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Culiacán

Compañeros de María Guadalupe esperan su regreso a casa

La maestra de la adolescente extraviada el pasado 18 de febrero se dice preocupada por el paradero de la menor, pues afirma que es una persona madura y consciente del peligro

Por: Francisco Castro

Compañeros de María Guadalupe esperan su regreso a casa

Compañeros de María Guadalupe esperan su regreso a casa

Culiacán, Sinaloa.- En su entorno escolar, María Guadalupe, adolescente de la que desde hace 23 días no se sabe nada de su paradero, es descrita por su maestra como una alumna seria, regular en sus estudios y madura, consciente de que, si hacía algo, tendría una consecuencia, y con la confianza suficiente para contarle a ella o a su mamá si estaba frente a un problema o situación de peligro.

En entrevista para EL DEBATE, la maestra Ligia Ramírez asegura que la adolescente de 12 años de edad se sabía de memoria los números celulares de ella, como su docente, de la mamá, por lo que considera que «si estuviera segura, si estuviera bien, creo que se acercaría con algún mensaje o una llamada para hablar con nosotros, y no lo ha hecho… y es lo que más nos preocupa».

A la entrada de la primaria Enrique Félix Castro hay imágenes pegadas de Guadalupe. Foto: EL DEBATE

Entrevistada en la primaria Enrique Félix Castro, ubicada en la colonia El Palmito, en Culiacán, la maestra afirma que previo a la desaparición, ocurrida la noche del 18 de febrero frente a la casa de la menor, en la colonia El Palmito Viejo, no le había comentado nada sobre alguna situación de posible riesgo:

Había mucha confianza de la niña hacia mí, siempre se acercaba, me platicaba algunas situaciones que pasan los niños en su casa, cosas sencillas, y algunas un poco más personales; pero a lo que ella platicaba yo me podía dar cuenta que era una familia estable, donde sí recibía amor de su mamá. Se expresaba muy bien de ella y de sus hermanos.


Y aunque como maestra de sexto año acepta que no tenía acercamiento con la mamá de Guadalupe, pues llegó apenas en octubre a dar clases a la primaria y la conoció días antes de la desaparición, afirma que su alumna nunca le manifestó alguna intención de irse de su casa.

Alumna regular

Al hablar del desempeño escolar de su alumna, la maestra Ligia reconoce que la primaria Enrique Félix Castro se caracteriza por tener alumnos con rezago educativo, que incluso María Guadalupe era una alumna regular: «No puedo decir que era una niña cien por ciento dedicada, era una niña regular que hacía sus trabajos, traía sus tareas, asistía constantemente, faltaba cuando me pedía el apoyo porque como tiene muchos hermanitos apoyaba a su mamá a cuidarlos».

 En el grupo de sexto A, la butaca de María Guadalupe y sus compañeros esperan su regreso. Foto: EL DEBATE

De los ataques de ansiedad que padece Guadalupe, la maestra explica que le «contaba que a veces quería comer mucho o caminar», por lo que le aconsejaba que, si le pasaba eso, fuera con su mamá al parque a caminar, «siempre con la supervisión de un adulto».

La extrañan sus compañeros

María Guadalupe estudiaba el sexto año de primaria en el grupo A del turno vespertino, en la primaria Profesor Enrique Félix Castro, plantel al que tardaba entre diez y quince minutos en llegar caminando, siempre en compañía de una vecina o su tía, así lo afirmó Agustina Espinoza, la mamá, en reciente entrevista para este diario.

La maestra, quien tiene a su cargo un grupo de 22 niños —contando a María Guadalupe, aunque esté ausente—, comenta que entre sus alumnos hay mucha preocupación y tristeza, pues la extrañan mucho.

Los niños y sus papás han pegado carteles, incluso algunos han compartido su foto en redes sociales. En la escuela también hay imágenes con información de María Guadalupe invitando a reportar cualquier noticia de ella.

