Culiacán

En Sinaloa educación especial avanza, pese a la pandemia de Covid-19

La Sepyc coordinó un mecanismo para tener éxito en las Unidades de Apoyo a la Educación de niñas y niños con discapacidad en Sinaloa, destacan especialistas.

Por  María Sánchez

Niños y niñas con discapacidad tienen una mayor demanda de atención para cumplir sus necesidades educativas, lo que pudo ocasionar en padres y tutores una sobrecarga de actividades durante la pandemia, merecedoras de atención y canalización psicológica, así como apoyo con estrategias educativas adecuadas (UNICEF, 2020).(Shutterstock)

Niños y niñas con discapacidad tienen una mayor demanda de atención para cumplir sus necesidades educativas, lo que pudo ocasionar en padres y tutores una sobrecarga de actividades durante la pandemia, merecedoras de atención y canalización psicológica, así como apoyo con estrategias educativas adecuadas (UNICEF, 2020). | Shutterstock

Sinaloa.- La emergencia sanitaria por coronavirus ocasionó el cierre de escuelas, impidiendo las clases presenciales, y abriendo la posibilidad de adoptar una educación a distancia.

La educación adquiere un valor importante frente a las crisis, toda vez que es un derecho de los niños que se busca mantener mediante la adaptación de los sistemas educativos a las diferentes circunstancias. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el esfuerzo debe abarcar la atención a los más vulnerables, entre ellos a las personas con discapacidades.

¡Bien! Te has suscrito a notificaciones

Configura y elige tus preferencias

En México, de acuerdo con el Inegi, representan un grupo numeroso, alcanzando 830 mil 563 personas con discapacidad entre 0 a 19 años, y Sinaloa cuenta con 37 mil 914 niños y jóvenes discapacitados en el grupo de edad ya mencionado, quienes durante la pandemia de Covid-19 recibieron educación a distancia. 

Adecuaciones

Luz Marina Payán, jefa del Departamento de Educación Especial de la Subsecretaría de Educación Básica de la Sepyc, comentó que para el caso de las escuelas regulares, desde que se abrió el programa Aprende en Casa, los maestros de la Unidad de Apoyo a la Educación Regular, en coordinación con las direcciones escolares, decidieron usar los programas televisivos como una estrategia de complementación de los conocimientos para los niños con necesidades especiales: "Con dicha difusión, los alumnos aprendían de manera divertida, reforzando los contenidos, reduciendo la frustración», comentó, ya que podían acceder a los contenidos en formato diferido". 

Payán añadió que consideraron los protocolos de actuación y comunicación de educación especial. Así, por ejemplo, se han elaborado formatos accesibles para los alumnos a través de pictogramas o utilizando el sistema braille, además hubo intervención directa con aquellos niños que tenían dificultades, y consolidaron siempre actividades entre docentes. 

La vivencia de los maestros

Por su parte, la directora de la Usaer 179 en Culiacán, Yéssica Acosta Pérez, comentó que la vivencia educativa para los docentes durante la pandemia es que ha sido un reto, que también hay que reconocer que los alumnos y los padres de familia en un inicio también se vieron obligados a implementar casi desesperadamente el nuevo modelo educativo en muy poco tiempo; sin embargo, se adaptaron a las circunstancias: "Nuestra función como equipo de Usaer se ha enfocado en brindar acompañamiento a los docentes y padres de familia con la finalidad de impulsar el trabajo colaborativo y la difusión de buenas prácticas para el aprendizaje a distancia", comentó.

Dificultades en pandemia 

Yéssica compartió que, desde las Usaer, presenciaron toda la resistencia al cambio que tuvieron niños, padres y maestros con las nuevas metodologías de aprendizaje, y además se toparon con el obstáculo de que no todas las familias tenían el mismo acceso a la tecnología. 

Por su parte, Rafael Ballesteros Rivera, maestro de Apoyo en Educación Especial, que labora en una Usaer en Mazatlán, comentó que los problemas se abordaron desde la aplicación de evaluaciones psicopedagógicas, con un plan adecuado de seguimiento e intervención para los alumnos, en el cual observaban a los educandos para realizar ajustes de acuerdo con la necesidad de cada niño, buscando siempre la manera de flexibilizar el conocimiento: "Como maestro de apoyo, mi función cambió radicalmente, ya que me convertí en intermediario entre los maestros y alumnos con barreras para el aprendizaje y participación", comentó.

Los retos de los papás

Francisco Javier Partida, maestro del CAM Culiacán, explicó que se ha tenido mucha empatía con los papás de los niños por la situación de aprendizaje, pero también de vida, ya que muchos pasaron por dificultades económicas, con enfermos de Covid-19 en casa e incluso pérdidas de seres queridos.

Partida mencionó que también los maestros del CAM tuvieron el reto de apoyar, animar y dirigir a los padres en el camino del aprendizaje y la rehabilitación de sus hijos: "Fue un reto para ellos el manejo de la frustración», dijo, pues en ocasiones el avance de los niños es lento, y los padres esperan que a lo largo de una sesión se aprenda lo que quizá aprenden en varios días. Partida también comentó que además otro reto de los padres fue el tiempo dedicado a sus hijos, pues en algunos casos el número de horas dedicadas a su educación y atención aumentó durante la pandemia, «lo que hay que reconocerles", destacó. 

