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Con limitaciones y amor, dan techo a lo más desprotegidos

 El representante del albergue El Buen Samaritano  comentó que las autoridades no los apoyan

En estas condiciones se encuentra el albergue El Buen Samaritano. Foto: Manuel Campaña/ El Debate

Culiacán, Sinaloa.-  A unos pasos del único espacio que solía fungir como iglesia, el pastor Roldand Cervantes Vázquez relató la situación que viven alrededor de 28 adultos en el albergue El Buen Samaritano, ubicado en la colonia El Pípila. Dentro del albergue, hay personas que necesitan medicamentos, comida, y en general, mejores condiciones para vivir.

Cervantes Vázquez expresó con tristeza y resignación, que a la mayoría de las personas no les interesa ayudar a los que menos tienen, ya que en variadas ocasiones ha solicitado ayuda a los residentes de dicho fraccionamiento, pero no todos apoyan igual.

Integrante

Muy cerca de una mesa larga color blanco, algo lastimada por el tiempo, un hombre llamado Israel Flores, quien apenas pronuncia su nombre, se encontraba bromeando con sus compañeros mientras intentaba sostenerse con la espalda de una silla de ruedas ya bastante vieja, relató que hasta hace unos meses, cayó en una zanja, la cual le dejó la espalda maltrecha, al grado de no poder moverse con facilidad y mucho menos agacharse, por lo que ahora se dedica a vender periódicos por la mañana, debido a que esta actividad no le resulta tan dolorosa.

Esfuerzo

Flores tiene 73 años de edad, y recalcó que él no nació en Culiacán, sino que proviene del estado de Oaxaca.

“Yo llegué a rastras al albergue”, exclamó.

Flores nunca tuvo hijos, ni esposa; es por ello que no hay quién lo cuide, y ahora se encuentra a la espera de recibir ayuda en especie para continuar alimentándose.

Necesitan apoyo

El pastor que dirige el albergue aseveró que las autoridades poco han ayudado a este lugar, pese a que el sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) ya está enterado de la situación.
Por otra parte, los integrantes del albergue aceptarán de manera calurosa artículos como sillas de ruedas, utensilios para cocinar y medicamentos.