Culiacán

Una discapacidad visual no es impedimento para que Victoria crezca siendo feliz

A sus cinco años y con ceguera en ambos ojos, Victoria y su madre transmiten un mensaje de motivación a las personas con casos como el de ellas

Por  Luis Gerardo Beltrán López

Su debilidad visual no le ha impedido superarse(El debate)

Su debilidad visual no le ha impedido superarse | El debate

Culiacán, Sinaloa.- El vivir con una discapacidad visual, no ha sido impedimento para que Victoria, a sus cinco años, lleve una vida y un desarrollo como el de cualquier otro niño.

La pequeña Victoria realiza sus actividades/ El debate 

Al haber nacido con tan solo 29 semanas de gestación, Victoria Valentina estuvo sus primeros dos meses de vida en el Hospital General. A pesar de que nació con ambos ojos en buen estado, por el tiempo que estuvo internada y por el uso de oxígeno, sus dos retinas se secaron, causando posteriormente que se desprendieran.

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Provenientes del municipio de Guasave, Sinaloa, su madre María de Jesús Jiménez y ella se trasladaron a Culiacán para buscar una mejor calidad de vida, y mejores oportunidades para su desarrollo. Dejaron atrás todo en su lugar de origen, incluido el trabajo, para poder acudir al CREE, del Sistema DIF Estatal.

Después de pasar por terapias, fue redirigida al Centro Integral de Discapacidad Visual (CIDIS) para continuar con estas de una manera más especializada. Fue entonces cuando María comenzó a ver la evolución en su hija.

Mencionó que inicialmente se sentía desanimada, pero tras ver el avance que las terapias estaban teniendo en Victoria, se siente hoy en día mucho mejor.

“Yo venía muy mal en lo moral, demasiado mal, con ayuda de Dios y de todos los maestros de este centro, me ayudaron mucho a salir adelante, primero yo para poder sacar a mi hija”, contó.

Teniendo dos años, Victoria no había desarrollado el habla ni el caminar, sin embargo, actualmente ya lleva una vida completamente normal, contó la madre.

Es mediante juegos, explorando texturas y sonidos, que actualmente Victoria está llevando a cabo su aprendizaje, preparándose para estudiar el idioma braille, además de ya dominar casi por completo el uso del bastón.

“Ella ahorita es otra, no se aguanta, gracias a Dios, platica, canta, va al kínder, va a piñatas, nada, usa triciclo, usa patines; cosa que yo sola no hubiera podido lograr”.

Para María de Jesús, no solo acudir a sus terapias, sino también su educación en el kínder es de suma importancia. Comentó que en un inicio su decisión de mandarla a la escuela no fue bien vista por sus familiares y conocidos, pero que al ver el cómo socializar y convivir con sus compañeros le ha ayudado, está convencida de que hizo lo correcto.

Agregó que a pesar de que padece de una debilidad visual, ella no se siente diferente a otros niños de su edad, y que, al contrario, juega con ellos y le gusta abrazarlos.

De acuerdo con María de Jesús, el mensaje que quiere transmitir es de superación, pues aseguró que a pesar de dificultades como estas es posible salir adelante y llevar una vida como la de cualquiera.

“A las personas que tienen niños, o gente adulta que no ven, que sienten lo que yo un día sentí, que no había salida o que nada más hasta ahí podían llegar, que no se dejen en ese espacio”, dijo.

Asimismo, invitó a las personas como Victoria, a que acudan al CIDIS por una mayor orientación y en búsqueda de apoyos como los que le han brindado. “Platicar con un maestro ciego es verdaderamente bien importante, así lo ha sido para mí”.

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