CDMX

Dengue, el otro enemigo de México

Los casos del virus transmitido por el mosco ‘Aedes aegypti’ han incrementado en el país, por lo que expertos señalan cómo puede diferenciarse del COVID-19

Por  Lorena Caro

Aspectos de un mosco del dengue.(Foto: El Debate)

Aspectos de un mosco del dengue. | Foto: El Debate

México.- Mientras el mapa epidemiológico por casos de COVID-19 mantiene en rojo a todos los estados del país, con 20 mil 832 casos confirmados activos, el virus del dengue repunta a su sombra, con 3 mil 494 casos confirmados hasta el primero de junio, y alcanza hasta 27 mil 087 casos probables.

Ante este panorama, Eduardo Rodríguez Noriega, integrante de la Sala Situacional en Salud para Atención del Dengue del Centro Universitario de Ciencias de la Salud de la Universidad de Guadalajara y reconocido con el Premio Nacional de Medicina en 2016, señaló en entrevista para EL DEBATE que la preocupación del sector salubridad recae en los diagnósticos y diferenciar entre los síntomas de COVID-19 y los del dengue.

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En los próximos meses, destacó que el repunte de virus transmitido por el mosco Aedes aegypti será mayor al presentado hasta ahora, y advirtió que la clave para evitar confusiones es que tanto el paciente como el médico identifiquen los síntomas de cada uno de forma adecuada. 

Casos en aumento

El 23 de marzo, justo la última semana previo a la estrategia de aislamiento Jornada Nacional de Sana Distancia anunciada por el Gobierno federal ante la pandemia de COVID-19, la Secretaría de Salud informó que los casos de dengue diagnosticados eran 2 mil 183, con 18 mil 688 casos probables. Para el 1 de junio del 2020, se confirmaron 3 mil 494 casos, con 27 mil 087 probables. 

Cabe destacar que esas cifras son superiores a las registradas en 2019. El 3 de junio de ese año, la Secretaría de Salud informaba de 2 mil 388 casos en todo el país; mientras que el 2019 cerraría con 41 mil 505 casos confirmados. 

De los 3 mil 494 casos confirmados, hasta el 1 de junio del 2020, 2 mil 022 fueron diagnosticados como dengue no grave, mil 141 fueron diagnosticados como dengue con signos de alarma, y 331 como dengue grave. Los estados con más diagnósticos totales han sido Veracruz, con 816 casos; Jalisco, con 495; Tabasco, con 382; Guerrero, con 250; Nayarit, con 236; Quintana Roo, con 204; y San Luis Potosí, con 201. El resto de las entidades ha registrado menos de 200 casos. 

Sinaloa se ubicó con 66 casos, de los cuales 20 fueron diagnosticados con signos de alarma, 41 como no graves y 5 como graves. Esas cifras también son superiores, comparadas con las del 3 de junio del 2019, cuando se registraron 25 casos de dengue confirmados, de los cuales 23 fueron dengue no grave, 2 con signos de alarma y ninguno en estado de gravedad. 

Diferenciar los virus

Cuestionado sobre cómo se debe diferenciar entre los padecimientos del COVID-19 y el dengue, Eduardo Rodríguez Noriega, también jefe de Infectología del Hospital Civil de Guadalajara Fray Antonio Alcalde, explicó que muy al principio de la pandemia del COVID-19 se decía que el virus provocaba mucha fiebre, tos y dificultad para respirar; sin embargo, poco a poco se le han añadido otros síntomas, como la pérdida del gusto y del olfato.

Esto mientras que a la fecha el dengue continúa apareciendo con los mismos síntomas y se clasifica como dengue no grave: dolor de cabeza y de ojos, erupción en la piel y dolor de huesos.

No obstante, explicó que la Secretaría de Salud a nivel federal incluye dengue con signos de alarma, que se refiere a dengue con dolor abdominal, vómitos, trastorno de la conciencia y crecimiento del hígado, que llevan luego al dengue grave. En este último hay choque y daño multiorgánico. 

«Nosotros los clínicos vemos al dengue como una enfermedad que da fiebre, calosfríos, dolor de cabeza, malestar general, dolor detrás de los ojos, mialgias (dolor muscular) y artralgias (dolor de articulaciones). En COVID-19 no hay mialgias (dolor muscular) y artralgias (dolor de articulaciones), por ejemplo, no hay dolor detrás de los ojos y dolor óseo. Lo que sí hay en COVID-19 son datos respiratorios, pero pueden aparecer otros signos de alarma, como dolor al respirar, tanto del lado del tórax y al frente, que nosotros le llamamos como dolor pleurítico, al respirar para adentro y para afuera, en la que puede haber tos, tos con sangre, anormalidades en la piel o arritmias cardiacas», expuso.

