Cultura

Marco Antonio Sanz Peñuelas indaga en el concepto de enfermedad

El escritor quien ganó la categoría de ensayo en el Segundo Premio Internacional de Pensamiento dice que el premio es un aliciente para reconocer que el trabajo filosófico es necesario

Por  Richard Osuna

Marco Antonio Sanz Peñuelas. Foto: Cortesía

Marco Antonio Sanz Peñuelas. Foto: Cortesía

Sinaloa.  Marco Antonio Sanz Peñuelas fue anunciado como vencedor del Segundo Premio Internacional de Pensamiento, del Institutu Asturies 2030, en España, en la categoría de ensayo. La emancipación de los cuerpos es el texto que lo hizo acreedor a mil euros (alrededor de 24 mil pesos mexicanos), además de la publicación del ensayo en el catálogo de Ediciones Akal.

Ahora, en conversación con DEBATE, Sanz habla de su libro, el cual busca ahondar en los prejuicios en torno al concepto que tenemos de enfermedad. Asimismo, habla de la tarea de seguir filosofando, ocupación que señala no requiere título para practicarse todos los días.

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‘La emancipación de los cuerpos’ es el texto con el que has recibido el Premio Internacional de Pensamiento. Así como ya su título resulta revelador, ¿sobre qué propuestas o estudio ahondas en este libro? La intención del libro es responder a la pregunta de qué significa estar enfermo. Y, al hilo de esa pregunta, busca deshacer ciertos prejuicios que prevalecen en torno al concepto que tenemos de enfermedad.

Se suele pensar en el enfermo como si de alguien sucio se tratara, alguien desagradable, que no se cuidó como es debido y que por ello expía una especie de culpa. Y aunque no lo expresemos así abiertamente, me temo que es más común de lo que nos gustaría admitir. Existe cierto disimulo por lo que respecta al hecho de vivir bajo un malestar corporal. El libro, en ese sentido, cuestiona el proceso que nos ha conducido a ver en la enfermedad una suerte de pecado y se adentra en lo que podríamos llamar la esencia de la enfermedad.

Como egresado de filosofía y ante el peligro latente hacia las carreras de humanidades actualmente, ¿cómo resulta recibir este premio? Es curioso, porque si uno echara una ojeada a la historia se daría cuenta de que la filosofía (y las humanidades en general) siempre han vivido, como quien dice, con el alma en vilo. No es un fenómeno reciente. Lo que pasa es que, después de que estas disciplinas se institucionalizaron, el riesgo parece mayor o más patente, sobre todo porque se pone en juego el ingreso y el estatus social de todo un sector que se dedica (o eso pretende) precisamente a mantener viva una llama que lleva ya más de dos mil años encendida. Siempre hemos sido minoría, y creo que está bien que así sea, pues no me imagino una sociedad donde todos sean filósofos o humanistas.

Entonces, ser reconocido en un panorama como este es un aliciente para convencerse de que el trabajo filosófico es necesario y nunca está de más, de que hace falta que el mundo sea plural para que exista la filosofía. ¿Por qué la importancia de seguir filosofando hoy, al igual que siempre?

Si uno se siente atraído por los problemas últimos, por esas preguntas que, si bien preferimos obviar, tarde o temprano todos nos hacemos: ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Hacia dónde vamos?, lo típico; si uno a menudo se hace ese tipo de preguntas, decía, puede considerarse a sí mismo filósofo. No hace falta ningún título para ello. Pues esas son las preguntas que se encuentran detrás del quehacer filosófico; y que, por otra parte, remiten al problema (no menos inquietante) de los comienzos y de los finales. Toda la vida humana es una cuestión de comenzar y de finalizar. Si lo piensas, no hay nada en esta vida que no venga marcado por esos dos límites.

Por ejemplo: nacemos, y no bien le agarramos gusto a la vida, nos enteramos de que algún día moriremos. Qué desilusión. Pero hay cosas que podemos hacer para no caer en burdos pesimismos, que por otra parte son muy peligrosos. Y una de esas cosas es la filosofía, que nos permite preguntarnos y conocer qué es lo verdaderamente importante en esta vida.

¿Cuáles son las puertas abiertas a futuro para este texto a raíz del premio o qué alcance se espera seguir logrando con ello?

Bueno, como toda persona que escribe un libro y lo publica, espero por lo menos que despierte el interés y sea leído y comentado. Y si encima de ello se convierte en un éxito de ventas, pues ya ni te cuento (risas).

Ser reconocido es un aliciente para convencerse de que el trabajo filosófico es necesario y que hace falta que el mundo sea plural para que exista la filosofía.

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