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Malova rompe sus mismas reglas

CULIACÁN

Culiacán, Sin.- Hace apenas unos cuantos días llamó a las autoridades educativas y a padres de familia para que no sacaran a los menores de las aulas educativas aunque estuviera él en el evento. El motivo era prevenir que un adolescente o niño sufriera un golpe de calor.

Ayer fue el propio gobernador Mario López Valdez el primero en romper su propia regla y ante cientos de acalorados estudiantes de la secundaria Técnica 80, puso en marcha el programa El bullyng no es un juego. Este evento causó sorpresa en algunos padres asistentes, sobre todo porque se implementó el último día de clases.

Para algunos estudiantes el estar una hora bajo la techumbre y rodeados de gente que les tapaba el escaso aire de los abanicos que les lograba llegar, se convirtió en un infierno.

Algunos empezaron a arrancar hojas de sus libretas para echarse aire, otros que no alcanzaron lugar frente a los invitados optaron por resguardarse bajo los árboles o las cornizas de las aulas.

Aunque de forma visible se veía que los alumnos estaban acalorados, seguían pasando a decir su discurso funcionario tras funcionario.

Durante su presentación, se logró saber quiénes son los funcionarios más conocidos, el gobernador y el alcalde fueron quienes recibieron más aplausos, pero los superó el exboxeador Julio César Chávez. Los menos aplaudidos fueron el procurador y el propio Frías Castro.

Todos hablaban del bullying pero nadie dijo qué se iba hacer para evitarlo.

Le llegó el turno de pasar al estrado al secretario de Educación, Francisco Frías Castro y a funcionarios e invitados como Gerardo Vargas Landeros, Julio César Chavez, el director del plantel, al propio gobernador y el alcalde parecían más interesados en hablar con el de a lado que escuchar a Frías Castro. La actriz Yolanda Andrade pese, a llegar tarde al evento, no dejó de secretearse con los que tenía a los costados, entre ellos al director del plantel, cuando le toca su turno dijo un breve discurso, el cual muchos alumnos no alcanzaron a escuchar.

Tras una hora, el evento llega a su fin y los funcionarios, con un gran despliegue de seguridad, parten rumbo a una conferencia a un aula refrigerada a donde muy pocos tienen acceso.

Afuera los estudiantes seguían soportando las altas temperaturas debido a que los abanicos instalados para la ocasión fueron desconectados.

La conferencia terminó, el gobernador y los funcionarios salen casi corriendo del lugar, para entonces, los estudiantes habían perdido 3 horas de clases, pese a que iban a salir de vacaciones.

Al final, los asistentes se fueron sin saber cuáles son las acciones que se aplicarán en el programa de El bullying no es un juego, porque nadie se preocupó en explicarlo.