Culiacán

A Culiacán no le interesa su pasado, advierten

Cronistas, historiadores y arquitectos señalan que, además de la desaparición de los edificios y lugares emblemáticos, lo que se está perdiendo es la identidad de la capital

Por  Gerardo Jimenez

Apenas a tres cuadras del INAH, uno de los edificios antiguos está en mal estado(El Debate)

Apenas a tres cuadras del INAH, uno de los edificios antiguos está en mal estado | El Debate

Culiacán, Sinaloa.- No solamente es el barrio de La Garrita el que está desapareciendo. Existen muchos edificios y lugares emblemáticos de Culiacán que están en situación crítica, aseguraron académicos y especialistas respecto a cuál es la situación del pasado histórico de Culiacán, en tiempos donde se prioriza la modernización.

Francisco Ríos Avendaño, delegado del INAH en Sinaloa, comentó que de hecho son más de 400 edificios importantes los que se han perdido en el centro de Culiacán, desde que fue fundado hasta la actualidad; y hoy en día existen 73 inmuebles en mal estado, a pesar de que forman parte del patrimonio cultural de la ciudad.

Casas completamente abandonadas
Casas completamente abandonadas en pleno Centro de Culiacán, Sinaloa. Foto: El Debate 28/04/2019

La gente fue vendiendo, y las casas se fueron convirtiendo en negocios, como estacionamientos

Afirmó Nicolás Vidales Soto, prolífico escritor, historiador y cronista, señaló que son tres factores los que contribuyen al desgaste del pasado sinaloense: el económico, el migratorio y el desinterés por el pasado.

«La gente que es dueña de esos edificios tuvieron poco amor por la ciudad que los vio nacer, o se van y no vuelven. Cuando tú no quieres a la ciudad donde vives, no te importa el futuro que eso pueda tener. Te resulta fácil deshacerte de eso, y es lo que pasa con los edificios en la ciudad. A los dueños les es fácil desdeñar el pasado», comentó Vidales Soto.

Casonas abandonadas en medio de zonas comerciales de Culiacán
Casonas abandonadas en medio de zonas comerciales de Culiacán. Foto: El Debate

Ríos Avendaño explicó a EL DEBATE que uno de los principales problemas para rescatar inmuebles en Culiacán es que «los propietarios o herederos no se encuentran en la ciudad, y difícilmente dimensionan la importancia de las casas». El segundo factor es que «el dinero cuenta, por lo que la gente hace sus cálculos sobre cuánto les cuesta quedarse con el edificio, y como no le resulta redituable, termina vendiendo los inmuebles», abundó Vidales Soto.

No existe una legislación adecuada para conservarlas, ni las autoridades federales han hecho o hacen algo al respecto

Comentó Gilberto López Alanís, actual director del Archivo General Histórico de Sinaloa (AGHES), igualmente consideró la cuestión económica como determinante en la desaparición del patrimonio histórico de la ciudad.

«Hoy en día existe una gran especulación por el suelo urbano del Centro Histórico. Los dueños buscan rentabilidad comercial, y en cierta forma están en su derecho», comentó.

Es común este tipo de fachadas en la zona centro. Foto: El Debate 28/04/2019

Melchor Peiro, quien tiene un doctorado en Arquitectura y es catedrático de la casa rosalina, puntualizó que «la ambición desmedida de los proyectos inmobiliarios ha ocasionado el decaimiento de los edificios emblemáticos de Culiacán».

Explicó que  la modernidad no está reñida con el pasado, «el Masin, el mercado Garmendia, el Santuario y el Palacio Municipal son ejemplos de ello. Hay edificios de principios del siglo pasado que se han conservado, son muy representativos y le dan otro aire a la capital sinaloense», indicó. El especialista señaló que, más que los proyectos y tendencias de urbanismo, son los desarrollos inmobiliarios con enfoque económico los que han acelerado la destruccióndel patrimonio histórico de Culiacán.

Descuido colectivo

Otro factor que consideraron como determinante es que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), delegación Sinaloa, fue la última que se puso en los estados. «A nosotros nos llegó muy tarde la autoridad que tenía la obligación de resguardar todos estos elementos. Y antes de que se instalara el INAH la gente fue vendiendo, y las casas se fueron convirtiendo en negocios, como estacionamientos, un magnífico negocio para los propietarios», explicó Nicolás Vidales Soto.

