Culiacán

Presentan informe sobre la captura de Ovidio Guzmán

Los secretarios de Seguridad y de la Defensa Nacional presentan un informe de los hechos violentos ocurridos en Culiacán

Por  El Debate

Presentan informe sobre la captura de Ovidio Guzmán(Foto: El Debate)

Presentan informe sobre la captura de Ovidio Guzmán | Foto: El Debate

Sinaloa.- «¡Ya paren todo! ¡Ya me entregué! ¡Ya paren todo, por favor! ¡Ya, tranquilos! ¡Ya ni modo! ¡Dígales que se retiren, pero ya dígales, ya no quiero que haya desmadre! ¡Ya no quiero que haya desmadre, por favor!», se escucha decir a Ovidio Guzmán en un video difundido por el secretario de la Defensa Nacional, general Luis Cresencio Sandoval, como parte del informe que el Gobierno federal dio a conocer ayer respecto al operativo del pasado 17 de octubre en Culiacán, mismo que tenía como objetivo la detención del hijo de Joaquín Guzmán Loera en cumplimiento a una orden de aprehensión con fines de extradición a Estados Unidos. 

En conferencia de prensa, el presidente Andrés Manuel López Obrador volvió a repetir que la guerra contra el narcotráfico terminó, señalando que el Gobierno busca la paz: «Ya no vamos a exponer las vidas de civiles con el eufemismo de daños colaterales», a pesar de que en el operativo la población quedó expuesta y hubo víctimas que murieron a consecuencia de los disparos, como fue documentado por medios de comunicación y testigos.

Asimismo, EL DEBATE informó del fallecimiento de al menos tres víctimas civiles, además de cinco agresores, un interno del penal y un soldado de la Guardia Nacional, contabilizándose trece fallecimientos con datos de la Fiscalía del Estado; sin embargo, el Gobierno federal hasta ayer de nueva cuenta confirmó solo la pérdida de ocho vidas. 

En medio del sonido de balaceras, el video del informe muestra cómo el 17 de octubre Ovidio Guzmán sale a un estacionamiento de una residencia con las manos en la cabeza. Estaba acompañado por al menos tres personas. Junto a dos de sus acompañantes, es puesto sobre la pared, lo revisan sin violencia y ninguno de los presentes pone resistencia.

Ovidio llamada para tratar de calmar los ataques a los policías. Foto: Captura de video

De los ocho elementos dentro del lugar identificados luego como miembros del Grupo de Análisis de Información del Narcotráfico (GAIN) de Sedena, uno de ellos aclara que no son delincuentes, pues una mujer señala que en la casa se encontraban niños.

Posteriormente, se observa cómo Guzmán realiza una llamada telefónica a través de la cual pide parar la violencia que mantenía en incertidumbre a los culiacanenses.

Ayer, en la conferencia matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador, el secretario de la Defensa Nacional, general Luis Cresencio Sandoval, detalló que fue precisamente la reacción violenta del cártel la que llevó a no llevar a cabo la detención del presunto delincuente, y posteriormente las autoridades decidieron retirarse.

Camionetas y personas armadas durante la balacera en Culiacán (izquierda y derecha) y un camión blindado de la policía.

Ante esto, Alfonso Durazo Montaño, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, señaló esta vez que los hechos violentos fueron propiciados por una acción precipitada, un tropiezo en la estrategia nacional de seguridad: «Merece, ciertamente, una crítica, pero no así la estrategia general de seguridad. Son dos cosas distintas. Sin afán de justificarnos, siempre hay probabilidades de que un operativo de esta naturaleza salga mal, no obstante la extraordinaria experiencia de quienes lo llevaron a cabo, como es el caso de Culiacán», dijo Durazo.

Paso a paso en el día del horror

El secretario de la Defensa Nacional, general Luis Cresencio Sandoval, explicó que el éxito de la operación estaba fundado en una rápida evacuación del presunto delincuente hacia el aeropuerto de Culiacán a través de una ruta terrestre desde la casa en Tres Ríos, estimando una duración de 25 minutos; «sin embargo, la rápida reacción de los delincuentes, las agresiones hacia el personal militar y sus familias, la intención del grupo criminal de causar daños en la población, el riesgo de pérdida de vidas al generalizarse las agresiones, la falta de orden de cateo, se tradujo en la decisión de retirar las fuerzas sin el presunto delincuente y sin culminar, obviamente, el proceso de detención», según precisó. Sin dar nombre en especifico, dijo que fue una decisión colegiada del Gabinete de Seguridad federal.

