Culiacán

Mujeres de Culiacán alzan la voz para exigir un alto a la violencia

Niñas, adolescentes y mujeres adultas salen a las calles para pedir a los tres niveles de Gobierno acciones más eficientes contra las desapariciones y los feminicidios

Por  El Debate

Más de 2 mil mujeres, niñas, niños y adolescentes acuden  a la convocatoria para exigir justicia y un alto a la violencia.(Foto: El Debate / Luis Gerardo Magaña)

Más de 2 mil mujeres, niñas, niños y adolescentes acuden a la convocatoria para exigir justicia y un alto a la violencia. | Foto: El Debate / Luis Gerardo Magaña

Sinaloa.- En el marco del paro nacional de mujeres, denominado en redes sociales #UnDíaSinNosotras, en la capital sinaloenses cientos de ellas salieron a las calles para hacerse notar, manifestarse en contra de la violencia de género y exigir justicia por las que hoy no están; por las que han sido víctimas de desaparición, de feminicidio y de violación; pero también para reclamar a las autoridades de los tres niveles de Gobierno mejores condiciones de seguridad para niñas, adolescentes y adultas que son discriminadas, revictimizadas o vistas como un objeto.

Alrededor de las 09:00 horas de este lunes empezaron a llegar las primeras integrantes de colectivos feministas convocadas a la manifestación frente al Ayuntamiento de Culiacán, de donde salieron poco después de las 10:00 horas por la Obregón, hasta el bulevar Constitución, y luego a Palacio de Gobierno.

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Previo al inicio de la marcha a la que asistieron alrededor de 2 mil participantes, en su mayoría adolescentes, niñas, niños, mujeres y algunos hombres, dos niñas dirigieron un mensaje a la ciudadanía: «Quiero hablar por quienes fueron abusadas o violadas para que no callen en vez de decir la verdad; para que ustedes hagan justicia, para que ustedes sean libres y felices, para que ustedes tengan un futuro mejor», dijo Giovanna, de tan solo 8 años de edad. Y añadió que «podemos ser libres como somos, y, como dice la cartulina, “no somos juguetes con lo que puedes jugar, somos mujeres, y podemos hablar”. Hay que ser libres una vez más, no hay que ser encarceladas como las demás».

A ella se sumó Isabel, de 14 años, quien invitó a las participantes a ejercer y a exigir respeto a sus derechos: «Una vez oí una frase que decía “hoy, todas nuestras voces no están juntas, porque desde la tumba no se puede gritar”, y concuerdo con esa frase, porque hay muchas mujeres que no se encuentran aquí, y hay que luchar por ellas, porque se los debemos, porque ellas eran indefensas, no hicieron nada para ser asesinadas. Ellas no tuvieron la culpa de nada, sino el feminicida que nunca fue castigado, nuca fue reprimido por lo que hizo».

El contingente recorre la avenida Álvaro Obregón. Foto: El Debate

El recorrido

Ya en plena marcha, las y los participantes gritaron frases como «¡Ni una más!», «¡vivas las queremos!», «¡no somos una ni somos diez, pin*** Gobierno, cuéntanos bien!», «¡muerte al patriarcado!» y «¡Sinaloa feminicida!», entre otros mensajes alusivos a la violencia de género.

Mientras el amplio contingente avanzaba, trabajadores de los establecimientos ubicados por la Obregón y el bulevar Constitución interrumpieron sus labores para observar la manifestación, al tiempo que la exigencia de justicia para las víctimas de desapariciones, de acoso y feminicidios se escuchaba fuertemente.

Cientos de pancartas con mensajes de reclamo se observaron previo, durante y después del recorrido: «Estado asesino», «existo porque resisto», «no estás sola», «sin nosotras paramos el mundo», «marcho porque estoy viva y no sé hasta cuándo», «no nacía mujer para morir por serlo».

El trayecto fue rápido y sin contratiempos, sin sobresaltos; fue un recorrido pacífico y seguro, apoyado por agentes de Vialidad y cuidado por las y los propios participantes.

Tiembla Palacio de Gobierno

Los gritos de «¡ni una más!», «¡cuéntanos bien!» o «¡Estado feminicida!» retumbaron por todos los rincones de Palacio de Gobierno, hasta donde llegaron los cientos de participantes con cartulinas en mano, con aerosoles, listos para usarlos y pintar lo que fuera necesario para recordarle al Gobierno que no está haciendo su tarea para garantizar mejores condiciones de seguridad para las mujeres.

En su intervención, la abogada y activista Tere Guerra Ochoa subrayó que las mujeres están en pie de lucha «porque la revolución del feminismo y la revolución de las mujeres ya llegó a Sinaloa». Incluso, refirió que la manifestación de este lunes es consecuencia de la indignación por la violencia de género y la violencia contra las mujeres que se practica en México y en Sinaloa.

Recordó que en México más de diez mujeres pierden la vida al día a manos asesinas, muchas veces de sus parejas; que en México la violencia sexual no se denuncia porque no hay confianza en las autoridades, que en México y en Sinaloa las mujeres viven con miedo: «La violencia contra las mujeres en el hogar ha crecido 130 por ciento más en los últimos diez años, y el feminicidio ha crecido en México y en Sinaloa en más de un 90 por ciento en los últimos años». 

