CDMX

Estrategia educativa ampliará la desigualdad en México

Para especialistas de la Universidad La Salle y de la Universidad Pedagógica Nacional, la educación podría retrasarse hasta ocho años en México

Por  Lorena Caro

De acuerdo con la situación de cada alumno, los profesores pueden dar clases por Zoom o Meet en Google Classroom.(Foto: El Debate)

De acuerdo con la situación de cada alumno, los profesores pueden dar clases por Zoom o Meet en Google Classroom. | Foto: El Debate

Sinaloa.- La estrategia educativa para el ciclo escolar 2020-2021 tiene retos importantes que deben ser superados de manera inmediata, pero que también ocasionarán efectos a futuro relacionados a un incremento en la desigualdad y un retraso en el sistema de más de ocho años. Lo anterior, de acuerdo con expertos en educación entrevistados por EL DEBATE

El catedrático Alejandro Enríquez consideró que sin desatender la calidad de la educación, en los próximos años la prioridad va a ser revertir la desigualdad; mientras el pedagogo Prudenciano Moreno destacó que la estructura familiar presenta problemas socioemocionales que le dificultan colaborar con las estrategias implementadas por la SEP, como el acompañamiento a sus hijos.

¡Bien! Te has suscrito a notificaciones

Configura y elige tus preferencias

Crece la desigualdad 

Desde este 24 de agosto dieron inicio las clases en México en el nivel básico bajo la modalidad a distancia, con el apoyo de maestros, de la televisión, de radio y de internet. Al respecto, Alejandro Enríquez, director de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad La Salle, reconoció en entrevista para EL DEBATE que la Secretaría de Educación Pública está haciendo ajustes en la medida de sus posibilidades para brindar las clases a distancia durante este nuevo ciclo escolar.

No obstante, consideró que el Sistema Educativo es muy desigual, y en estos momentos seguramente muchos niños de ciertos colegios tienen acceso a una tableta, televisión de plasma y celular, pero habrá muchos otros que solo tengan una radio en las comunidades: «Cuando se tiene un sistema educativo tan desigual, pensar en políticas que sean las mismas para todos es complejo. Tenemos niños que viven en zonas urbanas que pueden acceder a casi todo; y niños que viven en comunidades marginadas en nuestro país, en los que no hay ni siquiera electricidad. Eso pone en ventaja y en desventaja a unos por encima de otros», comentó. 

Lamentablemente, consideró que dicha desigualdad puede ampliarse en el país como efecto de las clases a distancia. Explicó que en los últimos años tanto la SEP como la sociedad han manifestado que es prioritario brindar calidad en la educación; no obstante, tras el paso de la COVID-19, deberán cambiar las prioridades y enfocarse en revertir la desigualdad

El catedrático Alejandro Enríquez expresó que otro de los retos será cuidar que muchos niños y jóvenes no abandonen la educación. Hasta el momento, la autoridad ha estimado que por lo menos un millón y medio de niños y jóvenes no van a continuar en el sistema educativo: «Un millón y medio de jóvenes son muchísimos, es como si nos regresáramos ocho años a como veníamos avanzando en el país», advirtió. 

Consideró que la autoridad está consciente de la desigualdad, y de alguna manera ha trabajado adelantado para ese problema, como se puede ver a través de las estrategias de los programas de apoyo social, que van desde las becas para primaria, jóvenes adultos, adultos mayores, etcétera.

En materia educativa, consideró que hay un elemento muy importante que no ha sido resaltado tanto: el libro de texto. El experto en educación comentó que el libro de texto es un material importantísimo para el trabajo de los niños, y en ocasiones se desconoce que incluso ha sido premiado por la Unesco.

Además del libro de texto, mencionó la importancia de las guías y de los materiales de apoyo. Destacó que un componente importante de los libros de texto es que busca formar a los niños en el autoaprendizaje, y consideró que esta pandemia puede dar la pauta para conocer si están funcionando en su objetivo. 

Prudenciano Moreno, académico en la Universidad Pedagógica Nacional de la Ciudad de México, destacó para EL DEBATE que una de las principales deficiencias observadas a raíz de la pandemia es que no existía una educación socioemocional para los profesores ni para los alumnos.

