CDMX

"No somos profesionales de la protesta": dicen en Frena

Manifestantes del campamento del Frente Nacional AntiAMLO (Frena), ya van por el tercer día en instalados con sus casas de campaña

Por  Agencia Reforma y Jorge Ricardo Nicolás

Aspecto del plantón de integrantes del movimiento Frena(Foto: Reforma)

Aspecto del plantón de integrantes del movimiento Frena | Foto: Reforma

CDMX.- A las seis de la mañana sobre Avenida Juárez, en el campamento del Frente Nacional AntiAMLO, una veintena de manifestantes trasnochaba al final del tercer día de su manifestación.

En el cruce con Bucareli había algunos; otros más frente al Hotel Hilton y también en el cruce con López, casi frente al Palacio de Bellas Artes. Se notaban durmientes dentro de las casas de campaña, pero parecían más las desocupadas. Los vigilantes, la mayoría de fuera de la Ciudad, eran conscientes de eso.

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En el cruce con la Calle de López, la pintora María Elena Sevilla se frotaba las manos para conseguir algo de calor.

"Nos acusan mucho que las casas de campaña están vacías, nos han venido a patear las casas para demostrar que están vacías, pero es que la mayoría de la gente que estamos en el movimiento tiene que trabajar, porque nosotros estamos aquí por nuestros propios medios, a nosotros nadie nos paga por estar aquí", dijo.

Desde el sábado, los manifestantes se instalaron en Avenida Juárez / Foto: Reforma

La originaria de Monterrey afirmó que la gente los está apoyando por decisión personal.

"El punto es que hay mucha gente que apoya el movimiento y que por decisión personal está todo el día con nosotros y luego se va a su casa a dormir unas horas. Somos gente trabajadora, que no podemos descuidar nuestros empleos".

Los que la acompañaban, dos mujeres de Puebla, una más de Guadalajara y un hombre de la zona conurbada del Estado de México, sentados en sillas plegables, con las manos hundidas en las bolsas, coincidieron: "No somos profesionales de la protesta, el sábado (cuando inició el campamento) ni cobijas traíamos".

"No traíamos nada. No sabíamos ni dónde íbamos a ir al baño, por eso es que algunos rentamos una habitación para necesidades básicas, pero nos impidieron el paso. A mí me tocaba ir al Hotel Principal y tuvimos que rodear varios kilómetros", añadió Elena Sevilla.

El sábado, el dirigente de Frena, Gilberto Lozano, se fue del campamento cerca de las 19:00 horas en un taxi que tomó en la Calle de Victoria. Comentó que iba a darse un baño y regresar por la noche, aunque se despidió de todos. Hoy por la mañana no fue localizado en el campamento.

Avenida Juárez estaba en silencio. El aire movía las cartulinas contra López Obrador y las vírgenes de Guadalupe sobre las casas de campaña ante la mirada de los granaderos que bloquean día y noche las calles hacia el Barrio Chino.

El médico Arturo Pedroza se quejó de que había pasado un motociclista con música a todo volumen para despertarlos de madrugada.

Oriundo de Guadalajara, dijo que él también tiene rentado un cuarto, en el Hotel Catedral, sobre Bolívar, donde paga mil 400 pesos la noche. Lo mismo que su compañero con quien hizo la guardia nocturna.

"Antenoche que nos llovió yo metí los pies en un charco, entonces a las dos de la mañana me fui a bañar allá al hotel y a cambiar y me dice Carlos 'vente porque hay bronca en El Caballito. No ha llegado la gente y están las cosas puestas'. Y entonces me vestí, yo me quería echar un sueñito allí pero no. Ahora ya en el hotel nada más rentamos los cuartos para bañarnos, cambiarnos y para tener el carro", dijo.

Insistió en que la protesta de Frena es para que renuncie el Presidente. Su miedo es que concentre más el poder hasta volver a México una dictadura, la cual, contó, conoció en sus prácticas médicas en Cuba.

"La gente no tenía para comer, y entre más pobres más dependientes del Gobierno", afirmó.

El médico estaba sentado sobre una banca de la Alameda, aguantando las ganas de ir al baño porque aún no había encontrado uno limpio.

"La mayoría de las personas que estamos aquí somos personas que tenemos recursos. Todas estas casas de campaña fueron donadas", añadió.

"Yo doné 10 casas, Carlos 10. Todo Jalisco consiguió 5 mil cajas casas y luego 5 mil sleepings, pero quienes deberían de quedarse a dormir debería ser la gente de México, pero no lo hacen. Se vienen en el día y de noche se van a sus casas a dormir. Ayer casi casi obligamos a la señora que estaba en esta casa a que se quedara. O sea, le dijimos: cómo es posible que usted siendo de México no se quiera quedar aquí, necesitamos ocupar esto", expresó.

El sábado llegaron unos mil 500 manifestantes, sobre todo adultos y adultos mayores, con unas 500 casas. Es posible que ahora haya crecido el número de éstas, aunque de noche están más vacías. Sin embargo, el grupo que pide la renuncia del Presidente no se desanima. Cada vez se ocupan más, aseguran.

Antes de las 07:00 horas, la señora Marcela Thierry, de boina y abrigo negros, llegó de su casa de Santa María La Ribera, a tres kilómetros de ahí. Traía ondeando una bandera de México y un rosario gigante colgado del cuello, e invitaba a rezar por el inicio del día. "Yo soy ama de casa y tengo que ir a atender a mis hijos, pero cuando puedo vengo", dijo y siguió invitando al rosario.

Los que se iban despertando comentaban el frío de la noche, pero la fortuna de que no les lloviera. De lo duro que es el concreto hidráulico y de sus experiencias de dormir por primera vez en la intemperie.

"Yo en mi vida había ido a un plantón, es la primera vez porque estamos convencidos. Yo podría rentar también un que de la casa de campaña hotel, pero prefiero quedarme aquí porque estamos convencidos", dijo Yara, una mujer de Celaya.

Añadió que ya le había llamado a sus hijos para que tomaran las clases por televisión, preguntó cómo estaba su negocio de fiestas y ahora tenía que ir a la fuente de Bucareli a recargar su celular, pues al mediodía tenía que conectarse con jóvenes a quienes les da pláticas prenupciales.

"Parece que no nos organizamos, pero es que no nos dejaron meter las cosas. Teníamos hasta baños rentados que no nos dejaron pasar. Pero aún así, si te fijas no hay basura tirada, somos ordenados, no queremos molestar y creo que si nos dejaran llegar al Zócalo, creo que allá estaremos mejor", indicó.

A medida que avanzó la mañana llegó más gente y los demás se despertaron. Un encargado del campamento comentó que a la una de la tarde llegará un equipo a desinfectar para prevenir el Covid-19.

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