López Alanís, director del Archivo Histórico, puntualizó que «no existe una legislación adecuada para conservarlas, ni las autoridades federales han hecho o hacen algo al respecto. Debe haber una normatividad, y no la hay porque no se ha promovido».

Hay paredes que están al borde del colapso. Foto: El Debate 28/04/2019

Antonio García, cronista de Culiacán, señaló que, en general, existe un desinterés por el pasado, «en los últimos años las mismas autoridades han retirado las materias de Historia, de Civismo, que son las que en algún momento te acercan a la historia de una ciudad y al respeto por el pasado».

Tanto Melchor Peiro, doctor en Arquitectura y catedrático de la UAS, como López Alanís, aseguraron que existe una notable «falta de conciencia del valor histórico y arquitectónica, lo cual al final tiene como consecuencia el descuido por parte de la ciudadanía». Peiro Guerrero puntualizó que, «en general, el respeto y el cuidado a la cultura han sucumbido, caído al descuido de las autoridades, de quienes tampoco se ve interés por preservar la historia de Culiacán».

Los especialistas en el estudio del pasado señalaron que, al igual que otros ciudades del país y del mundo, Culiacán tiene una vocación y perfil históricos. «Existen lugares relevantes, pero no tenemos información; el hecho de que Culiacán se haya fundado poco después de la caída de Tenochtitlán habla del valor histórico que tiene esta ciudad en la historia de México.

La ciudad fue sede de escenarios importantes de la Revolución y además fue cuna de importantes personajes, situándolos en la historia nacional. Incluso a nivel local también tiene lugares emblemáticos, está donde nació Óscar Liera, Inés Arredondo, José Limón. Hay personajes que le pueden dar identidad y sentido histórico a la ciudad, pero que actualmente no se encuentran en buenas condiciones», refirió Gilberto López Alanís.

Más allá de la pérdida material

Los historiadores y cronistas lamentaron que los edificios y zonas referentes de Culiacán, como es el caso de La Garrita, estén desapareciendo, ya que con ello no solamente se pierde un inmueble, sino sobre todo se pierde identidad y memoria histórica, que son factores fundamentales, no solamente para preservar el pasado, sino para trazar un mejor futuro y lo que nos une como colectivo, comentó Jesús Valenzuela, cronista en Culiacán:

No solamente el Centro Histórico está en mal estado; hay lugares emblemáticos prácticamente en el olvido

Comentó Jesús Valenzuela, por su parte Melchor Peiro abundó que se pierde la originalidad de la ciudad, para dar paso a modelos que se ven en cualquier lado del mundo. «Con la desaparición de los edificios se pierde la aportación que Culiacán le habría dado a la cultura universal. Los nuevos edificios, aún con su carácter novedoso, definitivamente no llenan la parte identitaria y cultural, que son importantes en cualquier sociedad», dijo.

Varios edificios son utilizados como estacionamientos. Foto: El Debate 28/04/2019

Con la decadencia de los edificios, también se pierden prácticas y valores sobre los que se forjó la identidad de Culiacán durante el siglo 20, que es justo lo que está pasando con el barrio La Garrita.

Por lo anterior, urgieron a «hacer planes de cultura en el estado. Se tiene que impulsar un marco normativo, iluminar los edificios, identificar los lugares relevantes, explicar qué representan cada uno de ellos, hacer cédulas que estén afuera de los inmuebles donde la gente lea, falta una campaña de información», exhortó López Alanís.

Se han convertido en muros publicitarios. Foto: El Debate 28/04/2019
Se han convertido en muros publicitarios. Foto: El Debate 28/04/2019

Peiro Guerrero advirtió que «habría que entender que es algo que va a costar, porque las técnicas para restaurar y preservar implican el uso de materiales y técnicas especiales. Necesitan acabados especiales, sí cuestan. Pero hay que entenderlo así, cuesta más la pérdida de identidad.

Resulta costoso preservar el pasado, por eso debe haber una legislación que apoye a los dueños;

"que exista un fondo para pintar, para restaurar, para todas las intervenciones que se hagan, se necesita personal especializado. También se necesita el involucramiento de la ciudadanía", concluyó Peiro Guerrero.