Conéctate a El Debate

O conéctate con...

Usuarios registrados

Cancelar

Naturalización de la violencia es un riesgo para la sociedad

CULIACÁN

Culiacán, Sin.- La alta participación en las marchas a favor del narcotraficante Joaquín Guzmán Loera son un fiel reflejo del arraigo que la cultura de la transgresión tiene en algunos grupos de la sociedad, indicó Tomás Guevara, experto en sicología social de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS).

Los altos índices de impunidad en la entidad, generados por la corrupción e ineficiencia de las instituciones gubernamentales encargadas de brindar seguridad a la sociedad, promueven la participación de las personas en actividades ilícitas, ya que creen que no habrá consecuencias por ello. Este tipo de actitudes los lleva a ver a las leyes e instituciones como algo obsoleto, incluso causan un desencanto y desconfianza entre la ciudadanía.

La falta de oportunidades causa empatía con los delincuentes. Ante la falta de un proyecto de desarrollo serio para Sinaloa, que permita subsanar las necesidades básicas de cualquier persona, como empleo, alimentación y seguridad, aparece la oferta de los trabajos ilícitos, agregó Guevara, esto, sumado a la percepción de que "aventarse un jale" no traerá consecuencias, alienta más el ánimo de algunos por incurrir en este tipo de acciones.

La cultura de la transgresión y la naturalización de la violencia. Este contexto de impunidad mina la cultura de la legalidad, es por ello que ya existe poco respeto hacia la autoridad, lo cual es un peligro latente para la sociedad en un futuro, ya que vemos a una juventud cada vez más influenciada por el discurso de la transgresión, que ve de manera natural el delito, donde la línea entre lo legal y lo ilegal se pierde, así como el respeto por la integridad y sana convivencia con los otros, prefiriendo la ambición personal, por encima del bien común y la convivencia colectiva en paz. "El crimen organizado siempre ha representado un peligro para el estado, pero el hecho de que la gente piense que ellos son una alternativa y el gobierno no, representa un peligro para la sociedad", señaló.

El catedrático desea que las autoridades tomen acciones inteligentes y entiendan que no existe una solución a corto plazo para esto, por lo que debe ser autocrítica y trabajar en mejorar la eficiencia de las instituciones encargadas de la seguridad, así como la sociedad civil debe ser partícipe de este cambio en el pensamiento, ya que sería injusto pensar que el gobierno es el único responsable.