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Cultura

El Mesías, de Händel, estremece al TAP

La emblemática obra es presentada en el segundo concierto de la Temporada Campbell
 

Por: itzchelt rodriguez

Con gran habilidad, el maestro Gordon Campbell dirigió a los músicos.

Con gran habilidad, el maestro Gordon Campbell dirigió a los músicos.

Mazatlán, Sin.- Nuevamente, el pasado domingo, la temporada de conciertos de la Camerata Campbell volvió a impresionar a porteños y turistas con la presentación de la obra maestra de Georg Friedrich Händel, El Mesías.

Tarde de lujo
En esta ocasión, la camerata que dirige el afamado director de orquesta Gordon Campbell, estuvo acompañada del coro de la Comunidad de Culiacán, que interpretó las piezas del impresionante oratorio, que fue escrito por el autor en 1741. La soprano Perla Azucena Orrantia Durán, la mezzosoprano Lucía del Carmen Ramírez Casillas, el tenor Jesús Miguel Olguín Blancas y el bajo barítono Oziel Herrera Hernández, lucieron sus espléndidas voces como solistas durante la presentación que dejó con un buen sabor de boca a los espectadores.

Los solistas dejaron admirados a los asistentes con su excelente calidad vocal.

Un poco de historia
Se dio la tercera llamada y ya con un gran número de butacas ocupadas, el director salió a saludar al público y dijo sentirse contento por ver más gente que en el concierto pasado. Y como es costumbre en sus conciertos, puso en contexto a los espectadores al platicarles un poco de la historia de la obra que se interpretaría. Escrita en tan solo tres semanas por Händel, en la obra se aprecian matices influenciados por la música alemana, a diferencia de otras en las que predominan los ritmos italianos. Durante su intervención, también explicó que la obra fue estrenada un año después de su creación en un concierto a beneficio, brindado en el New Music Hall de Dublín, y fue la última obra que interpretó hasta su muerte, en 1759.Después de pedir respetuosamente que mantuvieran sus celulares en silencio, los experimentados músicos y cantantes empezaron a entonar la obertura. El primero en realizar su solo fue el tenor Jesús Miguel Olguín, y con pericia cantó Comfort ye my people, mientras era acompañado de la Camerata y el coro. Posteriormente, continuó el bajo barítono Oziel Herrera e interpretó Thus saith the Lord. En el momento menos esperado arribó al escenario la mezzosoprano Lucía del Carmen Ramírez y cantó para el público Belhold, a virgin shal concive. Entre pieza y pieza, el coro, los violines, los clarinetes y el piano hacían una sinergía perfecta para alegrar las paredes del recinto y sus asistentes. La última en presentar su solo fue la soprano Perla Azucena Orrantia. Una de las piezas fueron He shall feed his flock like a shepherd. Para cerrar con broche de oro la fantástica presentación empezó a resonar una de las más emblemáticas piezas de la obras, Hallelujah. Inmediatamente, una fuerte ovación y aplausos se escucharon como muestra de admiración hacia los músicos.

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