CDMX

Fue un bólido, no un meteorito, y no impactó la tierra: UNAM

El fenómeno ocurrido el 18 de febrero en México se pudo observar en diferentes partes del país 

Por  El Debate

Usuarios difundieron imágenes del fenómeno(AFP)

Usuarios difundieron imágenes del fenómeno | AFP

CDMX.- La Universidad Nacional Autónoma de México en su gaceta informó que, según el investigador Maestro en Ciencias Daniel Flores, el objetó que se observó ayer en diferentes partes de México fue un bólido, es decir, un objeto que cruzó la atmósfera, sin embargo, no tocó la Tierra.

El término adecuado para explicar el fenómeno de este 18 de febrero en México, es bólido, se trata de un objeto que cruza la atmósfera, produce algún fenómeno atmosférico y sigue su camino. Para que sea considerado meteorito, tendría que tocar la superficie de la Tierra 

explica el Maestro en Ciencias Daniel Flores, experto en meteorítica de la UNAM.

“Hasta el momento no tenemos el indicio de que haya caído o impactado” señala el también candidato a doctor y explica que

cuando una roca de un medio interplanetario cae y toca la tierra, ya es un meteorito; de modo genérico podemos decir que es una roca que cruzó la atmósfera de la tierra y fue desprendiendo pequeñas partículas de material

El experto de la UNAM señala, pese a que a lo largo del año pueden ocurrir fenómenos similares que no se pueden predecir, “este tipo de objetos son lo que llamamos bólidos, ocurren entre enero y febrero, penetran la atmósfera terrestre, pero no tocan la superficie de la Tierra”.

Riesgo bajo para la población

Sobre si hay peligro para la población, el maestro Flores comenta que podría haber peligro de que uno de estos bólidos llegue a la superficie terrestre “pero el evento más cercano que tenemos en México, es el caso del meteorito Allende, que cayó en 1969, en Allende, Chihuahua. Se trata de un objeto que penetró la atmósfera, y los pedazos se expandieron en una elipse de 200 kilómetros cuadrados; parte de los fragmentos cayeron en el pueblo de Allende, los demás en el valle o en el campo de siembra”.

La posibilidad de que un objeto de gran tamaño impacte la Tierra, es mínimo, pues se conoce la órbita de todos los grandes objetos que orbitan en el sistema solar, “hablamos de objetos de 5 kilómetros, o 20 de diámetro, que son peligrosos para la tierra, que se pueden clasificar como NEO (objeto cercano a la tierra, por sus siglas en inglés), pero puede aparecer alguno desconocido e inmediatamente se observa su trayectoria, para determinar su órbita y ver si es peligroso para la Tierra, de esos objetos que se conocen a detalle, las probabilidades de impacto varían entre uno a 10 mil, y uno a 70 mil, es decir, que pasan a distancias grandes, comparadas en torno a la órbita de la luna, tienen una, dos, siete veces o más dicha distancia. Estos se conocen bien y ninguno tiene peligro de caída directo en la superficie terrestre”, termina el experto.

Gaceta UNAM

No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y entérate de todo