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Culiacán

Historias de microempresarios sinaloenses que resisten a la pandemia

El impacto económico de las medidas sanitarias derivadas de la pandemia han repercutido en miles de familias sinaloenses. Conozca sus historias.   

Por Itzé Coronel Salomón

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Sinaloa.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo en noviembre, a través de su director general, que la forma en que los países responden a la pandemia de coronavirus se ha enmarcado como una elección entre la salud y la economía, y afirma que esa es una elección falsa, puesto que no es necesario vernos obligados a elegir entre vidas y medios de subsistencia.

Sin embargo, la realidad mexicana dista mucho de esta apreciación: con la paralización de las actividades consideradas como no esenciales durante la Jornada Nacional de Sana Distancia, el desempleo alcanzó a 34 millones de personas, equivalente a 53 por ciento de la fuerza laboral del país, de acuerdo con datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Y en Sinaloa los microemprearios luchan por susbistir. 

Efectos de la crisis sanitaria

Durante los primeros meses de la pandemia, este organismo dijo que se observó una salida masiva de personas de la fuerza laboral y la pérdida de millones de empleos formales e informales. En octubre, la OIT reportó que la tasa de desempleo en México subió a 5.5 por ciento en junio del 2020, y podría subir a más del 10 por ciento este año. El total de empleos en riesgo alto de verse afectado por la pandemia rebasa 24 millones, lo que representa el 44 por ciento del empleo total en México. 

Ha quedado demostrado que algunos grupos poblacionales son más vulnerables ante los efectos de la crisis sanitaria y económica. La pandemia puso al descubierto la fragilidad de la economía informal y del autoempleo, que es la piedra angular que sostiene a millones de mexicanos. 

Thedros Adhanom, director general de la OMS, afirmó que aunque la pandemia de Covid-19 es una crisis de salud, es mucho más que eso, ya que ha sacudido los cimientos de la seguridad social, política y económica. Se han perdido millones de empleos y medios de vida; las empresas se han visto comprometidas; la economía mundial está en recesión, y las divisiones geopolíticas se han profundizado.

"Ha llegado el momento de una nueva narrativa que vea la salud no como un costo, sino como una inversión, que es la base de economías productivas, resilientes y estables".

Resiliencia, resistencia y superación

Según la OIT, el gran desafío del 2020 es enfrentar y superar una crisis sin precedentes a nivel mundial que es sanitaria, humana y economica al mismo tiempo. 

Las categorías de trabajadores que fueron más afectados por la caída de los puestos de trabajo son los empleados por cuenta propia y también los asalariados. En el caso de los primeros, de acuerdo con la OIT, los derechos laborales no son los mismos, y con frecuencia el trabajo por cuenta propia es un trabajo de subsistencia, que no permite que los ocupados salgan de la pobreza laboral. 

El organismo considera preocupante que una de las categorías de trabajadores más frágiles sea impactada, dado que un trabajador independiente no ofrece la misma seguridad laboral que un trabajo asalariado. 

En este contexto cobran especial relevancia las historias de pequeños empresarios que han sobrellevado esta crisis sin precedentes y han logrado mantener el ingreso familiar y de aquellos que se mantienen en la lucha para no ver perdido lo que construyeron por años, y se derrumbó en los meses más duros de la pandemia. 

Sectores más afectados

La OIT calificó los sectores de actividad económica según el riesgo que iban a conocer al entrar la crisis sanitaria con mayor fuerza, e hizo una clasificación en riesgo alto, medio alto, medio bajo, medio y bajo. 

Los sectores que se encuentran en un riesgo más alto de pertubación debido a la crisis son:

1) las actividades de servicio de alojamiento de servicio de comidas;

2) las industrias manufactureras;

3) las actividades inmobiliarias;

4) las actividades administrativas y comerciales;

5) el comercio al por menor y al por mayor; y

6) la reparación de vehiculos de motor y motocicletas. 

La OIT define los cuatro pilares de protección al empleo y a la empresa para mitigar los efectos negativos de la crisis: proteger a los trabajadores en lugar de trabajo, estimular la economía y el empleo; apoyar a las empresas, el empleo y los ingresos así como fomentar el diálogo social. 

En esta primera entrega de dos partes, Debate presenta los testimonios de hombres y mujeres propietarios de empresas sinaloenses que continúan en pie con sus negocios, que representan el sustento familiar, y comparten cómo han vivido estos diez meses de pandemia durante el cierre de actividades y lenta recuperación. 

