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Protestas feministas en México, en lucha contra las violencias

Frente a un muro lleno de nombres de las víctimas de feminicidio, manifestante solicita unirse a la protesta.

1/8 Frente a un muro lleno de nombres de las víctimas de feminicidio, manifestante solicita unirse a la protesta.Cristina Félix / Debate

2/8 Durante el 2020, México registró 940 feminicidios. Frente a Bellas Artes, colectivos pintaron en las vallas ‘México feminicida’, así como los nombres de las mujeres asesinadas.Cristina Félix / Debate

3/8 Manifestante confronta a elemento policiaco.Cristina Félix / Debate

4/8 Fueron muchas las mujeres que manifestaron su descontento contra la valla en Palacio Nacional.Cristina Félix / Debate

5/8 Activistas presentan pancarta contra la candidatura para gobernador de Félix Salgado Macedonio en Guerrero.Cristina Félix / Debate

6/8 El señor Víctor García Peña, en compañía de un familiar, mostraba un cartel con la imagen de su hija Yatsiri Naomi García Méndez, desaparecida del 27 de febrero.Cristina Félix / Debate

7/8 Unas manifestantes se alejan agobiadas por el gas.Cristina Félix / Debate

8/8 Las policías antimotines utilizaron el gas lacrimógeno para contener a las manifestantes.Cristina Félix / Debate

Las mujeres se manifestaron este 8 de marzo para pedir que terminen los obstáculos que impiden el goce de sus derechos humanos y un alto a los feminicidios.

Por María Sánchez yCristina Félix

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México.- La mañana del 6 de marzo del 2021, el Palacio Nacional lucía amurallado por primera vez en la historia de México, a pesar de lo anterior, no se pudo vivir jornada más simbólica en la Ciudad de México, nada más representativo de la lucha y dificultades diarias de las mujeres que esforzarse por derribar muros a su paso rumbo al Zócalo y luego ya en el lugar durante las manifestaciones de este 8 de marzo (8M).

La marcha fue realizada a 107 años de que se instaurara esta fecha como Día Internacional de la Mujer y antes como ahora la lucha y resistencia de las mujeres para ser escuchadas, obtener espacios inclusivos, derechos y libertades.

Las colectivas que participaron continúan solicitando el alto a los feminicidios y a las violencias en México, un país que a la fecha está en el lugar octavo entre las naciones con la tasa de feminicidios más alta en el continente americano (1.52 muertes perpetradas con violencia por cada 100 mil mujeres), de acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal, un país donde continúan desplegando fuerzas policiales contra las mujeres durante las manifestaciones). 

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Enfrentando una ciudad amurallada 

Previo a las protestas de este 8M, no solo se colocaron vallas en el Zócalo, sino también a lo largo de las calles que recorrerían las manifestantes para proteger locales y monumentos, sin embargo, los muros metálicos no fueron obstáculo suficiente para que las mujeres se organizaran y desarrollaran una manifestación enérgica, nutrida y creativa, convirtiendo en antimonumentos y símbolo de lucha y resistencia.

A mediodía del 8M, antes de empezar la manifestación, entre las 12:40 y 13:00 horas de la Ciudad de México (CDMX), del colectivo de manifestantes reunidas en Paseo de la Reforma surgió un grupo que usó la fuerza física para derribar el muro de madera que estaba cubriendo el monumento a la Revolución, para luego hacer pintas con diferentes consignas. Conforme avanzaron lograron derribar la valla metálica colocada afuera del hotel Hilton Reforma. 

Más tarde, en el museo Memoria y Tolerancia, las jóvenes manifestantes pusieron consignas como “Yo solo tenía cinco años, pendejo” y “Estado feminicida”, haciendo apología a la violación y la pérdida de la vida y los derechos humanos que sufren las niñas en el país; “aborta” y “alesbiánate”, instando a la libertad de las mujeres de elegir sobre sus cuerpos y su sexualidad, además de otras tantas como “Saquen sus rosarios de nuestros hogares”, “¡Resistencia! en nombre de la Red de Mujeres Afro de la Ciudad de México, resistimos”, y “Por Fátima” (Fátima Cecilia Aldrighett Antón), niña que fue brutamente torturada y asesinada a inicios del 2020. 