Explicó que algunos investigadores recientemente han dicho que en COVID-19 el clínico debe esperar diferentes tipos de asociación de conjuntos o conglomerados de síntomas. En el caso del dengue, se tiene que buscar algo que es muy frecuente: disminución de plaquetas, por ejemplo. 

Entre algunas confusiones que pueden surgir, identificó los síntomas gastrointestinales, así como el conglomerado de síntomas cutáneos, como lesiones en la piel y de vasculitis, aunque en este caso advirtió que no se parecen nada al dengue: «Si usted junta fiebre más perdida del gusto y del olfato, tiene una seguridad casi del 80 por ciento de que eso va a ser COVID-19 y no dengue, porque en dengue es muy raro que se presente al inicio pérdida del gusto o pérdida del olfato. Cada día está cambiando lo que vemos de COVID-19, mientras que en dengue no ha cambiado mucho, se sigue presentando igual», reafirmó. 

Eduardo Rodríguez Noriega, premio nacional de medicina, indicó para EL DEBATE que cuando existe riesgo de tener todas esas enfermedades en la comunidad, como COVID-19, más dengue, los ciudadanos deben evitar automedicarse porque pueden sufrir reacciones en el sistema hematológico, que corresponde a problemas en la sangre y en los órganos hematopoyéticos, como la médula ósea, los ganglios linfáticos, bazo, etcétera. 

Añadió que, lamentablemente, en los próximos meses y semanas va a empezar también la epidemia estacional por la influenza, por lo que se tendrá que luchar contra tres enfermedades: COVID-19, dengue e influenza. «Entonces, ahora se va a complicar más todo porque vamos a tener tres enfermedades al mismo tiempo que dan fiebre, calosfríos, cefalea, dolor de garganta; y al principio el dengue, influenza y COVID-19 se pueden parecer, pero el COVID-19, lamentablemente para algunos pacientes, cada día se aumenta el número de síntomas y signos que son muy específicos», expuso. 

Hizo hincapié en que el diagnóstico diferencial se basa en el interrogatorio dirigido que debe hacer el médico al paciente en estos momentos. 

Fumigación y prevención

En 2019, el Gobierno de México indicó que anualmente se invierten 900 millones de pesos en insecticida para combatir el mosco que transmite dengue, zika y chikunguña. De acuerdo con el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, la ley indica que se debe proceder a la compra de insecticidas mediante adjudicaciones directas porque la mayoría es producto de patente.

No obstante, dijo que el 66 por ciento de la compra de insecticidas corresponde a los Gobiernos estatales mediante transferencia de recursos de la federación. Añadió que hasta la segunda etapa el Gobierno federal interviene, especialmente cuando las capacidades estatales han quedado rebasadas. 

Rodríguez Noriega señaló que la fumigación es importante, pero no es tan importante como reconocer que el dengue es una enfermedad que pasa dentro del hogar: «El mosquito no viaja de Guadalajara a Sinaloa, el mosquito solamente vuela dentro o muy poco alrededor del hogar, entonces hay hogares que tiene problemas con agua, que no la han tirado de una maceta, de un cacharro; los tinacos que tienen las larvas del dengue, entonces es una enfermedad intradomiciliaria. Es diferente evidentemente al COVID-19, porque esta, aunque no tenga síntomas, puede infectar a todos sin necesidad de un vector, porque es una enfermedad transmitida por la vía respiratoria», afirmó. 

Hizo un llamado a no tener agua en cacharros, en charcos o en matas, porque eso facilita el crecimiento del mosquito que transmite el dengue. Expuso que los ciudadanos deben recordar que el dengue es una enfermedad que se transmite de un infectado de la familia a otro familiar a través del mosco.

Sinaloa: Policías con COVID-19 y con dengue

El mayor Sergio Lagunes Inclán, director de Seguridad Pública de Angostura, señaló que actualmente alrededor de veinte agentes se encuentran aislados por presentar síntomas de COVID-19 y dengue, publicó EL DEBATE: «Ha habido casos sospechosos de COVID-19, de dengue y resfriados, pero ahorita está la alarma, y gracias a Dios las pruebas que se les han aplicado han salido negativos, pero eso sí, en su momento se nos presentaron diez enfermos al mismo tiempo, y pues los tuvimos que poner en reposo».

Detalló que algunos que estaban enfermos ya se recuperaron, y poco a poco se están reincorporando a sus labores, pero todavía hay alrededor de seis agentes que están en sus casas bajo supervisión médica.

Eduardo Rodríguez Noriega
Trayectoria: integrante de la Sala Situacional en Salud para la Atención del Dengue del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) de la Universidad de Guadalajara. Investigador del Instituto de Patología Infecciosa del CUCS y médico adscrito al Servicio de Infectología del Hospital Civil de Guadalajara. Es premio nacional de medicina 2016.
Foto: Cortesía

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