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Culiacán

Más municipios refuerzan medidas de seguridad sanitaria por semáforo rojo en Sinaloa

Los Ayuntamientos del estado endurecieron las restricciones a los establecimientos y espacios públicos debido al incremento de contagios por Covid-9

Por Alejandro Witker

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Sinaloa.- Derivado del cambio a semáforo rojo para el estado de Sinaloa, los Ayuntamientos reforzaron acciones para intentar contener la tercera ola del coronavirus. Destacan las restricciones a comercios no esenciales de Navolato con el cierre total de estos y San Ignacio con aforo limitado al 30 por ciento.

Las prohibiciones implementadas durante la primera ola de Covid-19 fueron más duras, con cierres totales de ciertos sectores de la economía. Por ello, EL DEBATE entrevistó al doctor Adolfo Entzana Galindo, epidemiólogo del Hospital Civil de Culiacán, quien opinó que el actuar de las autoridades no es suficiente e hizo un llamado a la población para que acate las medidas y cuide su salud.

El semáforo rojo de la primera ola

La primera ola de coronavirus tuvo lugar entre junio y julio de 2020. De acuerdo con el portal de acceso a la información pública, nuestro estado de Sinaloa se ubicó en el color rojo del semáforo epidémico hasta el 20 de julio. Por lo que en junio se mantuvieron cerradas las actividades económicas no esenciales: gimnasios, albercas, centros deportivos y spas; centros comerciales, cines, teatros, museos, eventos culturales y conciertos; iglesias, templos, sinagogas y mezquitas; parques de diversiones, balnearios, ferias, centros nocturnos y salones de eventos.

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En cambio, las peluquerías, estéticas y barberías debían ser solo a domicilio y con protocolos sanitarios. Los parques, plazas y espacios públicos abiertos estuvieron abiertos al público con un aforo del 25 por ciento, misma ocupación para los hoteles, pero con las áreas comunes cerradas y contar con servicio a la habitación.

En el caso de los mercados y supermercados, la limitación fue del 50 por ciento y el acceso era para solamente una persona por familia. Los restaurantes y cafeterías trabajaban exclusivamente en pedidos para llevar o servicios a domicilio. Llegados al 20 de julio, Sinaloa redujo el riesgo epidémico al color naranja, por lo que las restricciones se volvieron cada vez más laxas.

La segunda ola y el aligeramiento de medidas

Sinaloa atravesó el punto mas álgido de la segunda ola durante enero de 2021. Según los informes públicos diarios de la Secretaría de Salud de la Entidad, el 23 fue el día con el mayor número de contagios nuevos, registrando 1417; y el 31 registró el máximo de casos activos simultáneos, con 1101. A pesar de esto, el estado no avanzó en el semáforo epidémico y se mantuvo en el color naranja  durante todo el rebrote. En tanto, las restricciones no fueron tan estrictas como las de la primera ola: no hubo cierre total de establecimientos.

La tercera ola y el involucramiento de la población

En entrevista para EL DEBATE, el doctor Adolfo Entzana Galindo dijo que la tercera ola se debe abordar desde la participación de ciudadanía: “debemos de tomarlo desde una forma de participación poblacional, de todos. Ni lo que haga salud solo, ni lo que hagan los Ayuntamientos solos puede ser suficiente. Se necesita la participación de la población.

Mientras la población no participemos en eso, va a ser difícil que se contenga”. Por lo tanto, urgió a la población a que siga las medidas de cuidado: limite el aforo de locales, cumplir las medidas de higiene y distanciamiento social. El doctor consideró los lugares cerrados como los de mayor riesgo y, por ello, “las autoridades tienen que hacer lo suyo. Ayuntamientos, Coepriss, Protección Civil. Que se cumplan los aforos, sana distancia y el uso de cubrebocas”.

Exhortó a la población a no dejar de usar el cubrebocas a pesar de ya haberse vacunado.
Entzana Galindo consideró que no se deberían de cerrar los negocios, debido a que esto afectaría severamente la economía. “Sería mucha la afectación a la economía, hay que valorar mucho la economía. Los semáforos que nos marcan a nivel federal que Sinaloa está en rojo, completamente es para ver el problema principal, más que de salud, el económico”.

Además, planteó la dificultad que significaría emplear medidas más fuertes. “Ahorita, la gente es muy difícil que la pares”. Por ello, el epidemiólogo consideró que la estrategia debe ser la concientización. “En el riesgo estamos todos, eso lo debemos valorar bien. Hay que machacar con la población, si no, seguimos como niños: ‘si tú no vas para allá, te voy a quitar esto’. No es así, tienes derecho a ir, pero ve con precauciones”. Por último, el epidemiólogo invitó a tomar con seriedad y precaución la tercera ola, debido al incremento en las hospitalizaciones y la saturación de los centros covid.

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La tercera ola de coronavirus y el nuevo semáforo epidemiológico

El aumento de contagios en Sinaloa comenzó a principios de junio de este año; el 16 de julio, se informó del avance al color rojo en el semáforo epidémico nacional; en ese día se registraron 675 nuevos casos, 4 mil 058 activos, 20 fallecimientos y 60 por ciento de disponibilidad en camas covid.

De acuerdo con información pública de la Secretaria de Salud de la entidad, el día de ayer se registraron 5 mil 032 casos activos, 598 nuevos enfermos, 27 fallecimientos y 44 por ciento de disponibilidad hospitalaria.

En tanto, la Secretaría de Salud Federal (SSA) emitió el día de ayer los nuevos lineamientos del semáforo epidemiológico, donde se espera que las entidades transiten la mayor parte del tiempo entre los colores verdes y amarillo. De este modo, el color rojo cobra el significado de una verdadera alerta sanitaria.

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