La pandemia no detuvo el negocio de esta familia guamuchilense

Por Heriberto Sánchez Luque

"Somos un pequeño local que se dedica a la venta de comida de rancho. Mi esposa y yo comenzamos solamente haciendo tortillas de harina a mano y totalmente artesanales, pero gracias al buen sabor, hoy en día somos una pequeña familia que se ha mantenido unida desde la primera semana de la apertura, y gracias a todo el esfuerzo y al apoyo de los clientes hemos salido adelante.

Este virus ha venido a causar muchos problemas, pero por fortuna nuestra fuente de sustento sigue de pie, y esperamos que las cosas mejoren cada vez más; y así como nosotros no nos dejamos caer, esperamos que los demás negocios sigan adelante con sus objetivos y que no desistan, hasta que logren lo que se proponen.

Nosotros mirábamos un tiempo difícil, porque en ocasiones las ventas disminuían, pero no perdimos la fe ni las ganas de trabajar para salir adelante, y hoy en día nos sentimos más preparados para afrontar las dificultades que se presenten.

Pese a que comenzamos a vender puras tortillas, los consumidores nos demandaban más productos, por lo que decidimos agregarle a nuestro menú diferentes guisos, pero el servicio solo era para llevar. Poco a poco, los clientes comenzaron a preguntar si no teníamos espacio para comer en el local, y fue así que se formó el pequeño restaurante, que, pese a la pandemia, se ha mantenido con altas y bajas, pero aquí seguimos. Comenzamos comprando un cuchillo, un plato, una cuchara, y por años nos estuvimos preparando, hasta que se llegó el momento de poder empezar en el 2016.

Mi esposa comenzó a hacer tortillas en un comal en la banqueta. Este restaurante lleva el nombre de mi suegra, quien se llama Isabel, por lo qué optamos por nombrar al negocio ´Chabelas Cocina de Rancho´, porque fue la que nos dio la idea de vender las tortillas en un principio".

"Este año ha sido muy difícil, inestable, pues hemos abierto y vuelto a cerrar"

Por Pedro Quintero

"Ha sido un año bastante difícil con eso que cerramos y que nos dejen vender a medias. Así se nos fue el año. Estamos preocupados. Hay incertidumbre, pues todavía no se sabe qué piso se está pisando, pues yo vendo calzado, y si pido de más y no sale la mercancía, es malo; pero si pido de menos, puede que no me alcance, y tengo que decidirme y arriesgarme a invertir ante un futuro incierto debido a la pandemia que se está viviendo, ya que las fábricas de calzado se cierran después del 15 de diciembre, y no hay vuelta de hoja. 

El calzado es negocio muy arriesgado porque de repente está de moda, y luego sale otro estilo, y el otro se quedó rezagado, por lo que hay que estar innovando y buscando cosas nuevas que vender.

Si los casos de Covid-19 aumentan y se volvieran a cerrar los comercios considerados no esenciales, sí nos darían en la torre, pues lo poquito que se venda es bueno, y los compromisos no paran, se tiene que cumplir con ellos. Entonces, te puedo decir que este año ha sido muy difícil, inestable, pues hemos abierto y vuelto a cerrar, y en ocasiones pareciera que nos dedicamos a negocios turbios, sin que se nos permita trabajar, y temerosos de que cualquier rato nos vuelvan a cerrar".

Cremería Bernal, de Óscar Tirado, en Mazatlán

por José Luis Rodríguez

"La pandemia fue algo imprevisto para nosotros y para la mayoría de los compañeros, por lo que nos mantuvimos a la expectativa en nuestros trabajos, y no fue hasta el encierro cuando se paralizó el trabajo, lo cual fue un freno muy difícil para muchos, porque no sabíamos si se podía sostener.

Los giros de comida seguimos trabajando, pero las otras labores era descanso obligatorio, inclusive yo tuve que estar bajo resguardo al salir positivo en Covid, que hizo que me cambiara la perspectiva y el panorama de lo que ocurría, ya que era una impotencia del que mucha gente cercana estaba muriendo a consecuencia de la pandemia. Afortunadamente, la reactivación comenzó a presentarse con la nueva normalidad, ya que de haber caído las ventas a un 80 por ciento, se pudiera decir que hemos recuperado hasta el momento el 60 por ciento, pues, conforme fue caminando esto, la población comenzó a salir al igual que el turismo, que desde ese instante no ha dejado de visitar la ciudad. Hasta el momento tenemos cuentas que pagar por los gastos que generaba el no tener las ventas esperadas durante toda esa cuarentena, por lo que tenemos confianza que esto se componga, pese a que la situación de pandemia podría continuar durante el próximo año, por lo que solo basta esperar a que no se repita tan lamentable situación".

