CDMX

Padres deben ejercer el papel de guías: psicólogo

Carlos de la Vega, experto en terapia familiar, explica que los padres necesitan tener equilibrio entre autoridad y buena comunicación a la hora de apoyar a los adolescentes

Por  María Sánchez

La familia es importante para el buen desarrollo psicosocial de los adolescentes.(Foto: Shutterstock)

La familia es importante para el buen desarrollo psicosocial de los adolescentes. | Foto: Shutterstock

México.- La adolescencia puede llegar a tener una conceptualización popular injusta, ya que las personas dentro de esta etapa de la vida llegan a ser vistas como conflictivas y poco racionales; sin embargo, los adolescentes en sí mismos están viviendo sus propios cambios, fisiológicos, mentales y emocionales, en conjunto quizá con los cambios sociales y familiares de la época. 

Mediante una charla en redes sociales de EL DEBATE, el psicólogo Carlos de la Vega propuso a los padres y a los adultos en casa esforzarse por tener una comunicación más empática y asertiva con ellos. 

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Ser guía en el descubrir

De los 11 a los 19 años de edad, los adolescentes están buscando su propia identidad, hay «desidealización» de la niñez, y empiezan a buscar sus propios gustos y su propia identidad y forma de ser. Los adolescentes pueden llegar a identificarse con algún adulto, con artistas, deportistas, cantantes, con adultos de la familia o fuera de la familia, muchas personas adultas que pueden llegar a ser tutores para los adolescentes, como los profesores, que son figuras positivas.

Sin embargo, el adolescente puede llegar a seguir el ejemplo de figuras como los narcotraficantes o integrantes de grupos delictivos, de manera que los padres deben estar pendientes en el acompañamiento y en el diálogo, para evitar que los adolescentes recurran a figuras erróneas en momentos de crisis. 

Papás, no amigos

Aun con esas figuras externas a quienes los adolescentes admiran, De la Vega describe que los padres no dejan de ser figuras de autoridad y ejemplos para sus hijos. En ese aspecto, considera que aunque los padres pueden ser fuente de confianza, armonía y buena comunicación, es erróneo decir que pueden ser como sus amigos, y considera falaz el mandato que dice «seamos amigos de nuestros hijos», algo imposible, dada la brecha generacional. Los padres no pueden fungir como amigos. Pueden ser acompañantes, pueden ser guías, pero es muy romántico decir que la relación es amistosa. Los padres son y serán siempre una figura de autoridad. 

Valores no negociables

Los adolescentes necesitan contención, reglas y firmeza para sentirse seguros. Hay reglas no negociables: la obligación de ir a la escuela y cumplir con las tareas de la escuela y en casa, por ejemplo.

Además, el especialista también afirma que la vivencia de algunos valores tampoco se negocia, como la responsabilidad, el respeto y el amor, pero es necesario que los padres pongan el ejemplo.

Algo esencial es que los padres eviten rivalizar entre sí y formen acuerdos para ser figuras sólidas ante el adolescente, porque este comportamiento firme de los padres es lo que dará bases seguras para que los adolescentes se conviertan en adultos seguros. Finalmente, es importante tener un diálogo abierto, que los padres sepan conocer al adolescente de manera que la comunicación no sea obligada, sino comprensiva y empática.

En vivo

Si desea ver todos los consejos que el especialista da a conocer para lidiar con adolescentes difíciles, visite el siguiente enlace del Facebook de EL DEBATE

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