La Secretaría de Educación Pública —opinó— intentó palear esta ausencia sacando un texto llamado ABCD: Salud mental para tiempos difíciles, una guía práctica para trabajar con nuestra mente y nuestras emociones en tiempos de COVID-19 y de la nueva normalidad, y aunque dijo que la intención es buena, el texto carece de profundidad: «Este texto intenta suplir esa carencia, y la intención está muy buena, lo que pasa es que el texto es sumamente elemental, es demasiado superficial, no atiende las emociones profundas, los desequilibrios emocionales profundos de las escuelas, y es un texto que tendrá que ser una introducción, y más adelante hacer un segundo texto que aborde de manera más profunda esta situación», afirmó.

Detalló que dicho texto abarca solamente el cuerpo físico y el cuerpo mental, dejando de lado e ignorando la existencia del cuerpo psíquico, del cuerpo ético, el estético y el espiritual. 

Educación socioemocional 

Asimismo, el experto en pedagogía indicó que la nueva materia de Vida Saludable, que anunció la Secretaría de Educación Pública, también se encuentra en el libro, y de igual forma vio positiva la intención; no obstante, dijo que el problema es que no se le puede dar Vida Saludable a los maestros ni a los niños ni a los padres de familia porque no hay preparación previa para esta materia: «Lo que viene en el texto es algo sumamente elemental. Ellos parten del supuesto que si calmas tu mente, calmas tus emociones, y todo va a ir bien; pero muchos de los padres de familia no saben lo que es una vida saludable ni una educación socioemocional, entonces no se le puede dejar a la familia. La familia sería el último elemento a quien dejarle esta materia. Ellos más bien confían que al mandar a sus hijos a la escuela se van a resolver estos problemas», expuso.

Por lo anterior, dijo que el libro es aceptable como una introducción, pero de ninguna manera como un plan de estudios completo para resolver el grave problema de la falta de educación socioemocional que padecen las escuelas, las familias y la sociedad en su conjunto. 

Prudenciano Moreno detalló que los padres y las madres de familia han sido afectados y no han podido ellos tampoco tener educación socioemocional ni encontrar su centro, que significa localizar un lugar en su interior que les permita manejar situaciones externas, como procesos, sucesos, acontecimientos, cosas, relaciones con otras personas, etcétera.

Por lo tanto, lamentó que muchas de las inquietudes a nivel existencial, el sufrimiento y el dolor vivencial sean heredadas a las nuevas generaciones, quienes aprenden principalmente con el ejemplo y la imitación. 

Alejandro Enríquez agregó que la asignatura de Vida Saludable, más que problemas y obstáculos, tiene retos. En su opinión, dijo que es un avance el hecho de que se cuente con una nueva materia para el aspecto curricular, y además podría permitir que los padres de familia volteen a ver la información y reconozcan la importancia que tiene la alimentación sana, por ejemplo: «Quizá no solo hay que formar al niño, hay que formar al padre de familia. Tendremos que cambiar también nuestras prácticas alimenticias, nuestras prácticas de actividad física», afirmó. 

Relación padres e hijos

Prudenciano Moreno destacó para EL DEBATE que la mayoría de las familias mexicanas son disfuncionales y enfrentan problemas donde los integrantes no se llevan bien, hay padres normalmente ausentes, no físicamente, sino emocionalmente. Por tanto, detalló que la frialdad de las clases por televisión, por computadora o por celular agrandan todavía más esta ausencia y hace que las tensiones crezcan: «Los hogares están repletos de emociones destructivas y de ausencias. Estos problemas generan una gran frustración, una gran ira, y son como bombas de tiempo que están en los hogares. Antes de la pandemia, los niños podían tener un desahogo al ir a escuelas y en desligarse un rato de sus familias, ahora no lo pueden hacer, están en una situación de estrés interno y externo que les impide lograr una educación venida desde los medios masivos de comunicación, como es la televisión, el internet el celular y la tableta». No obstante, insistió en que es una respuesta paliativa de la SEP y por salud debe ser seguida.

No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y entérate de todo