Culiacán

Faltan medicinas para hipertensos en el Issste

Derechohabientes no ven inminente una quiebra del Instituto y señalan que las atenciones no se han detenido

En la farmacia del hospital es donde se observa inquietud por parte de la derechohabiencia.(ELDEBATE)

En la farmacia del hospital es donde se observa inquietud por parte de la derechohabiencia. | ELDEBATE

La situación crítica en que podría estar el Issste según declararon las autoridades federales todavía no se observa en el hospital de Culiacán, al menos no en cuanto a las consultas familiares y de especialidades. Sin embargo, el surtido de recetas es donde los problemas son más constantes, declararon derechohabientes a este medio de comunicación.

En un recorrido que hizo EL DEBATE se observó que las atenciones se llevaban a cabo con regularidad. La espera que realizaban los pacientes para ser auscultados por los galenos era de aproximadamente veinte minutos, y no se observó un ambiente tenso entre la derechohabiencia y los médicos. Además, «se les da prioridad a las personas de la tercera edad, eso es lo bueno, que no hay que esperar tanto», declaró de manera anónima una señora que esperaba su turno. 

Respecto a la crisis financiera que anunció el director Pedro Zenteno, los derechohabientes dijeron confiar en que continúe el funcionamiento del Issste. De hecho, declararon que hasta el momento no han visto afectadas las atenciones tanto en el área de consulta familiar, como en especialidades.

Faltan medicinas
La situación cambia notablemente cuando los derechohabientes acuden a la farmacia del hospital para surtir sus recetas. Las filas son considerables, incluso logra acaparar el pasillo del área donde se realizan los estudios. La espera puede variar de veinte minutos hasta más de una hora. Aunque más allá del tiempo que deban esperar, lo que les preocupa es la falta de medicamentos. Pacientes con enfermedades crónico degenerativas, como hipertensión y diabetes, que se atienden en el Issste están siendo afectados por la falta de medicamentos para controlar su padecimiento.

En una visita al hospital regional Manuel Cárdenas de la Vega, los derechohabientes manifestaron su inconformidad al no surtirles el Losartán, un medicamento que sirve para el control de la presión arterial y que consideran fundamental para quienes son hipertensos: «De no tomarlo, nuestros niveles pueden dispararse. Tendré que comprarlo, porque aquí ya no lo dan», dijo Aurelio Rubio. 

En la farmacia se puede observar la falta de claves. Decenas de pacientes esperaban en la fila para recibir sus tratamiento, y al llegar su turno les daban la noticia de que el medicamento está escaso. «Vengo por el medicamento de mi hija, que tiene problemas de presión porque tiene discapacidad. El mes pasado no me dieron el medicamento. Vengo este mes porque me dieron cita, pero otra vez me dicen que hasta el otro mes va a haber medicinas. No hay escitalopram ni olanzapina. Ya tengo dos meses que vengo, y nada. Son caros esos medicamentos; y, aparte de que son caros, no te los puede dar cualquier médico. Es supercontrolado. Esa es la batalla. No puedes ir a la farmacia. Lo malo es que hablas para hacer la cita», explicó Aideé Salazar. Sin embargo, aclaró que las atenciones se han llevado con normalidad.

Las atenciones en el hospital de Guamúchil se llevan de manera continua.

Otra de las derechohabientes señaló que a ella no le han surtido hipromelosa, «y una señora ayer (miércoles) se puso grave, dijo que ha estado batallando por más de un año por un medicamento, que tiene lupus. Además, en el área donde checan los ojos las enfermeras le piden a la gente que lleve dos goteros cada que van a consulta. Se los das, pero nada más te regresan uno. Se quedan con uno. Les preguntamos por qué, y nos reponden que están juntando una reserva porque se acaban, pero esa reserva la están acumulando con lo que llevan los derechohabientes», dijo un derechohabiente que omitió su nombre. 

Ante esta situación, algunos pacientes, en especial los de bajos recursos, acudieron a la dirección y subdirección del nosocomio para buscar un apoyo o la posibilidad de que fueran los directivos quienes gestionaran el medicamento, ya que su situación financiera no les permitía adquirirlos. Por otro lado, Lupita, una paciente con cáncer, acusó que le han suspendido los tratamientos por el déficit de fármacos que existe en el hospital. 

Por su parte, Marcial Silva, delegado del Issste, destacó que si bien a nivel federal el Instituto carece de Losartán y otras claves, han girado la instrucción a los directores de hospitales a que busquen otro fármaco que lleva por nombre Valsartán, que tiene el mismo efecto.

Lo mismo con el resto de las medicinas, ya que asegura haber un abasto suficiente, pero que un medicamento similar con el mismo resultado puede tener otro nombre, y los médicos desconocen que estos existen. «Vamos a pedir al hospital revisen este caso y brinden el medicamento a los derechohabientes», explicó.