La manifestación fue enérgica

La manifestación lucía visiblemente menos numerosa que el año anterior, pero la fuerza del colectivo no se vio disminuida: intensas consignas, gritos de reclamo, numerosas pancartas y carteles con fichas de búsqueda de niñas, adolescentes y mujeres desaparecidas, así como exigencias de basta por los feminicidios en el país, además de las pintas acompañadas por el grito cómplice de las marchantes “Fuimos todas”, cuando se lograba ingresar a un espacio para hacer pintas de protesta.

18 por ciento de los municipios en México concentran la mayoría de los feminicidios perpetrados en el país (Conavim, 2020).

En una de las murallas que colocó Gobierno por Paseo de la Reforma, casi llegando al Zócalo, se anotó el rechazo de las mujeres hacia la candidatura de Félix Salgado Macedonio, quien fuera candidato a gobernador de Guerrero por Movimiento Regeneración Nacional, acusado de agresión física, amenazas de muerte, acoso sexual, abuso sexual y violación con letras grandes y visibles era posible leer “Un violador no será gobernador”, “Salgado Macedonio Violador” y junto a la nota “No tenemos miedo”. 

Feminicidios

De los 940 feminicidios registrados en 2020, 19 fueron en Ciudad Juárez, Chihuahua; 18, en Tijuana, Baja California; 17, en Monterrey, Nuevo León; 13, en Zapopan, Jalisco, y 13 en Culiacán, Sinaloa, los cinco municipios con más casos en el país. 

La llegada al Zócalo

Alrededor de las 15:00 horas, del centro, las activistas arribaban al Zócalo capitalino para continuar sus labores de protesta, y luego de no encontrar recibimiento para el diálogo, mediante el uso de martillos comenzaron a dirigir energías contra la valla de contención metálica puestas a las afueras de Palacio de Gobierno, logrando con esto derribar tres de las piezas que daban continuidad al muro, como acto simbólico contra las represiones que han sufrido a lo largo de los años, pero también contra la represión policial vivida ese día.

El preámbulo a las protestas

Cabe señalar que la tarde y noche del domingo 7 de marzo, la valla de metal colocada para impedir el paso a las mujeres a las paredes de Palacio Nacional fue convertida en un muro conmemorativo donde se colocó en letras grandes “Víctimas de feminicidio” a la par que se llenó de nombres de cientos de mujeres asesinadas por este delito.

Las mujeres en un acto de poética rebelión colocaron flores entre las rejas metálicas de cada pieza de contención, en respeto a las víctimas, dotando de alma a los cascarones de hierro colocados para contenerles.

“En la valla frente al Palacio Nacional, las mujeres y activistas nos hacen un recordatorio poderoso de que el feminicidio persiste”, escribía en un comunicado el 7 de marzo el Instituto Nacional de las Mujeres (INMujeres), haciendo además un reconocimiento a las miles que salen a las calles a exigir justicia cada 8M en la Ciudad de México y en toda la república mexicana. 

Hubo represión previa

No fue una manifestación con saldo blanco en lo que se refiere a la represión policial, había policías recubriendo monumentos, locales y edificios gubernamentales desde temprano en las calles aledañas al monumento a la Revolución. Donde hicieron levantamientos, pero luego de la presión de la colectiva liberaron a las manifestantes.

Se notificó de manera anónima a las reporteras de Debate que posiblemente algunas activistas no se hayan acercado a la marcha por haber sufrido intimidación por parte de policías de investigación, quienes, según testimonios cercanos a las afectadas, los policías intentaron irrumpir en el domicilio de dos activistas, pero al no lograrlo les plantaron una evidencia, inculpándolas de posesión de mariguana y otros estupefacientes, además el Frente por la Libertad de Expresión y Protesta notificaba en twitter que la policía sustrajo del domicilio material que utilizarían en su performance del 8 de marzo, además de herramientas de trabajo. 

Encapsulamiento de manifestantes

Se informó por parte de activistas anónimas que, alrededor de las 12:30 horas, un grupo de feministas vieron frustrada su intención de tomar la estación del metro Hidalgo y fueron agredidas por policías.