Cercanía y capacitación

Tanto Luz Marina Payán como Yéssica Acosta están de acuerdo en que fue muy importante mantener contacto cercano con los padres de familia en las escuelas regulares, apoyándolos en todo momento, y, en este sentido, se ofrecieron pláticas y talleres virtuales y capacitaciones para papás, impartidos por personal de la Usaer, como de algunas instituciones externas, con temas como las emociones y la influencia en la familia; transformación del estrés en gratitud; "Padres armónicos es igual a niños felices" y "Qué le falta a tu casa", para sobrellevar la situación de confinamiento y situaciones adversas que han derivado por factores emocionales y económicos, por ejemplo.

Atención integral 

Al respecto, Luz Marina, jefa del Departamento de Educación Especial, hizo énfasis en que los equipos itinerantes conformados por psicólogos y maestros de apoyo han brindado durante la pandemia apoyo directo a los padres de familia tanto de CAM como de las escuelas regulares: "Acudían a veces desesperados con los psicólogos o equipos de apoyo. Varios, aunque no daban terapias, sí daban orientaciones y acompañamiento para todos y todas", declaró.

Si bien los padres fueron comprendidos y apoyados, los niños no fueron descuidados, ya que Marina Payán aseguró que durante la contingencia se realizaron protocolos de atención para detectar posibles casos de negligencia, violencia o situaciones familiares que hayan violentado los derechos de niños y jóvenes durante el confinamiento, con el fin de brindar la atención pertinente o canalizarlos para que reciban la ayuda profesional adecuada, destacando que estos programas se seguirán aplicando en este ciclo escolar y en los que vienen. 

Prepandemia

Antes de la pandemia, todos los niños y jóvenes con discapacidad recibían atención especializada, personalizada y presencial, en lugares como los CAM y en las escuelas normalizadas mediante la Usaer, explicó a esta editorial Carlos Carlos Parra, coordinador académico de Educación Básica en la Sepyc de Sinaloa.

Comentó además que la Subdirección de Educación Básica trabajó directamente con el Departamento de Educación Especial y Tecnología Educativa para generar contenido de educación especial que fuera accesible en la plataforma Toda mi Escuela; fue realizado el diseño de revistas con seis tipos de contenido, dependiendo a quien iba dirigido: alumnos con trastorno del espectro autista, atención educativa para alumnos sordos, atención educativa para alumnos ciegos y débiles visuales, atención educativa para alumnos con discapacidad intelectual, inclusión digital en casa y para padres, así como de estimulación neuromotora.

Carlos Carlos comentó: "Para el diseño de los contenidos y aporte de ideas, así como apoyo general durante la pandemia, se ha venido trabajando con instituciones de orden civil, por ejemplo con Estrella Guía, que aplicó conocimientos en los CAM".

Añadió: "Estamos esperando el retorno a la normalidad para que esos equipos de especialistas nos apoyen específicamente en los CAM y las Usaer", concluyó.

Módulos

Actualmente hay en el estado de Sinaloa 51 Centros de Atención Múltiple y 198 Unidades de Apoyo a la Educación Regular, así como otras unidades de apoyo para niños y jóvenes con necesidades educativas especiales (Sepyc, 2019). 

Atención especial

Todos participamos

En la siguiente historia, los nombres son ficticios para salvaguardar el deseo de anonimato del testimonio. Leonardo Fuentes es papá de un niño de 14 años con síndrome de Asperger llamado Raúl, que va en segundo de secundaria.

Tiene también una hija mayor de 19 años. Durante la pandemia, cuenta que toda la familia participó en la educación de su hijo, pues si bien tiene funcionalidad para estar en una escuela regular y posee creatividad y buena memoria, el contexto y la manera en que se imparten los aprendizajes se le llega a dificultar.

Se turnaban para explicarle cada quien diferentes temas a Raúl, según cual entendieran mejor: "Mi hija le ayudaba con inglés; a mí me tocaba, por ejemplo, matemáticas; y a mi esposa español, y así con cada materia, como Historia, Geografía, Sociales", dijo, pues estaban muy atentos todos a ayudarle a comprender cada tema de la mejor manera para que sacara adelante los trabajos, que muchas veces iban a ritmo muy rápido para Raúl, ya que recibía las mismas clases, ejercicios y tareas que todos los alumnos; sin embargo, sí hubo contacto del maestro de apoyo, y solo para fechas finales mandaron adecuaciones para calificarle.

Leonado mencionó que faltó comunicación con los maestros, pero que comprende, pues se notaba la saturación de actividades que tenían, ya que muchas veces no atendían los correos o los mensajes de WhatsApp, y había malentendidos en el sentido de que no recibían las tareas.

En una materia, por ejemplo, no le pusieron calificación por esta causa; sin embargo, se arregló mediante una llamada, que sirvió para corroborar que habían enviado los trabajos.

El padre de familia comparte que es necesaria mayor sensibilidad e interés de parte de los maestros, y que, en lo positivo, como familia se sintieron más unidos por la circunstancia educativa en casa. 

No te pierdas las últimas noticias

Suscríbete a las notificaciones y entérate de todo