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Sandra Luz muere buscando a su hijo

CULIACÁN

Culiacán, Sin.-La última mirada de Sandra Luz antes de ser asesinada a balazos, de acuerdo a amigas fue hacia arriba, pues de forma apresurada buscaba el domicilio en donde a través de una llamada le dijeron que estaba su hijo Édgar Guadalupe García, a quien buscaba de forma desesperada desde hace más de dos años cuando un comando armado lo levantó de su domicilio de la colonia Progreso.

Nadie sabe qué domicilio buscaba y esa información se perdió al igual que su vida.

Quien habló con esta angustiada madre la engañó de la forma más vil y cruel señalan sus amigas, pues ya sabía que diciéndole algo sobre Édgar ella iría hasta el fin del mundo y al responder esa llamada firmó su sentencia de muerte.

"Le dijeron que allí iba a encontrarse con su hijo y a la mejor así fue, la citaron en ese lugar para asesinarla, de alguna manera creemos que ella ya está con su hijo", comentó entre lágrimas, una amiga.

Aunque Sandra Luz no lo dijo de forma abierta de acuerdo a un ser querido, al parecer presentía que ese lunes moriría porque a pesar de que era muy fuerte expresó su temor por ir a la cita que le habían puesto en la procuraduría y para la cual salió a las 10: 05 horas de la mañana de su casa sin saber que ya no regresaría.

Eran aproximadamente las 14:30 horas cuando tras la reunión Sandra Luz, acudió a la protesta que sostienen los pepenadores del basurón en el Ayuntamiento y allí estuvo platicando de varias cosas entre ellas las travesuras de uno de sus nietos, de acuerdo a quienes fueran las últimas personas que la vieron se veía hasta cierto punto tranquila.

Luego ella habló por teléfono y se fue en camión a un lugar en donde de acuerdo a amistades le dijeron que estaba su hijo Édgar.

Fue cuando cruzaba la calle 30 de Septiembre, en la colonia Benito Juárez, cuando Sandra Luz se percató que la seguían, de acuerdo a testigos creyó que la querían asaltar y de forma presurosa cruzó la calle y mientras alzó la vista para buscar el número fue cuando un hombre que presuntamente viajaba en una camioneta blanca le disparó hasta darle muerte.

Sandra Luz no tenía oportunidad de vivir pues las balas le destrozaron parte de la cabeza. Allí en medio de la calle quedó el cuerpo de esta mujer que hasta el último aliento de su vida buscó a su amado hijo.

Ayer los restos de Sandra Luz eran velados; en un ataúd blanco estaba el cuerpo de esa madre luchadora, llevaba una blusa azul, ya no traía sus inseparables lentes, y su rostro no reflejaba la eterna expresión de sufrimiento y lucía sereno.

"Ojalá que en este momento ella esté abrazando a su hijo Édgar que era su máximo deseo", dijo entre llanto una de sus amigas.

En la funeraria se podía respirar el dolor que sentían familiares, amigos, vecinos y quienes querían a Sandra Luz, algunos entre dientes reprochaban la forma tan cruel en la que fue asesinada. Esta mujer no exigía justicia, tampoco castigo para quienes le arrebataron a su hijo y la sumergieron en el peor de los infiernos los últimos dos años de su vida, ella sólo deseaba encontrarlo para tener un lugar en donde llorarle.

Los últimos años de Sandra Luz estuvieron marcados por el dolor, su vida se le iba en andar por las calles ofreciendo productos cosméticos, negocio al que se metió de lleno porque eso le implicaba ir a muchos domicilios, siempre llevaba colgada una foto de Édgar con la esperanza de que alguien le dijera que lo había visto, una foto de su hijo la acompañó hasta el último momento. También buscó incansable en las funerarias, el Semefo y entre el monte.

Casi a diario asistía a la procuraduría para ver que había de avances del caso de Édgar pero siempre se regresaba desilusionada, "Voy a ser una piedrita en el zapato de la procuraduría, ellos tienen que ayudarme a encontrar a Édgar", se repetía una y otra vez.

Amigos y compañeras de lucha consideran que Sandra Luz no merecía morir de esta forma, no merecía que le hubieran dando tantos disparos, ella sólo buscaba a su hijo", recriminaron.