Culiacán

Jesús Eduardo sufrió maltrato psicológico durante su cautiverio

Jesús Eduardo N el jove que había sido desaparecido en Mazatlán, Sinaloa, sufrió maltrato psicológico durante su cautiverio

Por  El Debate

En lo legal, el joven es apoyado por organismos sociales(Foto: El Debate)

En lo legal, el joven es apoyado por organismos sociales | Foto: El Debate

Culiacán, Sinaloa.- Jesús Eduardo García, el joven vecino de Quilá que fue enganchado en días pasados por un hombre que le ofreció trabajo en Mazatlán, sufrió maltrato psicológico y fue obligado a quedarse incomunicado al empeñar su celular y su tablet. También se gastó aproximadamente 5 mil pesos que tenía ahorrados y que se llevó para sufragar los gastos mientras se instalaba para trabajar como office boy o realizando labores de limpieza en el Ayuntamiento de Mazatlán u oficinas del Gobierno estatal, ya que eso fue lo que le ofrecieron. 

La historia de engaño de Jesús Eduardo inició a finales de junio, cuando al salir del dentista empezó a caminar, y entre las calles Juárez y Carrasco de esta ciudad capital fue abordado por un hombre que le ofreció un empleo y una beca de estudios mensual de 2 mil 500 pesos.

Se ganó su confianza porque el empleo supuestamente era de parte de una persona que trabajaba en Gobierno. Al día siguiente decidió acompañar al hombre a Mazatlán, y se fueron en autobús. Al estar allá, llegaron a un hotel, y el hombre le ponía diversos pretextos para no ver a la supuesta funcionaria.

Los primeros días, Jesús Eduardo se tomaba fotografías, las subía a las redes y se comunicaba con sus seres queridos. El dinero se fue acabando, y el hombre le dijo que empeñara su celular y su tablet, y fue cuando se dio cuenta de que algo andaba mal. 

Las amenazas

Cuando empezó a hacer preguntas, el hombre le dijo que tenía ubicado a su papá y que conocía gente que no se tocaba el corazón si él les pedía que hicieran algo, por lo que el temor a que le hiciera daño a su familia hizo que no pidiera apoyo. Estuvieron cambiando de hotel.

Cada vez iban a uno más barato, hubo ocasiones en los que comió una vez al día porque no tenían dinero, y fue cuando el hombre empezó a pedir limosna en las calles y se acercó a otros jóvenes y les ofrecía lo mismo que a él. Cuando el hombre se dio cuenta de que su familia lo estaba buscando, se enojó, relató Jesús Eduardo. 

Tras días de estar en calidad de desaparecido, el hombre le pidió que lo acompañara a una caseta telefónica en donde realizó una llamada al 911. Estaban cerca de una taquería cuando llegaron unos policías, y uno de ellos lo reconoció como el joven desaparecido.

Maltrato

Junto con su enganchador fueron llevados a barandilla, y en vez de tratarlo a él como víctima, le realizaron el mismo procedimiento que un infractor: le tomaron fotografías y lo hicieron firmar documentos en donde lo acusaban por una falta administrativa. 

Al lugar llegaron investigadores de la Fiscalía, pero lo trataron con dureza. Su familia fue por él, pero su pesadilla no terminó, porque aún siente temor. Después se enteró de que el hombre que lo engañó no se llamaba Mario, como le había dicho, pues su nombre verdadero es Jesús Ernesto. 

En su declaración, su agresor dijo que tenía tendencias homosexuales, pero nunca supo si lo quería para hacerle algo. Este joven no recibió ningún apoyo por parte de la Fiscalía, y este día, en compañía de la abogada Yesenia Rojo, del Frente Cívico Sinaloense, y de la presidenta de Sabuesos Guerreras, María Isabel Cruz, presentará una denuncia ante la Fiscalía General de la República, ya que buscan que el caso se configure como el delito de desaparición forzada y no como un fraude genérico, como lo pidió la Fiscalía. La abogada criticó que al joven las autoridades tras localizarlo lo hayan tratado como un delincuente.