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Culiacán

Guadalupe Montes de Oca: una vida dedicada a cuidar de los demás

Ana, su hermana, pide que las personas luchen por su familia, como Guadalupe Montes de Oca, enfermera del IMSS lo hizo, y que nunca se esperen a decirle a un familiar que lo aman. Ana no pudo despedirse de Guadalupe

Por Itzé Coronel Salomón

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Sinaloa.- El rostro de la enfermera mazatleca Guadalupe Montes de Oca está incluido en el video que compartió la Secretaría de Salud de Sinaloa en la conmemoración del Día del Médico el pasado 23 de octubre, como parte de un homenaje hacia el personal de Salud que ha fallecido por Covid-19 en el estado. Ella es parte de los "Héroes en la pandemia".

Hace más de doscientos días que la avalancha ocasionada a nivel mundial por la pandemia de Covid-19 tocó el suelo mexicano.

Se puede decir que la pandemia nos golpeó como una tormenta que avistamos distante y lejana, al ser conocidos los estragos que iba dejando a su paso desde el epicentro, en Wuhan, China, y posteriormente en el continente europeo, donde se sintió con especial y devastadora fuerza. 

Aunque sabíamos que llegaría, de igual forma nos tomó desprevenidos, con la guardia baja, en especial a los trabajadores de la salud, gremio que históricamente trabaja en instituciones cuasicolapsadas en capacidad, con insuficiencia de insumos médicos, falta de personal y una eterna deuda de los Gobiernos de todos los colores para dignificar su invaluable trabajo hacia la sociedad, garantizando un mínimo de condiciones para el desempeño de su labor. 

Foto de Guadalupe. Fuente: Cortesía

La pandemia nos ha quitado a muchas personas que no tendrían que haber partido y deberían seguir aquí, cuya memoria debe contarse y preservar su legado, especialmente de aquellos que han dado su vida por el cuidado de la salud de los demás.

Con ese deseo en mente y con una profunda tristeza, Ana Victoria, hermana menor de Guadalupe Montes de Oca, aceptó compartir su historia con esta casa editorial para honrar la memoria de quien no solo fuera su hermana mayor, sino la figura materna que la arropó en sus brazos cuando la tragedia tocó por vez primera la puerta de la familia Montes de Oca, dejando a tres hijos sin madre por culpa del cáncer. 

Cuidar de su mamá enferma, cuidar de sus hermanos y cuidar de sus pacientes fue la prioridad de Guadalupe hasta el 19 de junio del 2020, que salió de su casa para internarse en el hospital del IMSS en Mazatlán, y del que no volvió a salir con vida, ya que falleció el 25 de junio por complicaciones de la Covid-19 en su propio centro de trabajo, donde cuidó a tantos pacientes.

De acuerdo con un informe de Amnistía Internacional, más de 7000 profesionales de la salud en el mundo han perdido la vida por la Covid-19, de los cuales, hasta el mes pasado, 1320 correspondían a personal de la salud en México.

Una vida dedicada a la salud

Cuenta Ana Victoria que a su hermana Guadalupe siempre le gustó la biología, e inicialmente su intención fue cursar sus estudios universitarios en esta área.

Guadalupe, con la brigada entomológica de sus compañeros del Centro de Salud. Fuente: Cortesía 

Sin embargo, se decidió por enfermería para ayudar a su familia. Guadalupe soñó con llegar a ser doctora, pero representaba una gran inversión de tiempo y dinero, y en ese momento de su vida su madre padecía una enfermedad mortal.

Ella, siendo la hija mayor, asumió su cuidado, el acompañamiento en sus tratamientos y al mismo tiempo se responsabilizó del cuidado de sus hermanos menores, puesto que en muchas ocasiones su madre permanecía hospitalizada por días, luchando por sobrevivir para estar con sus hijos. 

Así, Guadalupe siempre puso por delante las necesidades de su familia, y decidió estudiar enfermería para titularse pronto y conseguir un trabajo, sin olvidar su sueño, pensando que tendría tiempo para realizarlo un día. 

Apenas con 18 años cumplidos, Guadalupe perdió a su madre, y se hizo cargo de su hermana, de 8 años, y de su hermano, de 16. 

Con enorme nostalgia, Ana Victoria abrió su corazón para recordar a su hermana mayor cuando era adolescente y ella una niña pequeña.

 "La verdad, siempre fue muy amorosa. A su forma, me ayudaba a hacer tareas.  Me acuerdo mucho de las tablas de multiplicar, que se sentaba conmigo a ayudarme con la primaria, y ya después que falleció mi mamá comencé a verla más que como una hermana como una figura de autoridad, como lo que era: mi mamá, porque fue ella la que se encargó de mí". 

Dejar la vida por otros para ganarse la vida

El primer trabajo de Guadalupe en un hospital desempeñándose como enfermera fue en un centro de salud, y cuenta su hermana que no fue un empleo en sí pagado, sino que empezó como voluntaria para aprender, posteriormente en una clínica dermatológica, y otra vez en el centro de salud de manera remunerada.

"La verdad, a mi hermana siempre le gustó ayudar a la gente. Era muy regañona con los pacientes. Yo pienso que ese trabajo del centro de salud lo hizo para llevar el sustento a la casa, pero que el trabajo del IMSS fue el que le gustó más", afirma Ana Victoria.

En este centro de trabajo, donde laboró por nueve años, fue donde Guadalupe se contagió, enfermó y murió.

