Culiacán

«Le ayudo a los ciegos a estudiar y a usar la tecnología»

SINALOA

Por: Luis Enrique Moreno

Culiacpan, Sin.- A sus 22 años, Manuel es reconocido por el Congreso del Estado y la sociedad sinaloense. Para llegar a esto tuvo que pasar por muchas pruebas, algunas de ellas muy difíciles, ya que el perder un sentido tan esencial como es la vista en una sociedad cada vez más visual, es toda una travesía. Él es el ganador del premio al Mérito Cívico Social y gracias a Chevy, su perro guía, se puede desplazar con mayor facilidad por las calles de Culiacán.

¿Cómo es que perdiste la vista?

—A mis 12 años se me detectó un problema de leucemia y compartí parte de la primaria y secundaria al lado de una cama de hospital. Ahí me sentía bastante frustrado, enojado conmigo, porque me decía "por qué a mí"; era un niño. Luego de las sesiones de quimioterapia, mi retina se empezó a dañar y fui perdiendo la vista, y en poco menos de tres meses ya no veía nada.

Estaba terminando la secundaria cuando caí a fondo y pensé que no lo lograría.

Después me entero de que en la secundaria diurna había un programa de atención a la diversidad y pude terminar la prepa para iniciar la licenciatura en nutrición. Actualmente soy licenciado en nutrición. Esto lo fui logrando dándome cuenta de lo que era capaz de hacer, de las barreras que tenía y de los entrenamientos, así pude ir quitando las barreras que se me presentaban en lo académico.

Además, me capacité en escuelas de ciegos, aprendí a usar la computadora, el teléfono celular y el bastón para moverme. Tengo un poco más de dos años compartiéndolos a los jóvenes y niños que están iniciando en esta forma de vida.

¿Qué fue lo que te llevó a decir 'sí puedo'?

—Lo que me impulsó siempre fue mi familia y en mí fue las ganas de salir adelante, el deseo de superarme, de no quedarme donde estoy, de ser curioso por lo desconocido, de llamarme la atención cosas nuevas, de decir "yo puedo confiar en mí mismo".

¿Qué tan difícil es estudiar sin tu vista?

—El sistema de lectoescritura braille yo lo empecé a usar cuando estaba en preparatoria, pero no me fue práctico, fue imposible usarlo con los profesores porque nadie sabe usarlo ni mis compañeros tampoco, el comunicarme era muy difícil.

Entonces, encontré la forma de usar una computadora y esto fue con lo que me pude comunicar de manera escrita con mis compañeros y maestros.

Ahí imprimía los trabajos y se los presentaba.

A través de la tecnología he encontrado la forma de comunicarme con los demás.

Tuve que digitalizar textos para ayudar a los demás, porque se trataba de una solución que debe de dar la Secretaría de Educación Pública, de entregar textos accesibles para personas ciegas y débiles visuales; las he venido haciendo yo.

Digitalizando por medio de un escáner libros de texto de secundaria y preparatoria, y se los entrego a los muchachos que están estudiando. Luego empezamos a usar cursos de tiflotecnología para que una persona ciega comience a usar una computadora, un teléfono celular o una tablet.

El perro guía, ¿desde cuándo lo tienes?

—Chevy llegó a mí desde hace cuatro meses. Después de solucionar la barrera de la escritura y de la lectura, la orientación y movilidad también son importantes. En la prepa usé el bastón, que es útil, pero siempre quise algo más, entonces al término de la carrera califiqué en una organización de Estados Unidos que entrega perros guía a las personas ciegas; gané la beca y fui seleccionado para ganar el perro guía. En abril viajé a Michigan para entrenarme durante un mes para utilizarlo. En los cuatro meses que lo he tenido, mi movilidad ha sido bastante buena, puedo ahora caminar distancias más seguro, más rápido, me siento más como acompañado; soy autónomo, independiente.

¿Qué mensaje le das a los jóvenes que se rinden?

—Que nunca se rindan, que deben confiar en sí mismos y que todo lo que hagan sea con la máxima energía, que sí se puede salir adelante.

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