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México es una fosa común: Margarita exige justicia por su hija que fue abusada y decapitada

Margarita narra que su hija Yahaira fue torturada y abusada durante diez días en los que no le dieron alimento para después decapitarla y enterrada en la sierra de Oaxaca

Por Carlos Narvaes

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Ciudad de México.- Margarita López se emociona al contemplar la imagen de su hija Yahaira, quien lamentablemente fue víctima de la violencia en México ya que fue asesinada en el año 2011, por lo que su madre ahora busca hacer justicia por las atrocidades a las que le sometieron sus asesinos.

Margarita López reúne coraje y fuerzas para seguir luchando para devolver a muchas personas los restos de sus familiares a través del colectivo "Buscando Cuerpos"

"México entero es una fosa común. Donde quiera que tú camines vas a caminar sobre los cuerpos de los miles y miles de desaparecidos"

Expresa Margarita López en una entrevista con EFE desde el campamento de familiares de desaparecidos erigido a las puertas de la Secretaría de Gobernación federal, en Ciudad de México.

Margarita narra la historia de cómo fue que encontró los restos de su hija / Foto: EFE

Yahaira Bahena fue secuestrada en el año 2011 por el único hecho de ser del estado de Michoacán, en el oeste de México y haberse mudado al sur de Oaxaca, además de moverse en un buen coche de su casa de Oaxaca, donde vivía con su marido militar.

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Yahaira fue torturada y abusada sexualmente durante diez días en los que no le dieron ni agua ni comida para después decapitarla y enterrar sus restos en la sierra.

"El general de la zona me dijo que buscara yo por mis propios medios y me enfoqué a ello: a buscar a mi hija y a los responsables, colocando mantas (lonas) solicitando si querían remuneración económica o que yo me intercambiaba por ella, pero solo me quitaban las mantas"

Contó Margarita López.

Encuentro con los asesinos

Margarita no cesó en su empeño e investigó hasta llegar a varios de los implicados, entre los que encontró, dijo, a autoridades municipales, estatales y federales, además de criminales del cártel de Los Zetas.

Y con alguno de los delincuentes llegó a encontrarse haciéndose pasar por funcionaria, para lograr saber con todo lujo de detalles lo que le habían hecho a su hija y dónde habían dejado su cuerpo.

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"Me narraron cómo la habían violado, vejado, torturado y finalmente ejecutado. Hasta imitaban la voz de mi hija. Él (uno de los criminales) se volteó a fumar un cigarro de marihuana cuando los otros compañeros la decapitaron y jugaron con la cabeza de mi hija. Le daban besos en los labios y se aventaban (lanzaban) la cabeza de un lado para otro para finalmente sepultarla"

Además de sus indagaciones, Margarita hizo varias huelgas de hambre en la Ciudad de México y se presentó ante todas las autoridades que pudo para encontrar a su hija.

Margarita ahora ayuda a personas a encontrar a sus seres queridos desaparecidos / Foto: EFE

Fue entonces cuando recibió una llamada del Ejército para decirle que habían encontrado el cuerpo de Yahaira. Pronto descubrió que las autoridades habían desenterrado los restos de la sierra de Oaxaca y los habían colocado en otra fosa más cercana a la ciudad, asegura, para presentárselos y que dejase de indagar.

Margarita finalmente tenía a su hija con ella, después de seis meses recibieron cuerpos que le decían que pertenecía a Yahaira y una vez reunidas, transformó todo su dolor en coraje para ayudar a las familias a encontrar a sus hijos, nietos, primos o sobrinos.

Soy una mamá rastreadora desde hace ya 10 años, desde que desapareció mi niña, y me enfoco en la búsqueda de desaparecidos y recuperación de cuerpos por todo el país por mi propia cuenta

El trabajo que nadie hace

Junto a muchos otros familiares de desaparecidos y voluntarios, Margarita busca cuerpos en todo México, con pico y pala y sus propias manos recorre cerros, campos y montañas para encontrarse frente a frente con la muerte en la peor de sus expresiones.

"Ya estamos locas... Nos da un gusto enorme cuando vemos que aquella fosa dio positivo. Luego cuando vemos el rictus de dolor, el tiro de gracia, que lo descuartizaron, que lo mataron de la manera más horrorosa que te puedas imaginar, y uno dice '¿por qué tanta saña?' Te entra esa rabia, porque hemos llegado a perder incluso la noción del asombro"

Reveló Margarita López y agregó que son sensaciones colectivas las que hacen que no pueda dejar de cavar en todo el país, buscando justicia y haciendo el trabajo, que no hacen las autoridades a pesar de no poder dormir por las noches, olvidarse de comer y hasta de de beber agua.

"No tenemos miedo. No nos podemos quedar en casa. (...) En los últimos meses hemos estado yendo a recuperar cuerpos que se van a entregar este mes y en el que entra, y son cuerpos que sacamos con nuestras manos, estamos haciendo su trabajo. Si les dejamos a ellos, no lo van a hacer jamás"

Un hartazgo desgarrador

Margarita junto a sus compañeras, en 2020 acampó en varias ocasiones frente a la Secretaría de Gobernación en la Ciudad de México y ahora de nueva allí asegura que no se van a levantar hasta que no haya una ley que las proteja y se les asigne un presupuesto transparente que les garantice poder seguir buscando los restos de sus seres queridos.

"Si tenemos que sacarnos medio litro de sangre cada una de las mamás lo vamos a tener que hacer, porque nuestra sangre es la de nuestros hijos, derramada ante la inoperancia de las autoridades y de todos los presidentes que han estado pasando. No lo vamos a permitir más"

Dijo Margarita.

Cabe señalar que desde que asesinaron a Yahaira desde hace casi 10 años, Margarita ha visto pasar a tres presidentes:

Felipe Calderón (2006-2012), Enrique Peña Nieto (2012-2018) y ahora Andrés Manuel López Obrador, en quien depositaron muchas esperanzas pero, asegura, les ha defraudado profundamente al dejar sin apoyos a víctimas y defensores de derechos humanos.

"En este sexenio, con este presidente y con estas autoridades me queda claro que jamás vamos a lograr tener paz en nuestro país. (...) No les importa, son indolentes porque creen que jamás lo van a pasar pero aquí, en todo el país, nadie está exento de que le desaparezcan o de que le ejecuten un hijo", termina Margarita.

Con información de EFE.

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