Las activistas y periodistas que se hallaban en el lugar fueron desalojadas y dos de ellas fueron encapsuladas por mujeres miembros de la policía capitalina denominadas como las Ateneas, por fortuna más tarde fueron auxiliadas por la Brigada Humanitaria de Paz Marabunta, un grupo protector de derechos humanos de los manifestantes, cuya presencia estuvo muy activa durante la manifestación, se reportó por el Frente a la Libertad de Expresión y Protesta que dos de las activistas presentaron necesidad de primeros auxilios físicos y psicológicos.

Agresiones en el Zócalo

De las 15:00 horas en adelante, las feministas y marchantes arribaron a la explanada del Zócalo y si bien dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador que la valla metálica colocada tenía la intención de no generar violencia contra la colectiva de mujeres, esto no fue así, ya que la primera masa de manifestantes que llegó frente a Palacio Nacional se encontró con una reacción de rechazo ante su protesta, pues ahí se sumaron decenas de granaderos con la intención de impedir el paso a las manifestantes arremetiendo contra ellas, propiciando golpes, empujones, chorros de gas lacrimógeno e incluso burlas hacia las mujeres, cuya mayoría se replegaban debido a las agresiones. 

Sin indicios de personas desaparecidas luego de revisar las inmediaciones del Zócalo al finalizar la protesta (CDHCMX).

No hubo diálogo

El director de la Brigada Marabunta, Miguel Barrera, manifestó que no hubo respeto alguno por los derechos de las manifestantes, ninguna autoridad se incorporó a la escucha y en suma no se hizo caso a los mediadores de derechos humanos presentes en el área, atestiguando que además había policías vestidos de civiles instigando al colectivo y a los mismos policías uniformados, mediante el arrojo de piedras, diversos objetos y la liberación de gas lacrimógeno a la vez que portaron armas visibles por la ciudadanía.

“Están actuando de esta manera, no iba a volver a suceder así, son policías vestidos de civil, que son los que están arrojando estos objetos, las piedras y también los cohetones”, mencionó indignado Barrera, añadiendo, que no se confió en el diálogo.

“Incluyendo a la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México, que también estaban mediando y no les hicieron caso y veamos las consecuencias. Hasta este momento no viene alguien a pronunciarse acá, si el subsecretario bajara y se estuviera aquí y entregara a las chicas, y entregaran a las que hacen falta, esto no pasaría”, dijo, refiriéndose a varias mujeres que tenían encapsuladas por la policía al interior de la valla metálica.

La jornada de manifestaciones continuó caótica durante la tarde del 8M, al finalizar el reportaje aún no había notificaciones del número de personas heridas, pero sí se confirmó que las jóvenes tomadas por los elementos policiales fueron regresadas a la comunidad de manifestantes, gracias a las exigencias de la colectiva. 

Padre busca a su hija Yatsiri

Durante la marcha del 8M, el señor Víctor García Peña, en compañía de un familiar, mostraba un cartel con la imagen de su hija Yatsiri Naomi García Méndez, desaparecida del 27 de febrero. Con lágrimas y la voz quebrada, el señor comentaba que su hija salió de su domicilio en el municipio de Temascalapa aproximadamente a las 9:30 de la noche, y no tienen más pistas de la  jovencita de 15 años.

Víctor expresó que ha estado buscándola intensamente y en muchos lugares y que las autoridades no le dan más información al respecto. El padre de la joven comentó que Yatsiri salió con su celular y que han intentado rastrearlo, sin embargo, no lo han logrado “no nos da la ubicación, lo tienen apagado, no sabemos”.

Tampoco tiene conocimiento de que haya sido alguien cercano a la joven el autor de la desaparición o que incluso ella se haya ido con algún familiar. “¡Ayúdenme a buscar a mi hija!, solicitó el señor, “no nomás a mi hija, sino a toda aquella personita desaparecida, porque sí es bien difícil para uno como padre no saber nada dónde está su paradero”, comentó.

“Estamos apoyando la marcha para que funcione todo esto”, manifestó expresando preocupación por la cantidad de personas desaparecidas en el país (aquí puede ver la ficha de desaparición).

Incertidumbre, angustia, estrés  y desesperanza: la vida de la mujer en pandemia: Alexia Torres Aispuro

A casi un año desde aquel 23 de marzo del 2020 en el que se hizo el decreto nacional para tener a todo el país en cuarentena, nuestra realidad ha sido alterada, sufriendo cambios potencialmente irreparables. 

