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¿Dónde está María Isabel?

DESAPARECIDA

Culiacán, Sin.- A 10 días de la misteriosa desaparición de María Isabel, niña de tan sólo dos años de edad, en la sindicatura de Costa Rica, hay más preguntas que respuestas.

¿En dónde está? ¿Se ahogó o alguien se la robó? Son dudas que torturan la cabeza y le roban el sueño a Antonio Noriega, su padrastro, quien rebasa los 70 años de edad.

"Si alguien se la robó, espero que esté bien, que no vayan a hacer negocio con ella; si se ahogó, que Dios la tenga en su gloria", comenta mientras su mirada se pierde entre las turbias aguas del canal en donde por más de ocho días buscaron el pequeño y delgado cuerpo de la menor.

En este caso han surgido muchas versiones, pero la realidad es que nadie sabe ni vio nada, asegura Antonio.

Al paso de los días le han dicho que a la menor —quien ni siquiera había sido registrada, y su familia no tiene una sola fotografía— se la llevaron en un carro desconocido que pasó por el lugar.

Unos niños aseguraron que vieron el cuerpo de la niña flotando en el canal, pero pese a haber secado parte del mismo y puesto chinchorros, no encontraron el menor rastro de esa niña juguetona de inocente sonrisa.

Ahora él pide a la autoridad que amplíen las líneas de investigación y traten este caso como una desaparición, en vez de pensar que la niña está muerta, ya que se perdió de una forma muy extraña y en cuestión de minutos.

Condiciones. Antonio asegura que la niña no iba al canal que pasa a pocos metros de su casa, pero de haber caído en él, está seguro de que hubiera quedado el rastro del cuerpo rodando, debido a que la niña no caminaba bien porque estaba muy delgada, pero no había seña alguna.

Dijo que tras la desaparición, cerca del agua se apreciaba lo que parecían huellitas, pero no se tenía la certeza de que lo fueran.

Pese a que bomberos y los propios habitantes de Costa Rica ya suspendieron la búsqueda, asegura él no se resignará y continuará revisando entre los matorrales y las turbias aguas del canal.

Descripción. Antonio, su esposa e hijo de un año de edad habitan en un humilde domicilio ubicado en el sector conocido como el Canalón.

La vivienda tiene cerca y la cuidan al menos tres perros, por eso Antonio considera que si alguien se llevó a la pequeña fue un conocido, de lo contrario los perros hubieran ladrado. Dice no recordar si el día de la desaparición cerró la puerta del patio. Recuerda que eran las 18:00 horas cuando salió del domicilio y fue a comprar galletas para María Isabel. En esos momentos, asegura, el canal iba muy crecido y estaba lloviznando.

Fue al regresar cuando vio a mucha gente fuera de su casa y le dieron la terrible noticia de que no encontraban a la niña y que al parecer había caído al canal.

Califica de extraña la explicación que le dio su esposa en relación a la desaparición de la menor, ya que le dijo que alguien llegó a la casa para darle unas cosas, y al ir a dejarlas y volver de forma casi inmediata ya no estaba la niña.

Asegura no explicarse cómo su hijastra simplemente desapareció por lo que no descarta el robo.

Menciona que su esposa cuidaba demasiado a los niños, no los dejaba ningún momento solos.

"Mi esposa ha estado a punto de volverse loca por la desaparición de la pequeña, pero la calmo y le digo que se tiene que resignar".

Molestia. Al recorrer el canal por donde buscaron a la niña, se acercó un hombre quien dijo ser la expareja de la mamá de María Isabel, él señaló que en la casa de donde desapareció la menor siempre hay muchos hombres ingiriendo bebidas embriagantes, también dijo que por el lugar pasan muchas personas viciosas.

Resaltó que en esta vivienda la niña corría peligro.

Muy cerca de la casa, bajo un árbol, estaba un hombre tipo indigente, del cual se dijo va al lugar a drogarse.

Preocupación. Con la angustia dibujada en el rostro, Yadira Guadalupe, tía de la menor, también coincide en que es muy misteriosa la forma en la que desapareció la niña. De haber muerto ahogada, asegura, ya hubieran aparecido algo de los restos, por eso pide se sigan buscando.

Comenta que ella y su hermana no cuentan con más familiares ni recursos para continuar con la búsqueda de la pequeña. También señaló que en casa de su hermana se la pasaban muchas personas y que el día de la desaparición le contaron que había varios hombres borrachos.