Culiacán

La nueva normalidad: Nada más falso

La humanidad está llevando una batalla contra la naturaleza, la pandemia de Covid-19 vino a cambiar la vida en el planeta

Por  Francisco Farriols Sarabia

No hay nada más falso que

No hay nada más falso que "la nueva normalidad" | Ilustración: Carlos Padrón

Culiacán, Sinaloa.- Si bien, la pandemia del COVID-19 vino a trastocar la vida del planeta, todo indica que las siguientes metas vendrían a caer en el mismo sistema depredatorio que utilizan casi todos lo regímenes, sobre todo los capitalistas. Obtener la mayor producción con la menor inversión y en el menor tiempo. 

Hay quienes piensan que nuestro mal es bíblico. En el Génesis dice: Y creó Dios al hombre a su imagen y  semejanza, y mandará sobre los peces del mar, las aves del cielo y sobre cuanto animal y planta viva en la tierra. Tenemos el derecho. 

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Los ahora llamados recursos naturales han sido sobreexplotados a tal grado de ponerlos bajo normas oficiales, muchos de ellos con bajos riesgos de sobrevivencia. Se estima que hay un millón de especies amenazadas o en peligro de desaparecer, además de una tasa acelerada de extinción

Pero no nos conformamos con eso. En los procesos antropogénicos no tomamos en cuenta tampoco la contaminación generada. Nuestro aire, suelo y subsuelo, cuerpos de agua, ríos y mares, presentan indicadores degradantes que nos debería poner a reflexionar si nuestro actuar es correcto.  

El día 30 de septiembre pasado, en la reunión de las Naciones Unidas sobre la Biodiversidad y el Cambio Climático, se llegó a la conclusión que de TODOS los acuerdos tomados hace 10 años, en NINGUNO se cumplieron las metas.   

«La humanidad está librando una batalla contra la naturaleza. Necesitamos reconstruir nuestra relación con ella», afirmó el secretario general de la ONU, Antonio Guterres. Agregó: «Permítanme ser claro: la degradación de la naturaleza no es un problema puramente ambiental. Abarca la economía, la salud, la justicia social y los derechos humanos. Descuidar nuestros preciosos recursos puede exacerbar las tensiones y los conflictos geopolíticos». 

Esta cumbre sobre la biodiversidad es nuestra oportunidad de mostrarle al mundo que hay otro camino. Tenemos que cambiar de rumbo y transformar nuestra relación con el mundo natural, insistió Guterres. 

La deforestación, el cambio climático y la conversión de áreas silvestres para la producción de alimentos y megaproyectos está destruyendo la «red de vida de la tierra». 

Una consecuencia de nuestro desequilibrio con la naturaleza es la aparición de enfermedades mortales del tipo zoonóticas, que pasan de animales a humanos, lo que demuestra la íntima interconexión entre la salud del planeta y la salud humana. 

Una de las frases más impactantes de la ambientalista Greta Thunberg dice

No quiero que tengas esperanza, quiero que entres en pánico

Tal y como estamos actuando mundialmente contra el COVID-19, la humanidad debería haber tomado acciones drásticas desde cuando fue llevada a cabo la Declaración de Río sobre el medio ambiente y el desarrollo en junio de 1992, donde se proclamaron 27 PRINCIPIOS que quedaron solo impresos en letra. 

En cambio, nuestros deseos son el de volver a una normalidad donde impera lo económico. Seguir manejándonos en base al Producto Interno BRUTO, resultado de nuestras actividades antropogénicas.  No estamos aprendiendo, seguimos diciendo que el crecimiento y el desarrollo se da solo si transformamos nuestros recursos.

Una normalidad donde nuestra responsabilidad con los recursos son tirarlos a la basura con las cargas contaminantes correspondientes, sin tener siquiera los sitios adecuados para llevar a cabo una disposición adecuada. A estas alturas, por ejemplo Mazatlán y todos los poblados del sur, no cuentan con un relleno sanitario cuando por ley deberían tenerlo hace 20 años. 

Pasan los presidentes municipales y los Gobiernos estatales sin siquiera voltear a ver la problemática de los residuos sólidos donde se generan casi 100 enfermedades, menos se resolverá la generación de residuos peligrosos, la deforestación, etc.

La realidad es que no existe una política ambiental en los Gobiernos.  Nuestro futuro está ligado a acciones globales tales como solucionar desastres como Chernóbil, Fukushi-ma, Islas Marshall,  y a realizar acciones particulares como conservar el bosque caducifolio sinaloense. 

No hay de otra. O buscamos mantener sanos nuestros ecosistemas, o prepararnos para nuevas enfermedades cada vez más devastadoras para la población humana. 

Francisco Farriols Sarabia / Foto: Especial

Por: Francisco Farriols Sarabia. 

Perfil:  Fundador y propietario del área destinada voluntariamente a la conservación Paco’s Reserva de Flora y Fauna, certificada por la Conanp. Involucrado desde hace más de 40 años en temas relacionados con el medio ambiente. Naturalista.
Web: pacosreserva.com 

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