Culiacán

Perdió a sus hijos en incendio y ahora le quieren cobrar la casa

 Además del dolor que le dejó la muerte de su hija de 11 años y su hijo de 7, por un incendio en su casa, se enfrenta al acoso de su arrendador quien le exige el pago de la casa, denunció

Por  Angelina Corral

Teresita ocupa más trabajo en su tapicería para salir adelante.(Foto: El Debate)

Teresita ocupa más trabajo en su tapicería para salir adelante. | Foto: El Debate

Culiacán, Sinaloa.- En un incendio registrado el 29 de diciembre de 2018, Teresita de Jesús Alvarado Gutiérrez, perdió a su niña María José, de 11 años, y a Misael de Jesús, de 7.     

Con pesar recordó que ese día la niña quería irse de la tapicería, negocio familiar  ubicado en la colonia Ferrocarrilera, para la casa porque su perrita tenía cachorritos y quería ir a verlos y además estaba cansada. 

Teresita contó que cuando salía de la casa siempre dejaba a los niños encargados con una vecina, pero ese día no lo hizo porque iba a entregar unas sillas y regresaría rápido.

Los niños se quedaron dormidos y no se dieron cuenta que la casa, la cual era rentada, ardía en llamas luego de que un niño que pasaba por la calle soltó una cebollita encendida, ocasionando el incendio y que murieran asfixiados.  

La puerta de la calle no tenía llave y la del balcón de la segunda planta estaba abierta y no cerrada como se ha rumorado. 

Dolor

La tragedia la dejó con un inmenso dolor que la va matando día a día, no ha podido vivir ni tratar el duelo  porque las llamas también acabaron con telas y muebles que tenía para entregar,  mismos que le están cobrando y es la razón por la cual ha tenido que trabajar a marchas forzadas. 

Aclaró que la casa en donde ocurrió el siniestro está ubicada en Barrancos, ahí no hacían trabajos de tapicería, no tenían pinturas, ni solventes inflamables, solo usaban el cuarto de la parte de enfrente como bodega.

Al quedarse sin nada se le ha dificultado poder pagar los muebles que se le quemaron y algunos de los clientes los han amenazado a ella y a su esposo. Además, aún no termina de cubrir el costo del funeral de los niños. 

Y como si esto no fuera suficiente contó que diariamente acude a la tapicería el dueño de la vivienda para exigirle que le pague los daños, le pide más de 160 mil pesos. Al decirle que no puede porque no tiene con qué hacerlo los insulta, amenaza y les corre  a los clientes afectándolos aún más. 

El acoso es tanto que el hombre ha ido hasta el municipio de Navolato, de donde son originarios, para ponerlos en mal con familiares y vecinos. Cuenta muchas cosas falsas de lo sucedido en el incendio por lo que le pide que deje en paz a sus hijos. 

Problema

Indicó que el arrendador lo que quiere es que demande al papá de los niños que provocaron el accidente y ella no puede hacerlo porque no puede ponerle precio a la vida de sus hijos. 

Ella pide que este señor la deje trabajar en paz, quiere tener un poco de paz. Ella no ha recibido apoyo ni del Gobierno estatal, ni municipal, fue la dueña del local de la tapicería quien le perdonó casi cuatro meses de renta al ver las deudas que tenían. 

No tiene para pagar un abogado que la ayude a llegar a un acuerdo con el propietario de la casa, tampoco ha tenido tiempo de dar vueltas para ver qué puede hacer  porque está trabajando para pagar los muebles que se le quemaron.