Padres de María Guadalupe piden a las autoridades den con el paradero de su hija. Foto: EL DEBATE

En el salón al que asistía la adolescente permanece su butaca vacía, incluso en la pared hay un «condúcmetro» que contiene el nombre de cada alumno, y bajo este un listón de diferentes colores con el que evalúan el comportamiento de cada uno, y quien al final se porte mejor recibirá un regalo de parte de la maestra como estímulo el Día del Niño.

La maestra Ligia cuenta que al hacer esta dinámica, para la cual encargó el listón a cada niño, ella optó por incluir el de María Guadalupe, lo que despertó la curiosidad de los alumnos, que preguntaron por qué estaba la niña en la dinámica, a lo que ella les respondió: «Aquí la estamos esperando y va a venir y se va a graduar junto con ustedes».

Miedo colectivo

Los padres de familia de este grupo, el sexto A, están muy preocupados por esta desaparición y por otras situaciones de inseguridad que han ocurrido en los alrededores de la escuela, por lo que, quienes pueden, tratan de llevar a su hijos y recogerlos a la salida. Pero, por desgracia, «no de todos pueden, porque son papás que trabajan casi todo el día, son mamás solteras o papás solteros también que se encargan de la educación de sus hijos y trabajan. La mayoría viene por ellos, pero sí tratan de estar al pendiente hablándome y preguntando si ya llegó el niño o ya se fue», detalló.

Piden seguridad en los alrededores

La maestra Vanessa Ziomara Izábal, quien hace dos semanas asumió la dirección de la escuela, reconoce que la colonia El Palmito tiene serios problemas de inseguridad que ponen en riesgo a los niños.

Ella y la maestra Ligia revelaron que el pasado 2 de marzo, luego de aplicar un examen de la Olimpiada del Conocimiento Infantil a los niños de sexto año, dos alumnos y compañeros de María Guadalupe pidieron permiso para ir al baño, pero se brincaron la barda trasera de la escuela para irse: «Al brincarse, a uno de ellos una camioneta lo sigue y le piden que se suba.

El niño corre, pero lo siguen una cuadra y media. Se encuentra con un sacerdote y lo auxilia para que no se lo lleven.

Lo alarmante es que eran personas jóvenes, era una camioneta bien, una camioneta nueva, una Ram blanca con una calcomanía de una calavera», narra la maestra de los niños, quien afirma que tras el incidente se reunió con los padres de familia para solicitarles mayor vigilancia hacia sus hijos. Incluso, en esa reunión le confirmaron que hace días trataron de raptar a una alumna de secundaria en el sector, pero por fortuna no se concretó. Afirman que este hecho fue reportado a las autoridades preventivas, quienes muy formales quedaron de enviar una patrulla para reforzar la seguridad en los alrededores del plantel, pero no han visto ninguna patrulla.

La directora reconoce que hace falta mayor compromiso de los padres para velar por la seguridad de sus hijos en el trayecto a la escuela, pues reafirma que de los 88 niños que tienen en el turno, la mayoría llegan caminando solos, otros en camión y un reducido grupo en un carro que pagan sus padres.res.

LOS HECHOS

18 de febrero
María Guadalupe Briones Espinoza, de 12 años de edad, desaparece cuando estaba frente a su casa, en la colonia El Palmito Viejo, cuidando a un hermano.̀

26 de febrero
La mamá de la menor extraviada, la señora Agustina Espinoza, se manifiesta frente a la Fiscalía General para exigir resultados en la investigación.

 2 de marzo
Dos niños de la primaria Enrique Félix Castro, compañeros de Guadalupe, se escapan de la escuela y son perseguidos por personas desconocidas, quienes intentan raptarlos.

7 de marzo
El fiscal general Juan José Ríos Estavillo dice que ninguna desaparición de menores está vinculado a trata de personas, sino a desavenencias familiares.

9 de marzo
A pocos metros de la casa de la familia de María Guadalupe, en la colonia El Palmito Viejo, un hondureño es asesinado con ráfagas de AR-15 a plena luz del día.

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