Culiacán

De gatos, gallos y otras mascotas en Palacio del poder en Culiacán

Adoptados o advenedizos, los animales pueblan el ecosistema oficial en pacífica convivencia con alcaldes, legisladores, directores y regidores.

Por Martin González

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Sinaloa.- En Culiacán, los animales tomaron e hicieron suyos los recintos del poder. Se negaron a ser la fauna anónima de la deforestación y tomaron por asalto o por adopción las oficinas y pasillos de los Poderes constitucionales del Estado.

Adoptados o advenedizos. De corral, del monte o de compañía, pueblan ya el ecosistema oficial en pacífica convivencia con alcaldes y legisladores. Pero territoriales y celosos de su entorno, no admiten a sus iguales. La ley de la selva trasladada a la sede del H. Congreso del Estado.

La práctica del canibalismo, pues...

En la 64 Legislatura, los tlacuaches arrasaron con gallos y gallinas que hurgaban y picoteaban los jardines del Congreso. Ahora los nuevos integrantes son unos tiernos tlacuaches y varios gatos. 

Cruella 

Y en la esfera municipal. Allá donde el alcalde sustituto tomó posesión de la alcaldía de Culiacán, hay un integrante más de la presidencia. Del primer círculo de Juan de Dios Gámez Mendívil.

Cruella se llama por consulta popular. Por dedito alzado. “Hicimos una publicación en Facebook y la gente decidió”, cuenta Itzel Estolano.

El acceso vedado al común de los mortales, la gata lo tiene libre. Se pasea por la antesala del poder. Los que niegan la entrada a los humanos, se lo ceden a la micifuz.

Adoptada por el exdelegado de los Programas Federales en abril, antes de ser ungido como alcalde, ahora goza los beneficios del poder municipal. “Sí, es que era parte del equipo y nos la teníamos que traer. Ya la queríamos acá”, comenta la funcionaria.

A diferencia de los roedores que se granjean la vida con el riesgo de quedar atrapados en una de las ratoneras, Cruella goza de una vida de funcionario público.

“Aquí se queda la gatita. Tiene sus croquetas, agua y tiene su arenero”, dice Itzel. Cruella ronronea. Con pasos de felino, recorre la antesala, se escabulle y restriega su cuerpo en las patas de las sillas de las secretarias.

“El gato va a hacer historia”, comenta un funcionario que sigue con la mirada el argüende de la gata. Cruella echada en la silla presidencial. Ungida como mascota municipal y nombrada por consulta popular.

“Decidimos darle la bienvenida al Ayuntamiento de Culiacán”, publica en su “Face” el alcalde de Culiacán.

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Para entender...

Cruella, la mascota oficial de presidencia

La nueva integrante de la oficina presidencial de Culiacán fue adoptada cuando el hoy alcalde, Juan de Dios Gámez Mendívil, fungía como delegado de los Programas Federales. Y su nombre fue adoptado mediante una consulta hecha a través de la plataforma de Facebook, y la mayoría de comentarios coincidió en que su nombre fuera Cruella. Y como integrante del equipo, hoy ocupa un lugar privilegiado en la presidencia municipal.

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