Opinión

Todos contra todos, el nuevo paradigma legislativo

Por: Luis Enrique Ramírez

Totalmente de acuerdo con lo planteado por nuestros compañeros de EL DEBATE y otras voces expertas en la edición impresa de ayer, frente a episodios que, por un lado, mueven a la hilaridad, pero que son delicados en el fondo. Estamos ante un escenario inédito en el México moderno, donde las partes de un todo se confrontan, como si no formaran parte del mismo proyecto político. Tal vez sea el sigo que defina los tiempos por venir.

El «agarre» entre Porfirio Muñoz Ledo (PT) y Gerardo Fernández Noroña (Morena) en la Cámara de Diputados no es sino el inicio de lo que puede venir en San Lázaro, pero también en los 19 congresos estatales con mayoría morenista, como será el de Sinaloa.

En las fracciones parlamentarias de Morena y del PT en la 63 Legislatura local, que inicia funciones dentro de veinte días (el 1 de octubre), abundan personajes de nula formación política, cuya única habilidad, en la mayoría de los casos, es hacer argüende por todo y por nada.

Pero la fractura de la coalición Morena-PT va más allá, según lo dicho por el coordinador de la bancada petista Reginaldo Sandoval, quien acusó una «operación sesgada» del secretario general de la legislatura federal, Mauricio Farah, para otorgarle una vicepresidencia al PRI por parte de la mayoría de Morena, que a su vez trabaja en una «alianza de facto» con la fracción de menor representación numérica, que es la del PVEM, aliado histórico del partido tricolor. Sandoval calificó tales decisiones como «un error de conducción en la coalición Juntos Haremos Historia».

La ruta de aprendizaje de los morenistas en el manejo del poder apenas está por iniciar en Sinaloa, y desde ahora ya comienzan a pagar el costo.

Bien dijo el investigador y politólogo de la UAS Manuel Luque: la diversidad de ideas es positiva, como favorable es el hecho de que se ponga fin a los criterios absolutistas de los tiempos priistas, donde todos caminaban por la misma línea, sin dar lugar a la sana divergencia de ideas y posturas. La sociedad es diversa por naturaleza, recordemos. Lo cual no niega una realidad que está a ojos vistas: la vocación de choque de gran parte de la izquierda mexicana.

Ya veremos «de a cómo nos toca» en la nueva Legislatura sinaloense (puesto que allí estamos y estaremos representados todos y cada uno de los ciudadanos del estado) o si, como sería lo más deseable, los diputados locales electos nos dan la sorpresa y se conducen con corrección política y altura de miras.

LA ESPERANZA DE CULIACÁN. Sin salirnos del tema respecto a lo que nos aguarda a los sinaloenses en la «era Morena», qué grata impresión nos causó la próxima síndica procuradora de Culiacán, Sandra Martos, tras leer su entrevista en EL DEBATE. Ya nos la habían descrito como una dama en toda la extensión de la palabra, pero los conceptos vertidos en esta publicación nos la presentan, también, como un factor clave en la administración municipal por venir. La impresión que deja es la de ser exactamente la otra cara de la moneda respecto al desparpajo que caracteriza al alcalde electo Jesús Estrada Ferreiro. El equilibrio es patente, y si además, como lo anuncia la señora Martos, y como su cargo lo mandata, será «un verdadero contrapeso» del presidente municipal, el panorama para Culiacán en los próximos tres años mejora sustancialmente.

LA MANO DE DIOS. Para concluir, amigas y amigos, sí nos saldremos por completo del tema político, ante la impresión que genera tener como huésped por tiempo indefinido en tierras sinaloenses al astro futbolístico Diego Armando Maradona: el comentario del día en todos los espacios habidos y por haber es la presentación del argentino como nuevo director técnico del Club Dorados de Sinaloa. Que vengan mejores tiempos para el equipo local y también para el Pibe. Que la mano de Dios obre en nuestro favor.

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