Conéctate a El Debate

O conéctate con...

Usuarios registrados

Cancelar

Culichi y su fiesta en Brasil

MUNDIAL

Sao Paulo. Para el culichi Christian Daniel de la Campa tener el Mundial en "casa", como uno más de los brasileños, le ha traído algunos contratiempos y cambios en el día a día.

"La Copa del Mundo comenzó y, a pesar de algunos cuantos, al pueblo brasileño se olvidó de que quería salir a la calle a manifestarse por la desigualdad social y se ha tomado un descanso para exigir más inversión en educación y salud para recibir a los extranjeros que llegan (a quienes llaman 'gringos' independientemente del país que vengan), tomarse unas cuantas caipirinhas o cervezas y disfrutar de cada partido", apuntó.

Campa Barraza no tuvo suerte al adquirir boletos, por lo que se conformará con seguir los juegos por internet.

"No corrí con suerte de conseguir entradas para ningún juego en Sao Paulo, que es donde vivo, por lo que no me quedó más que seguir los partidos como la mayoría de los locales, quienes tenemos que seguir trabajando por lo menos en cuerpo, ya que la mayoría de nuestras mentes están ocupadas dándole seguimiento a la Copa desde internet y sufriendo las secuelas de los festejos mundialistas", relata.

Sao Paulo se paraliza. "Brasil se paraliza durante cada partido de la selección brasileña. Las calles —normalmente caóticas— de Sao Paulo son transitables sin tráfico; los bancos y mercados cierran oficialmente 30 minutos antes de cada partido; en el transporte público, hospitales o cualquier establecimiento tienen alguna manera de saber el minuto a minuto de cada partido, y toda la gente se concentra en las zonas de bares de la ciudad o en el fanfest organizados por la FIFA en el centro de la ciudad, que concentra a miles de locales y "gringos",

Para las parrandas brasileños y mexicanos están puestos, es bueno saber si seguirá —dice— el próximo martes, cuando ambos equipos se enfrenten.

"Hasta el momento los brasileños adoran a los mexicanos y en la fiesta nos convertimos en 'compadres de parranda', vamos a ver si eso continúa así el próximo martes que Brasil se enfrenta a México. El brasileño normalmente se ríe mucho con nosotros y lo primero que nos dicen es '¿mexicano? Como María do Barrio, a Usurpadora e Chaves', haciendo alusión a las dos novelas mexicanas de más impacto en Brasil y al Chavo del Ocho, al cual adoran hasta la actualidad y le llaman de 'Chaves' en su traducción al portugués", puntualizó.