«Estamos aquí porque ya estamos cansadas de la violencia contra las mujeres, para decir que estamos en pie de lucha, y no vamos a permitir que ningún Gobierno de ningún partido siga maltratando a las mujeres y siga ignorando la violencia de género. Estamos aquí en rebeldía. Estamos aquí porque en Sinaloa las mujeres queremos ser escuchadas y queremos ser respetadas».

Por su parte, Mariel Yee, también activista feminista, recalcó que el mensaje y el reclamo iba dirigido a esos hombres que estaban ahí en Palacio, a quienes se estaban riendo, a quienes se regresan a sus oficinas porque están siendo señalados, pero sobre todo al gobernador Quirino Ordaz Coppel, el presidente Andrés Manuel López Obrador y al alcalde Jesús Estrada Ferreiro: «Ustedes no nos están asesinando, pero están siendo igual de omisos. Cada que comparten un chiste en sus redes, cada que piensan que es porque estamos histéricas o locas, porque estamos menstruando, pues resulta que no, es porque Culiacán es el segundo municipio en feminicidios, porque nos matan quienes dicen amarnos, porque nos revictimiza la sociedad que nos culpa, porque los medios que comparten nuestros cuerpos desmembrados también son responsables, porque entonces ya no tendrán la comodidad de nuestro silencio, porque ya no haya más sillas vacías en las casa, en las escuelas, en los trabajos».

«De repente, un día sin mujeres puede cambiar al mundo —dijo Mariel Yee—, porque somos más de la mitad de la población, porque sentados en sus pin*** privilegios no nos van a callar, porque vivas nos queremos, porque queremos a las niñas vivas y libres, porque quiero caminar a casa sin miedo; porque quiero ser libre, no valiente», no sin antes citar los nombres de varias mujeres que ya no están: Mariana, Fátima, Mayra, Karen, Reyna Isabel, Dayana, Deyanira, Perla Vega, Mari, Lorena, Guadalupe, Teresa y todas aquellas que faltan, incluidos los cuerpos de mujeres en el Semefo que no han sido identificadas, mucho menos entregadas.

Las exigencias

Natalia Reyes, activista feminista, leyó una serie de exigencias para los tres niveles de Gobierno. Recalcó que, en el marco del paro nacional de mujeres de las labores cotidianas, domésticas, de trabajo y escolares, ellas convocaron a esta manifestación ante la indiferencia por el cúmulo de omisiones institucionales y violación sistemática de los derechos de miles de víctimas de violencia de género y sus familias.

Entre las exigencias destaca el que se investigue con perspectiva de género todos y cada uno de los asesinatos y de las desapariciones de mujeres en Sinaloa; que se tenga registro acompañado de investigaciones con pruebas contundentes que garanticen justicia para las víctimas y sus familias; que se garantice la atención a las víctimas y a sus familias, libre de revictimización y criminalización en todo el proceso, y que se ejecuten de inmediato sanciones ejemplares al funcionario público que viole sus derechos humanos.

Al término de la manifestación, un grupo de feministas que recorrían las calles de la ciudad fueron interceptadas por policías municipales que las siguieron, y en los intentos por quitarles unos botes de pintura en aerosol utilizados para realizar pintas ocurrió un conato de enfrentamiento.

Exigencias para el Gobierno

Los colectivos feministas pidieron que se garantice la mejora continua de los salarios, las condiciones y las prestaciones laborales de las mujeres que trabajan en la iniciativa privada y pública; que se activen protocolos para los delitos de acoso y hostigamiento sexual y violencia virtual; y que se realicen las acciones correspondientes para castigar, prevenir y erradicar el acoso sexual en calles, escuelas, transporte público y otros espacios cotidianos.

Mujeres vandalizan instalaciones de EL DEBATE

Al término de la marcha realizada este lunes por las calles de la ciudad hasta Palacio de Gobierno, un reducido grupo de mujeres, entre ellas algunas con el rostro cubierto, se trasladó hasta las instalaciones de periódico EL DEBATE, cuya fachada principal, ubicada por el acceso del bulevar Francisco I. Madero, fue vandalizada con pintura en aerosol. Entre los mensajes de reclamo escribieron «No amarillismo», «feminismo», «basta de notas revictimizantes» y «periodistas misóginos».

Aspectos de la vandalización de la fachada de el Periódico El Debate. Foto: El Debate

Aclaración: «Culiacán no es feminicida»

El alcalde Jesús Estrada Ferreiro aseguró que las mujeres tenían derecho a manifestarse porque han ocurrido feminicidios, pero esto no hace que el municipio de Culiacán sea feminicida, como lo plasmaron personas desconocidas en una pinta en la fachada del Ayuntamiento. 

Indicó que no es suficiente que Sinaloa esté entre los estados con mayor número de feminicidios para decir que es feminicida: «Con un feminicidio, uno o mil es la misma cuando hay incidencia, dice uno aquí está pasando”, detalló. 

Momento en que limpian la fachada del Ayuntamiento de Culiacán. Foto: El Debate

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