Dulcería Mazatlán Gourmet, de Gilberto Aguilar

Por José Luis Rodríguez

"Permanecimos cerrados tres meses sin ingresos. Aquí, donde se encuentra mi local, en el mercado Pino Suárez, estaba muy solo, y estaban trabajando solo con dos puertas, por lo que las otras aún no las abren, y eso nos afecta hasta ahorita, debido a que la gente no llega hasta acá, pese a que hay más puertas que aún permanecen cerradas.

Con todo esto se tiene uno que aguantar, ajustarse al poco presupuesto que había en ese entonces de la cuarentena, y pues gracias a Dios hemos salido adelante, ya que después de ese largo periodo sin actividad regresamos al local, que con anterioridad fue habilitado al ser sacada la mercancía, porque no sabíamos lo que iba a pasar, además que teníamos temor que se presentaran saqueos, como en otros lados del país.

Durante todo ese tiempo nos gastamos nuestros ahorros y tuvimos una perdida de un 50 por ciento de nuestro producto, que terminó en la basura, debido a su estado de caducidad. Ahorita, con todo lo ocurrido y que se presentara un retroceso con los contagios del Covid-19, no creo que tengamos lo opción de cerrar nuevamente, por lo que tendremos que aguantarnos aquí a lo que salga, de perdida comernos lo que se llegue a vender para que no tengamos que tirarlo a la basura, como ocurrió en las primeras semanas del periodo de cuarentena, pues ya no hay opciones mas la de seguir aquí, en el lugar que nos ha dado de comer con o sin cuarentena".

Elizabeth vende arreglos navideños en El Rosario

Por Pedro Quintero

"Te puedo decir que económicamente nos las hemos visto muy duras. Cerramos, y no pudimos vender en un tiempo, porque nos dijeron que no éramos esenciales. No se tuvo apoyo de nadie, pues se prometieron préstamos, y nunca se nos hicieron, ni tampoco se nos hizo llegar alguna ayuda económica o alimentaria. 

speramos que este mes de diciembre nos dejen trabajar en la verbena para ver si podemos recuperarnos un poco de la crisis de este año, pues hasta ahorita las ventas en la mayoría de los locales han sido muy bajas. Si llegara la situación a agravarse y nuevamente se volviera a cerrar, la inversión que ya se hizo se perdería por completo. Estoy consciente que primero está la salud. La gente tiene que cuidarse, pero si nos llegaran a cerrar ahorita, yo lo que haría es llorar y llorar, porque mi inversión ya está. Estamos en la cuerda floja y encomendados a Dios.

Artesanías la Nueva Gloria, de Marielos Bernal, en Mazatlán

Por José Luis Rodríguez

"Fue muy difícil el periodo de cuarentena. Cerramos casi cuatro meses. Las dificultades que tenemos es que seguimos pagando impuestos, seguimos pagando el arrendamiento, la concesión del piso al Ayuntamiento, además de que seguimos pagando el Seguro Social, y todo ese tiempo se le siguió pagando a los empleados, por lo que fue muy difícil todo ese tiempo, fue muy catastróficos, y nos tuvimos que manejar con préstamos para seguir subsistiendo, pues tenemos mercancía, pero por el cierre mucha se echó a perder, como son los recuerdos que tienen piezas de metal, que todo ese tiempo se mohecieron porque no había nadie que pudiera darle mantenimiento, así como pasó con un enlatado de vainilla, que fue carcomido por ratas que se quedaron encerradas en el negocio, las cuales de igual manera dañaron prendas de vestir, que tuvieron que ser tiradas a la basura, pérdida que fue de al menos un 50 por ciento.

Fue muy difícil o vivido e inclusive ha sido muy difícil para nosotros todavía, porque las ventas no están todavía al cien, ya que la gente que llega al negocio lo hace con pocos recursos y con dificultades. Esta pandemia ha sido muy difícil, pero bendito Dios hemos salido adelante poco a poco, porque ya al último estábamos a punto de declararnos en bancarrota, por lo que se tuvieron que empeñar vehículos para poder salir adelante". 

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