Al momento de su fallecimiento tenía 33 años, y el pasado agosto habría festejado su aniversario 34. Era una mujer muy responsable, con un alto sentido de la importancia de la familia, excelente amiga y entregada a su trabajo. 

En su vida personal, tenía 17 años de relación sentimental con su pareja. Aún no tenía hijos propios, pero Guadalupe ya había criado a sus hermanos menores desde hace más de quince años, y se enfocaba en afianzarse en su trabajo, que tanto orgullo le daba desarrollar.

"Mi hermana tenía miedo de contagiarse"

Ana expresa que Guadalupe solía ser hermética con ella en algunos temas porque no quería preocuparla; sin embargo, estaba muy preocupada porque padecía de asma, lo cual era un factor de riesgo en caso de un posible contagio, y en muchas ocasiones llegó a manifestar que ya no quería ir a trabajar, pero no era su decisión.

"No es tan fácil decir ´no voy a trabajar´ o ´está primero mi salud´. Ella traía el sustento a la casa, y no era fácil, no fue fácil para ella".

Guadalupe sostenía los gastos de su hogar y de su hermana menor, que estudia lo que ella no pudo: medicina. 

Al comenzar la pandemia, debido a los problemas respiratorios preexistentes de Guadalupe, quien era asmática, sus superiores decidieron cambiarla a un espacio supuestamente libre de Covid-19, pero tratándose de un hospital, el riesgo de contagio no podía descartarse, por lo cual después de una desinfección realizada a su área de trabajo, los químicos utilizados le desencadenaron un cuadro asmático, narró su hermana.

En ese momento, Guadalupe se empezó a sentir mal. Ella trabajaba en el turno nocturno, y la tuvieron que regresar a su casa porque le subió mucho la presión arterial, sin ser previamente hipertensa. 

Al recapitular esos días, recuerda su hermana menor que nunca la vieron batallar, y fue lo que les sorprendió a todos. Estaba mal, pero no se veía tan grave, por eso fue un impacto tan grande su pérdida, porque nadie se lo esperaba. Recalca que, en realidad, fue de un día para otro.

"Se veía mal. Se veía que le costaba respirar, pero le poníamos medicamento. y ya se mejoraba, incluso se paraba y estaba en el sillón, en la mesa". Ana recuerda claramente la última vez que la vio salir de la casa. No estaba grave, aunque al monitorear sus signos sí mostraban que estaba mal, pero asegura que Guadalupe era muy fuerte.

"No porque sea mi hermana ni nada, pero en serio era una persona muy fuerte, y le puedes preguntar a quién quieras". 

Complicaciones de la Covid-19

Mientras Guadalupe estuvo internada, su familia nunca pudo verla, al estar en el área Covid-19, donde permaneció por una semana. Sin embargo, sus hermanos se enteraban de su evolución por medio de sus compañeras enfermeras.

Los dos últimos días de esa semana fueron cuando requirió intubación, y no logró recuperarse ni salir del cuadro.

La explicación que recibió la familia de Guadalupe respecto a su fallecimiento es que tenía focos neumónicos, lo cual se constató en la tomografía de los pulmones, y les comentaron que, además, contrajo una bacteria en el hospital, y que tal vez si sus pulmones hubieran estado sanos habría salido del cuadro de gravedad, pero como ya estaba complicada por la Covid-19, no resistió el paro respiratorio que le sobrevino. 

Las compañeras de trabajo de Guadalupe contaron a sus hermanos que una de las complicaciones que se presentaron fue que, al estar intubada en posición bocabajo, el personal médico tardó demasiado tiempo en voltearla para realizarle la resucitación cardiopulmonar, y que en resumen fue la suma de diversos factores lo que derivó en la trágica situación. 

Ana Victoria siente que perdió su motor. Guadalupe siempre estaba ahí para decirle que siguiera adelante, sobre todo con sus estudios.

"Ese fue el patrimonio que me dejó, alcanzar mi sueño y el de ella, porque ella soñaba con verme graduada, con la bata blanca, y ya no se va a poder".

Cuenta Ana que después de dos años de intentar ingresar a la Facultad de Medicina, Guadalupe, su hermana, su madre de crianza, se puso tan feliz y lloró de la emoción, es por ello que le cuesta entender que no va a estar ahí en su graduación, y dice que es algo que les pesa mucho como familia, que ya no pueda verla con la bata blanca, siendo doctora, como lo deseaba.

Memoria

A pesar de que apenas está digiriendo la pérdida, a Ana Victoria le gustaría que las personas que no conocieron a Guadalupe ahora puedan hacerlo a través de este homenaje a su legado, y el mensaje que desea que permanezca es que luchen por su familia como Guadalupe Montes de Oca lo hizo, y que nunca se esperen a decirle a un familiar que lo aman.

"Siempre díganselo, que esté muy presente que los aman y que los quieren, porque nosotros y muchas personas no tuvimos la oportunidad de decírselo en sus últimos minutos, pues eso también es lo que me pesa, que no me despedí". 

Guadalupe solía comentar que pensaba que iba a morir joven. No imaginó que sucedería una pandemia como la que estamos viviendo. Incluso, cuando se lo decía, Ana siempre imaginó que iba a estar tomándola de la mano en su último aliento. 

Hoy no logra entender por qué tuvo que pasar así y por qué Guadalupe tuvo que morir sola, sin sus seres amados, dejando tantos sueños sin cumplir y toda una vida por delante.

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