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Las 17 personas señaladas de fraude salen libres

CULIACÁN

Culiacán, Sin.- A pesar de la presentación mediática que 'armó' la Procuraduría de Justicia en la detención de los 17 supuestos defraudadores de servicios turísticos, todos ellos alcanzaron su libertad desde noviembre pasado, tras haber recibido el perdón de los ofendidos.

Después de varias diligencia desahogadas, el caso fue "sobrecedido" por un juez penal, al haberse dado el perdón por 19 personas que se dijeron defraudados por los jóvenes detenidos.

Con ello, los arrestados se vieron obligados a pagar las cantidades monetarias por las que fueron acusados. "Todos están en libertad, es un caso cerrado", confirmó el personal del juzgado séptimo del ramo penal. Por las siete causas que fueron radicadas en el juzgado se establecieron montos distintos de pago a cada una de las víctimas, de las cuales no se supieron precisar.

Fantasma. La autoridad judicial reconoció que dentro del proceso judicial que se inició en siete expedientes, no se pudo acreditar la legal estancia y conformación de la empresa, supuestamente radicada en el Estado de México.

Lo que se logró establecer fue que los jóvenes que operaron en Culiacán y Guasave tampoco contaban con el permiso de la Secretaría de Gobernación (Segob).

En octubre del año pasado, Marco Antonio Higuera Gómez, procurador del estado, informó, mediante la difusión de la detención de estas personas, a ciudadanos que habrían interpuesto la denuncia que dio motivo a la detención. Se acercaron a la agencia segunda del Ministerio Público para interponer la demanda correspondiente.

El fiscal dio a conocer que parte del engaño fue que ofrecían servicios turísticos pero no contaban con la anuencia de los hoteles en la costa del Pacífico, Golfo de México o el Caribe, incluso del extranjero.

Sobre la forma de operación, detalló que esta banda seleccionaba de manera estratégica la ciudad, el hotel y a sus clientes.

Dijo que para ello procuraban instalarse en hoteles de reconocidas cadenas con la finalidad de brindar buena imagen. Posteriormente, procedían a informar a la víctima que, gracias a su historial y buen manejo crediticio, se había hecho acreedor a un reconocimiento, para lo cual debía acudir al hotel para reclamarlo. Estando en las citas, los estafadores aprovechaban para venderles servicios turísticos que podía comprar con su tarjeta bancaria.