositor. 

"Hay que bregar por que a los compositores se nos dé el lugar que merecemos, porque yo creo que sin una buena canción no hay artista, no hay carrera, no hay radio, no hay nada", asegura la artista.

En este sentido, Brant lamenta que, salvo excepciones como Luis Fonsi, Natalia Jiménez o Pablo López, son "muy pocas las veces que los artistas tienen la deferencia de agradecer a los compositores que les han dado esa canción que convirtió su carrera en un éxito".

Del mismo modo, critica que las tarifas que los compositores cobran por las reproducciones en plataformas 'streaming' son "una risa", aunque comenta que en Estados Unidos se está modificando la ley que lo regula.

"Para un compositor que empieza hoy, que tiene que ganarse la vida escribiendo canciones y cobrando las pasadas (reproducciones) de Spotify, tenés que trabajar de mozo aparte en un restaurante o hacer otra cosa, porque con los royalties de las pasadas digitales hoy por hoy no podés vivir", afirma la cantante y compositora.

Pese a los inconvenientes de la vida del creador musical, Claudia Brant no piensa dejar de lado esta faceta tras el éxito de su disco, ya que no le gusta cómo funciona el negocio para los cantantes porque ve "muy difícil" mantenerse "en el candelero" durante quince o veinte años.

"En este momento yo me pongo el traje de artista, porque hice un disco hermoso, me gané un Grammy y voy a salir a defender ese disco con uñas y dientes, porque lo amo y me encanta cantar en vivo", remarca la argentina.

"Si yo estoy contenta -añade- y sigo escribiendo canciones con la gente con la que me gusta trabajar, no voy a grabar otro disco".