Una mujer regresaba a su casa temprano porque la empresa para la que trabajaba, como muchas otras, por disposición gubernamental, iba a cerrar por quince días. La incertidumbre de no saber si su empleo se iba a salvar de los estragos de la pandemia rondaban por su cabeza, mientras preparaba la comida de sus dos hijos sin escuela y ella sin trabajo.

Por todo el vecindario, televisión e internet se rumoraba un posible desabasto de comida y artículos de primera necesidad, la angustia de no saber si podrían llenar la despensa para esos quince días atormentaba a la pobre mujer, a la que su marido ya le había informado que estaba en la misma situación que ella y sus hijos, sin salir de casa por quince días, en ese momento  la mujer se daba cuenta que tendría que estar veinticuatro horas con la persona que más daño le había hecho durante toda su vida. 

Esos quince días se convirtieron en meses de vivir en aislamiento con su esposo e hijos, sin poder ponerse en contacto ni reunirse con amigos y familiares; los niños tenían ya tiempo tomando clases en línea turnándose una computadora que día a día se mostraba más lenta y ya no tanto por el mal funcionamiento del internet, sino por lo vieja que estaba.

La mujer había perdido su trabajo, mientras, su esposo —quien no dejaba pasar ocasión de recordarle lo poco que valía ella para él— tuvo la posibilidad desde casa, con sus propios medios de producción: computadora e internet. 

Los días de esta mujer cambiaron por completo, ahora que su familia estaba en casa, era más estresante, pues su trabajo se había visto duplicado, debía apoyar a sus hijos durante sus clases en línea, ayudarles con la tarea, procurar que hubiera silencio mientras el padre estaba en teletrabajo y tener que empujar su ánimo para que pareciera que todo iba perfecto, que sus hombros no dolían por el peso que estaba cargando, encerrando soledad y desesperanza. 

Historias como esta existen en todo el país, pues como pasa en este tipo de crisis, los más vulnerables siempre son los más afectados. Vivir una pandemia entre estereotipos, desigualdades y discriminaciones de género ha aumentado las desigualdades en la carga familiar, la brecha laboral entre sexos y la más lastimosa: violencia machista, dicho aumento a estas problemáticas ha permitido la visibilización de las mismas.  

La sociedad se ha llenado de retos derivados de la pandemia y uno de ellos es acerca de la salud mental para las mujeres, pues durante esta crisis social han vivido en incertidumbre, angustia, aislamiento, estrés. 

Por ello, se debe de dar especial énfasis en reforzar la salud mental femenina, aunado a dar las condiciones para que las mujeres reconstruyan su autoestima, que se puedan valer por sí mismas, que vivan en libertad y seguridad, para que no permitan ni fomenten ningún tipo de abuso en cualquiera de los ámbitos en los que se desenvuelven. 

Para mejorar la salud mental de las mujeres es necesario que el Estado le dé la prioridad tanto económica como de tiempo a la atención y asistencia psicológica de las mismas; además es necesario promover políticas que construyan individuos fuera de los estereotipos y desigualdades de género que al día de hoy están impregnados en todas las estructuras del país. 

Autora: Alexia Karol Torres Aispuro. Licenciada en sociología, con un diplomado en modelo de gestión de proyectos sociales. Facilitadora y asesora empresarial. Cuentista. 27 años.

El Dato

La Brigada 

El colectivo humanitario de Paz Marabunta es una brigada de intervención en sitio y suceso que atiende en el lugar con primeros auxilios físicos y psicológicos a población y manifestantes afectados para disminuir o controlar el sufrimiento en la medida que lo permitan las posibilidades, trasladándoles a un punto de seguridad y de menor sufrimiento.

Leer más: Feministas derriban muralla que resguardaba casa de Andrés Roemer, señalado de presunto abuso sexual

Derecho

La SCJN invalidó recientemente la ‘Ley Garrote’ al considerar que los delitos relacionados con obstrucción de obras permiten la criminalización de la libertad de expresión y reunión (FLEPS). 

Agresión

Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México
dispararon balas de goma y gotcha directamente contra manifestantes e integrantes de la 
Brigada Marabunta, durante las manifestaciones del 8M 2021. Ninguno de esos proyectiles se contemplan en el protocolo policial, por lo que se exigió a las autoridades garantizar el derecho a la protesta (Red Rompe el Miedo @rompemiedo).

Manifestaciones 8M CDMX
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