Conéctate a El Debate

O conéctate con...

Usuarios registrados

Cancelar

0 0

Espacios de lectura, proyecto piloto para todas las casetas

CULIACÁN

Dante Aguilera y Karen Peraza, de RecuperArte, acuden puntuales una vez más a la caseta de la 10 de Mayo, la que intervinieron hace poco más de un año, donde además un grupo de artistas e interesados se reúnen para llevarle a los niños la posibilidad de aprender y recrearse, y dicen que no falta mucho para que cada una de las casetas también sea un espacio para la lectura.

El vandalismo no es una opción. El tiempo pasa bien rápido, se suman integrantes, se salen otros, pero ya no pueden parar, hay que seguir buscando más casetas que estén en el abandono para sacarles provecho; reunir a más niños y jóvenes, todos son bienvenidos, el chiste es "sembrarles la semilla" del arte, como dicen los muchachos; encaminarlos, que experimenten otras alternativas más allá del internet o la televisión, que el vandalismo no sea una opción. Por eso tienen al alcance los talleres que se imparten ahí de música, de malabares, de dibujo, de teatro, de reciclaje y también, despacito pero seguro, va formándose un espacio para la lectura.

Tentación para los niños. "Al principio, esta caseta no tenía puerta, se hizo una kermés y se logró juntar para comprar una", dice "El Dante", como lo conocen, y por lo que cuenta, se nota cómo poco a poco se fue rehabilitando el lugar que antes "estaba a la buena de Dios", rodeado

de monte, escombros, era una tentación para malandrines, como las que han rescatado, y ahora es tentación, pero para los niños que quieren ir a jugar y aprender, que hasta tienen una llave que se turnan y entran cada vez que lo desean.

Espacio para libros. Una vez que ya se le dio forma y reunió las condiciones para hacer los primeros talleres, también se le asignó un lugar para revistas y libros, algunos son de arte, otros son cuentos y otros montones con temas, que dice Karen, son para adultos, que esos todavía están encartonados, porque "el chiste es crear hábito de la lectura y no enfadarlos con libros de Marx, por ejemplo", explica la joven. Platican que han recibido donaciones de libros, como la que recién les llegó de una prepa de Navolato, pero que igual son libros que no corresponden a los intereses infantiles, aunque aseguran que ya habrá manera de acomodarlos, mientras ser pacientes, cuidar el acervo y tirar el que ya se llenó de moho por las lluvias, por la humedad y el calor. Asimismo, detallan que en la caseta de la 5 de Mayo tenían otros poquitos libros, pero con todo y que los vecinos los conocen, hay bribones que se meten por la parte de atrás y hacen sus fechorías con los libros.

Aprender no resulta enfadoso. Por otra parte, hablan de los de talleres para los niños, los que van cada sábado a la caseta de la 10 de Mayo; ellos ya saben, pasan la voz y se reúnen como si se tratara de un juego en vez de una disciplina, entonces aprender inglés por ejemplo, no resulta enfadoso. Con respecto a los talleres del hábito de la lectura, estos aún no se han consolidado, pero no quitan el dedo del renglón. "Armamos como células, y hemos formado como tres de lectura y no sé qué pasa que la gente que se involucra, o sea los talleristas, no los terminan. Casi siempre es gente externa y nos dicen: 'Yo puedo crear un círculo de lectura', ¡y nada!, no sé por qué, así que está abierta la posibilidad a quien quiera dar el taller. En realidad hay pocos libros, pero realmente es como un proyecto piloto que queremos hacer en todas las casetas".

Una caseta "bien chila". Las actividades de limpieza e intervención también han llegado a Aguaruto y al legendario Teatro Griego del Parque 87; a Villa Juárez y hasta a San Ignacio, por nombrar algunos espacios, aunque hay una caseta, la ubicada en la colonia Rosario Uzárraga, de la cual hablaron con mucho aprecio, "está bien chila", repitieron más de una vez los jóvenes que,

con recursos o no, seguirán sembrando semillas.