CDMX

Cárteles siguen expandiéndose en México: Alfredo lecona

Para el integrante del colectivo Seguridad sin Guerra, el atentado contra el secretario de Seguridad es una muestra de que la estrategia debe mejorar

Por  Francisco Castro

Así quedó la camioneta con blindaje nivel 7 en que viajaba Omar García Harfuch. El blindaje fue penetrado, y el funcionario sufrió tres heridas.(Foto: Reforma)

Así quedó la camioneta con blindaje nivel 7 en que viajaba Omar García Harfuch. El blindaje fue penetrado, y el funcionario sufrió tres heridas. | Foto: Reforma

México.- El atentado cometido el pasado viernes contra el secretario de Seguridad Pública de la Ciudad de México, Omar García Harfuch, al cual logró sobrevivir, es un hecho sin precedentes en la capital del país que ocurre en medio de un escenario en el que la estrategia federal de combate al crimen organizado sigue siendo errónea y prácticamente la misma desde hace catorce años, pero además confirma que los cárteles siguen proliferando y se siguen expandiendo, y así lo aseguró Alfredo Lecona, del colectivo Seguridad sin Guerra. 

Vía telefónica desde la Ciudad de México, el analista en temas de seguridad sostuvo que el tuit compartido ese día por García Harfuch antes de entrar al quirófano para ser intervenido por las heridas de bala y esquirlas, en el que atribuyó la autoría del atentado al Cártel Jalisco Nueva Generación, revela dos cosas: por un lado, la descoordinación entre el funcionario y la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, por no haber sido ella quien informara el dato sobre la organización criminal, y por otro lado la confirmación de la presencia de un cártel operando en la Ciudad de México, algo que no dicen. «No es más que una muestra de cómo siguen proliferando y, en este caso del Cártel Jalisco Nueva Generación, cómo siguen expandiéndose».

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Apenas el 25 de junio, el secretario de la Defensa Nacional (Sedena), Luis Cresencio Sandoval, confirmó durante la conferencia de Andrés Manuel López Obrador que seis grupos delincuenciales operan en el Valle de México, algunos en alianza con otros grupos.

Reveló que entre los grupos criminales con presencia en municipios del Estado de México están los cárteles Jalisco Nueva Generación (CJNG), Guerreros Unidos, La Familia Michoacana y Los Caballeros Templarios; sin embargo, en el caso de la Ciudad de México, solo dijo que operan dos grupos, pero sin dar sus nombres. Luego trascendió que podría tratarse de la Unión Tepito y Fuerza Antiunión.

Estrategia de seguridad errónea

Lecona considera que el error del Gobierno federal en materia de seguridad es seguir apostando a un modelo que ha fracaso en los últimos catorce años, porque la evidencia es que la guerra sigue: «Y esto se demuestra en los asesinatos, en las desapariciones, que se siguen contando por docenas de miles, en los desplazamientos que hay en comunidades».

Recordó que el año pasado legisladores federales de todos los partidos y los Congresos locales de los 32 estados aprobaron un plan de desmilitarización y de fortalecimiento de la seguridad, un plan de pacificación que no se ha respetado.

«Este plan tenía tres ejes fundamentales: uno, la creación de una Guardia Nacional Civil que el presidente ha pintado de verde, porque ocho de cada diez de sus miembros provienen de las Fuerzas Armadas; dos, un plan de fortalecimiento de las Policías civiles, del que no hay visos que se esté llevando a cabo, pues los estados tienen falta desde septiembre por no entregar los diagnósticos de sus policías locales y el plan de fortalecimiento; y el tercer punto era el uso de las fuerzas armadas solo hasta 2024 de una forma acotada, no como ha sido hasta el momento, por la libre».

¿Transparencia en seguridad?

Alfredo Lecona lamentó que la evaluación que se hace cuando ocurren hechos como el atentado a García Harfuch o el operativo de fin de semana en Celaya va en torno a más de lo mismo: «Yo solo espero que este tipo de cosas no calienten los ánimos, porque esa es la sensación siempre. Cuando sucede algo de esta naturaleza en el corazón de la ciudad, el clamor es por los militares, por más armas, por mayor presencia. Espero que esto no suceda y que, en todo caso, no olvidar que esto es un ataque a una corporación civil», añadió.

El integrante de Seguridad sin Guerra sostuvo que en este país hace falta rendición de cuentas, porque después de lo ocurrido aquel «jueves negro» en Culiacán, con la captura y la liberación de Ovidio Guzmán, aún sigue cambiando la información sobre quién ordenó su liberación, cómo fue dándose la línea de mando, y no hay responsables: «Eso dice mucho de lo poco que se informa de estos operativos con el pretexto de la seguridad y la secrecía de las investigaciones, pero esto genera zonas negras, un hoyo negro en la información, donde no puede haber una evaluación de cómo se está combatiendo al crimen organizado», lamentó.

Y aunque admitió que se debe reconocer a este Gobierno por los golpes a las finanzas del crimen organizado a través de la Unidad de Inteligencia Financiera, es solo eso, porque la estrategia de desmantelamiento de las redes narcocriminales debe pasar por procesos de justicia.

Antecedentes

Lecona recuerda que el hecho de mayor impacto que había ocurrido en la Ciudad de México fue un atentado a un mando policiaco, registrado el 15 de febrero del 2008. Esa vez intentaron asesinar al director sectorial Julio César Sánchez con explosivos en su vehículo, pero este explotó antes. Ese hecho fue atribuido al Cártel de Sinaloa, recuerda.

Atentado

En el atentado de este viernes a Omar García Harfuch, el funcionario recibió tres impactos de bala. Murieron dos de sus escoltas y una mujer de 25 años que pasaba en su auto por el lugar.

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