Incluso, Cresencio Sandoval sostuvo que durante ese día se emitieron mensajes amenazando con agredir directamente a la ciudadanía de Sinaloa, pero también se recibieron amenazas de agresiones para Sonora, Chihuahua y Durango. Asimismo, dijo que existió un intento de soborno al comandante de la fuerza de intervención por tres millones de dólares, y, al no aceptar, fue amenazado de muerte, tanto él, como su familia.

La autoridad mexicana explicó cómo inició el proceso para ir tras Ovidio Guzmán. Indicó que, el día 2 de abril del 2018, la Corte federal de Columbia, Estados Unidos, giró la orden de aprehensión por los delitos de asociación delictuosa para distribuir drogas en relación con el presunto delincuente.

Posteriormente se realizó la petición y la respuesta diplomática, el 13 de septiembre del 2019, en donde el Gobierno de Estados Unidos solicitó a México la orden de detención provisional con fines de extradición.

Después de ello, la Fiscalía solicitó a un juez federal de Almoloya de Juárez la orden de detención provisional. Finalmente, el juez federal resolvió sobre esa petición el 25 de septiembre y se emitió la orden de detención provisional con fines de extradición.

Luis Cresencio Sandoval destacó que el día 4 de octubre se recibió la denuncia con el Ministerio Público, y el día 7 se giró el oficio de investigación a la Guardia Nacional y se inició la carpeta de investigación. El día 8 se emitió el oficio de solicitud de colaboración hacia la Secretaría de la Defensa, para garantizar permanentemente la seguridad del personal de la Policía Federal, a quien se le encomienda realizar cualquier diligencia que sea necesaria para los fines de investigaciones relacionadas con personas vinculadas al crimen organizado. 

Refuerzos federales

En orden cronológico, mencionó frente al presidente López Obrador que el día 9 el Ministerio Público federal recibió el primer informe de los agentes federales donde solo se daban pormenores de personas e inmuebles. El día 10 se solicitó a la Guardia el informe de gabinete respecto a lo que se estaba pidiendo.

El grupo A no logra llegar a su lugar porque recibe agresión sobre el bulevar Sánchez Alonso, por lo que se mueve el grupo 3 para reemplazarlo. El D debía estar sobre el puente, pero no llega porque es agredido, y el C también es agredido, de esta forma la seguridad exterior no se logra materializar. El general Sandoval dijo que nunca lograron entrar al círculo interno de seguridad donde estaba retenido Ovidio en una casa del Tres Ríos. Foto: Captura de video

El día 11 se recibió el informe, describiendo lo que se observaba de la tarea que había sido asignada sobre este supuesto delincuente y los lugares que frecuentaba, y se informó que había personas que entraban en un inmueble y que portan armas de fuego.

Para el 17 de octubre —dijo—, a las 14:00 horas, arribó Ovidio Guzmán al domicilio en el Desarrollo Urbano Tres Ríos, y media hora después se inició la operación, rodeando el inmueble: «A las 14:50 horas, veinte minutos después, se concluye la presentación del informe de investigación y se espera el aviso para el cateo. A las 14:50, a la misma hora, hora centro, se inician las agresiones de los delincuentes contra las fuerzas de seguridad, exponiendo, obviamente, a la ciudadanía», señaló el secretario.

Cabe destacar que se procedió a pedirle al presunto delincuente que saliera del sitio sin tener todavía una orden de cateo autorizada.

Sandoval agregó que en ese momento se le invitó a persuadir a sus hermanos para cesar toda la actitud hostil que ya se estaba generando en la entidad. Una hora después, y con la ciudad de Culiacán sitiada, a las 15:45 horas, el Gabinete de Seguridad informó al presidente sobre lo que estaba sucediendo en Culiacán.

Debieron pasar tres horas de fuego cruzado, a las 18:49 horas, para que se ordenara la cancelación de la operación y el retiro de las tropas del lugar donde se encontraban.

El radio del inmueble en el que se encontraba Ovidio estaba sitiado —según la información— por la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional, vehículos blindados, patrullas de la Policía Federal y aeronaves.

El personal que llevó a cabo la operación es el Grupo de Análisis de Información del Narcotráfico, que desde su creación, en 1995, ha detenido a 663 integrantes de la delincuencia organizada, entre ellos 18 relevantes; y dentro de la actual Administración se han asegurado a 46 integrantes de la delincuencia organizada. 

La autoridad presentó los videos en los que muestra agresiones a militares, su despliegue y cómo los ciudadanos son despojados de sus vehículos. 

Armamento 

Detalló que quienes pedían la liberación de Guzmán emplearon técnicas militares, armamento automático y antiaéreo, como AK-47, R-15, lanzacohetes, lanzagranadas 40 milímetros, ametralladoras y fusiles calibre 50. Además, tenían armamento en contra del blindaje, chalecos y casos tácticos, así como placas balísticas, empleo de vehículos con blindaje de fábrica y artesanal, camionetas de redilas, volteos y radios análogos y digitales que lograron dificultar la intercepción de la comunicaciones.