Confían en que continúe el Issste
En la clínica del Issste en Guasave poco se habla de la situación financiera anunciada por el director administrativo Pedro Zenteno. El personal está enterado por los medios nacionales o por grupos estatales de WhatsApp, donde lo que impera es la incertidumbre, puesto que tampoco dirigentes estatales se han acercado o les han hecho alguna declaración oficial. «Temor sí, sí debe haber temor, porque la verdad no veo yo seguridad en ningún sentido. Yo no veo la seguridad, en primer lugar. No estamos seguros de lo que va a pasar con esto de la 4T, la verdad no», contó para EL DEBATE un trabajador que pidió omitir su nombre.

Asimismo, indicó que hay mucha incertidumbre, pues sabe que ya ha habido recortes en diversas unidades médicas: «Nadie se ha acercado. No nos dicen nada. Oficial no hacen nada. Uno se entera por otros medio. Esperar con incertidumbre, a ver qué sucede». 

En cuanto a los derechohabientes, Oralia Velázquez, de 67 años, contó para EL DEBATE que la atención en el Issste siempre ha sido buena para ella, y el medicamento nunca le ha hecho falta. Sin embargo, dijo desconocer la situación financiera de la dependencia a nivel federal: «Me vengo a la cita porque soy diabética, a gripitas, pero de lo más delicado casi no vengo. Me ha tocado ir a Los Mochis por cosas más delicadas, a la consulta de operaciones, pero gracias a Dios ahí nos han atendido bien», afirmó.

Por su parte, Micaela Gonzales López, derechohabiente del Issste de 72 años, indicó que sería muy delicado que se dé un recorte en el servicio médico o, peor aún, una suspensión, sobre todo por pacientes que tienen enfermedades más delicadas, como cáncer o aquellos que requieren hemodiálisis. Micaela acude a la clínica de Guasave por problemas de diabetes: «Yo me atiendo con el podólogo por el pie diabético», aseguró, mismo que la atiende de manera adecuada.

Por su parte, el delegado del Instituto dijo que esta situación no es para Sinaloa, ya que el instituto de seguridad social no cuenta con deudas de años anteriores, y que a su llegada se ha liquido el cien por ciento del rezago que existía en el hospital regional, pagando un monto por alrededor de los 90 millones de pesos; mientras que la delegación tenía un atraso por 24 millones. 

Para este año, el Issste en la entidad ya se encuentra haciendo el contrato de subrogado para brindar este servicio. 

Perspectiva

Descartan un malescenario para el Instituto

Trabajadores y derechohabientes niegan el hecho de que se estén llevando a cabo recortes de personal en el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste) de Mazatlán, ocasionados por una crisis económica en el Instituto.

Perla Armenta Ibarra, trabajadora en el servicio médico del Sindicato Nacional de Trabajadores del Issste (SNTISSSTE) en Mazatlán, aseguró que la secretaria general del sindicato, María Elena Rubio, y Joel Ayala, presidente de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE), circularon información donde se aclaró que laboralmente todo sigue igual y que la supuesta quiebra del Issste es solo un rumor. 

Lidia Ocampo, jefa de enfermeras de la unidad médica de la ciudad de Mazatlán, afirmó que todo sigue normal en la institución y que hasta el momento no se les ha notificado sobre cambios o bajas de personal, agregando que «ojalá y nunca se presente esta situación». Karina, empleada de farmacia, apuntó que se han escuchado rumores, pero no más.

Derechohabientes entrevistados por EL DEBATE afirmaron que hasta el momento no ha pasado nada fuera de lo normal y que la atención sigue dándose como de costumbre. Patricia, madre de un bebé de meses, dijo que aunque hay deficiencias, no se les ha negado la atención ni se ha visto afectado el servicio. Agregó que desconoce si el Issste está pasando por alguna crisis. En Guamúchil, la lideresa sindical Cruz Elena Urías Soto y el personal manifestaron no sentir incertidumbre.

La respuesta del personal fue de tranquilidad, ya que dijeron que no hay tal riesgo, además de que señalaron que no han recibido un comunicado de la secretaria 

EL DATO

ALTERNATIVA
Luego de que se diera a conocer la falta de Losartán en el hospital del Issste en Culiacán, el delegado subrayó que si bien a nivel federal el instituto carece de ese medicamento, han girado la instrucción a los directores de hospitales a que busquen otro fármaco que se llama Valsartán.

El funcionario aseguró que hay abasto suficiente para otras medicinas, pero un medicamento similar con el mismo resultado puede tener otro nombre, y los médicos desconocen que estos existen.

Para entender...

Anuncian crisis en el Issste

El pasado miércoles, Pedro Zenteno Santaella, director normativo de Administración de Issste, anunció que el organismo de salud está en riesgo de una quiebra financiera debido a que los pasivos aumentaron en casi 10 mil millones de pesos en un año. 

Al comparecer ante la Comisión de Salud del Senado, el funcionario advirtió que al Instituto le urge una inversión líquida de recursos y que los Gobiernos estatales y que las secretarías liquiden los adeudos al Issste, que lo llevan a tener un déficit para su operación de 22 mil millones de pesos.

Además, también se dio a conocer quepersiste un sobrecosto en la compra de medicamentos. Dijo que en el hospital 20 de Noviembre hay un antibiótico fungicida que se compra por 2 mil 640 pesos, y en el área central lo compraron en 208 pesos, lo que representa una diferencia de 1168 por ciento.

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