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Cultura

El 'Gran Cronopio' cumple 100 años

JULIO CORTAZAR
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Por: Rocío Reynaga

"Qué inútil sería presentar a alguien que no necesita presentación". Gonzalo Celorio, fanático cortazariano, compartió tal disyuntiva al hablar de Julio Cortázar, quien nos enseñó que el amor es silente y se puede demostrar a través un Graffiti; nos enseñó a vernos en Axolotl y convertirnos en uno de ellos; gracias a él, ahora Queremos tanto a Glenda; también, confundimos la realidad con la ficción como si experimentáramos una Continuidad de los parques. El amor por su Rayuela nos hizo convertirnos en una 'Maga' y también en un 'Horacio Oliveira', cruzando imaginariamente el Pont des Arts, en París, "esa masa viviente".

Julio nació hoy pero hace 100 años en una pequeña región de Bélgica, pero con los años se volvió universal y nos dejó sus fantasías y realidades como un maravilloso y surrealista legado.

Literatura universal

Desde que comenzó a ser el pequeño 'Cocó' hasta que llegó a ser el 'Gran Cronopio', se desarrollarían cientos de historias en las que no hay ni tiempo ni espacio, tampoco género alguno, pues la literatura de Julio Cortázar es tan universal que a 100 años de su nacimiento todos los personajes que creó se siguen paseando tanto por las calles de su Argentina, como por las de México, y por las de la India y por todos los rincones que en este día lo celebran, como seguramente lo está celebrando uno de los mayores estudiosos de su realidad y ficción, el escritor mexicano Gonzalo Celorio, que indagó hace unos años uno de los mayores tesoros de Cortázar: su biblioteca, la cual tenía en su departamento de la Rue Martel, en París, pero que a su muerte, Aurora Bernárdez, su viuda y legataria universal, donó a la fundación Juan March de Madrid.

De visita en tal fundación, Celorio conoció más de la personalidad del Cronopio, lo que ha compartido en muchas ocasiones y ahora lo hace para EL DEBATE:

Lector de poesía

"La biblioteca que tenía Cortázar en París cuando murió era una biblioteca de cerca de 4 mil volúmenes. Tenía la costumbre de subrayar, de anotar de manera muy libre, muy enfática y muy emotiva todo lo que leía, entonces pude ver con mucha claridad como Cortázar leyó a Felisberto Hernández, a José Lezama Lima; sobre todo, lo que más me impresionó fue ver a un gran lector de poesía, ahí estaban las obras de Octavio Paz, de José Gorostiza, Pablo Neruda, sobre todo del gran poeta español exiliado, en varios países, entre otros en México, que fue Luis Cernuda".

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"¿Por qué redactaste tan mal este cuento, Elenita?"

Cuenta Gonzalo Celorio que al ver los libros de Cortázar se dio cuenta de los diálogos que tenía con los escritores a través de su pluma con tinta verde o roja; había desde aprobaciones y coincidencias y hasta desacuerdos y reclamos, como lo deja de manifiesto en la observación que hizo en la portadilla del libro Andamos huyendo Lola, de la escritora mexicana Elena Garro: "Abandono en la página 76. No hay derecho a escribir tan mal", y para rematar, en la página que deja de leer escribió, "¿Por qué redactaste tan mal este cuento, Elenita?".

Patrimonio verbal

Rayuela también es tema para el profesor de literatura en la UNAM, el descubrimiento que tuvo en los 60 fue una sorpresa para los de su generación.

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"Conocí la obra de Cortázar desde que tengo memoria, creo que en los años 60, cuando empezaron a publicarse sus primeros libros, bueno, se publicaron en los 50 Bestiario y otros, pero yo lo empecé a leer en el año del 60, y en el 63 fui de los lectores más ávidos de Rayuela.

"Puedo decir que mi generación casi se aprendió Rayuela de memoria, no porque se hubiera puesto a memorizarla, sino porque la leímos tantas veces que se nos quedaron en la memoria y desde entonces forma parte de nuestro patrimonio verbal.

"Siempre he dicho que si se acabaran por alguna razón todos los ejemplares, podríamos varios miembros de mi generación y yo, reconstruirla a través de la memoria".

"Últimamente, con el centenario de su nacimiento he dado un curso en la Facultad de Filosofía y Letras, la cátedra extraordinaria, a los cuentos de Cortázar.

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"Llevo muchos años estudiando, comentando y analizando en términos personales y profesorales la obra de Cortázar, ahora en agosto en la facultad habrá alguna participación mía, además iré a Buenos Aires a conmemorar el centenario de Cortázar".

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