Durante el operativo, también se utilizaron aeronaves, 14, de acuerdo con la autoridad, desplegadas en Culiacán, las comunidades de Tamazula, Badiraguato, San José del Llano y El Zorrillo. Un de ellas recibió seis impactos de fuego, pero no se precisó cuál. 
Ante esto, Andrés Manuel López Obrador comentó que México vive otra estrategia de seguridad que ya no implica enfrentar la violencia con la violencia: «No es enfrentar el mal con el mal, ya no hay guerra contra el narcotráfico, ya no vamos a exponer las vidas de civiles con el eufemismo de daños colaterales. Eso ya se terminó», sostuvo. 

Asimismo, enfatizó que el uso de la fuerza no es la opción para atender las causas, sino garantizar el bienestar de la gente, fortaleciendo valores culturales, morales y espirituales: «Esto no significa que vamos a incumplir con la ley, esto no significa que va a haber impunidad. No hay impunidad para delincuentes, ni para delincuentes de la llamada delincuencia organizada ni para delincuentes de cuello blanco. Hay un auténtico Estado de derecho, no es un Estado de chueco, y no se finge; no es respetar la Constitución en la forma para violarla en el fondo», subrayó. 

Dudas por resolver

Arturo Lizárraga, doctor en Ciencias Sociales e investigador, mencionó en entrevista para EL DEBATE que en realidad pareciera que el Gobierno no tenía ningún operativo y ninguna estrategia para defender la plaza. Sucede —dijo— que cualquiera que conozca un poquito cuál es la situación del narcotráfico en Sinaloa sabe que Culiacán es la capital del narcotráfico en el estado: «Por otra parte, cuando se realiza un operativo, ya se sabe o por lo menos se tiene una valoración de la capacidad de fuego que tiene el contrario, y en este caso no había una idea de todo el potencial que tenían, de manera que tuvieron que dar marcha atrás», indicó. 

Da la impresión —reafirmó— que el personaje fue atrapado casi sin tenerlo planeado, sin haber sido ese el objetivo. Contrariamente, destacó que lo que parece es que dieron con él, y sobre eso pensaron o consideraron que podrían anotarse una buena valoración, pero en realidad no se esperaron la magnitud de la respuesta. 

Arturo Lizárraga, doctor en Ciencias Sociales e investigador, agregó que, por ahora, la estrategia en materia debe dejar muy claro el nivel y la capacidad de fuego del Estado mexicano en su conjunto: «No puede ser más débil el Estado, en ninguno de los sentidos, que el narco, no podría serlo». 

Por su parte, Causa en Común, organización de la sociedad civil que trabaja en la defensa de los derechos y las libertades, de la defensa de la democracia y de sus instituciones, manifestó que quedan aún por dilucidar aspectos cruciales sobre las decisiones que llevaron no solo al fracaso del operativo, sino, sobre todo, a poner en riesgo innumerables vidas. 

El organismo presidido por la activista María Elena Morera indicó que tampoco es admisible que queden sin aclarar los que calificaron como inexactitudes e imprecisiones contenidas en declaraciones de altos funcionarios del Gobierno. Lanzaron, además, una serie de preguntas que —aseguran— quedaron pendientes de responder: «Si, de acuerdo a las declaraciones del Gabinete de Seguridad, fue un operativo planeado, ¿por qué se mintió diciendo que había sido espontáneo?, ¿por qué se origina el operativo a pedido de los Estados Unidos y no por iniciativa de las autoridades mexicanas?, ¿por qué se dijo inicialmente que el señor Guzmán no había sido detenido, cuando evidentemente sí fue detenido?, ¿quién filtró la información del operativo para que los delincuentes pudieran neutralizar con tal rapidez los apoyos de seguridad a la operación?, ¿por qué se permite la comunicación del señor Guzmán con gente de su organización durante el operativo?, ¿se le informó o no al presidente que iba a darse el operativo esa mañana? Si no es así, ¿para qué son las reuniones de la mañana?».

La dependencia subrayó que lo que hasta ahora queda claro es que se hizo un operativo muy mal planeado, que se filtró información a los delincuentes y que se colocó en gran peligro a civiles, policías y soldados, quienes solo obedecían órdenes: «La decisión final de liberar al delincuente se toma después de innumerables errores que todavía se intentan encubrir, y que fueron los que colocaron en riesgo innecesario a tanta gente», cita.

Fallecidos.- La autoridad estimó ocho: un civil, un agente de la Guardia Nacional, un interno del penal y cinco agresores.

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