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Octavio Paz y Sinaloa, su influencia

CULIACÁN

Octavio Paz fue un personaje que sirvió como referente político, artístico y cultural, con un impacto tremendo en el mundo entero, por ende en México, y Sinaloa no es la excepción. Al respecto se cuestionó a tres autores sinaloenses: Francisco Meza, Jesús Ramón Ibarra y Francisco Alcaraz, quienes reconocieron la influencia que representó el poeta ganador del Nobel de Literatura en 1990 en la vida cultural de esta entidad. Todos ellos reconocen la inteligencia de este autor para abordar, además de la poesía, los distintos géneros, así como el peso de su crítica en todos los temas de orden nacional e internacional.

Paz y Sinaloa.

El poeta Francisco Alcaraz, autor de La Musa Enferma, destacó sobre el efecto paciano en Sinaloa, que "se le ha imitado y denostado por igual. Las lecturas de sus ensayos y los autores que él citaba fueron muy leídos por los poetas, fueron leídos a través de la perspectiva de Paz, de sus traducciones e intenciones".

La introducción de poetas, tanto europeos como latinoamericanos y orientales, tienen que ver con el proceso de traducción de Paz, que no es directo en el caso de Oriente, ya que él se basa en traducciones generalmente al inglés, y de ahí elaboró su interpretación, que es la que finalmente influyó en los lectores hispanohablantes. Francisco Alcaraz explica que desde Sinaloa y otros estados del país, Paz es el gran introductor de Oriente en México, y en ello se ve su espiritualidad, si no su religiosidad, en la búsqueda de esos textos sumamente espirituales de Oriente. Para él, Octavio Paz "es el poeta más importante del siglo 20 en México no sólo por su calidad, sino por el impacto que ha tenido". Considera también que el autor de El laberinto de la soledad permeó en todos los medios y en el discurso de los poetas, con esa visión tan propia de la realidad y su capacidad crítica, así como sobre el amor como forma de erudición y su forma de describir la realidad mexicana. "No sé si en la actualidad estemos viviendo un momento mexicano, pero si lo fuera, Paz tendría que ver en él porque era un personaje que hablaba de cualquier tema, era extremadamente inteligente", dijo.

Influencia inconsciente.

Por su parte, Jesús Ramón Ibarra, autor conocido como "El Poeta", destacó que hoy en día es difícil influenciarse por Paz de manera directa, pues su voz es tan única que cualquier intento inmediatamente evidencia esta imitación. Dijo que Jorge Esquinca incluso reconoce esta influencia abierta en La noche es blanco, su primer libro. Para Ibarra, la influencia en Sinaloa es bastante sistemática y matizada, "incluso puede que yo la tenga, aunque no de una manera consciente. Podría ser que también en Óscar Paúl Castro, Francisco Alcaraz, Francisco Meza, Mijaíl Lamas".

En ese sentido, aseguró que los autores sinaloenses se han influido principalmente por Gilberto Owen, Rubén Bonifaz Nuño, Eduardo Lizalde, David Huerta y, por supuesto, Octavio Paz. Esta influencia, reconoce, ha sido por partes iguales, como el sistema educativo y por el gusto personal. Señaló que su crítica ha cedido el paso ante la realidad abrumadora del país y muchos de sus ensayos han perdido peso específico, aunque en algunas otras críticas sí acertó, y sigue siendo vigente.

En cuanto al ensayo literario, opina que "existe una crítica académica muy puntual que cuenta con el uso de herramientas y recursos más actuales, que es la que ha ganado terreno, dejando de lado la crítica subjetiva, que era la que Paz manejaba de una manera muy sabrosa". Podía, por ejemplo, comparar a un escrito con un viento que arrasaba las costas de la página o usar otras figuras más técnicas dentro de la crítica. Para Ibarra, a Paz generalmente se le considera un poeta de vanguardia, así como difícil en el imaginario general, pero en realidad "tú lees uno de sus poemas y puedes interpretarlo perfectamente". Esto, dijo, es una percepción común que con Paz se da inicio al Cosmopolitanismo, ese afrancesamiento que en realidad da inicio mucho antes, en los años 30.

Un autor referente.

Por último, Francisco Meza destacó que aunque, en general, el conocimiento que se tiene de Octavio Paz se da como una situación coyuntural, en la adolescencia le tocó verlo en la televisión, por esa razón también lo veía como referente no sólo del arte, sino del país. Era una persona pública en todos los sentidos. "Como poeta tuve la fortuna de descubrir a Paz por voluntad propia, por dos amigos, Óscar Paúl Castro y Alcaraz, que iban un año más adelante de mí en la universidad (EFyL de la UAS). Ellos me pasaron el primer poema de Paz que leí: Piedra del Sol. Es un poema monumental donde, más allá del entendimiento, fue una cuestión lírica, era como estar ante un coloso arquitectónico que te impacta por su presencia. Es un poema que tiene muchas lecturas pero que para un muchacho de 18 años es como un viaje a través de un paisaje maravillosamente bien armado.

Meza aseguró que lo que sucede en México, no sólo en Sinaloa, es que Paz ha desatado una fiebre por imitarlo, por leerlo, por hablar de él, que se ha propagado con mucha abundancia. Señaló que en el libro Los primeros poemas de Paz se habla de que Paz mismo está influenciado al principio de su carrera por Carlos Pellicer y Vicente Huidrobo, lo cual es natural, incluso él trató de imitar y encontrar su propio camino.

Meza concluyó explicando que existen poetas que se quieren subir al tren paciano, que utilizan mucho el símil, "pero lo más importante es no tratar de escribir como Paz, porque eso se nota inmediatamente".

¿Qué hay de paciano en tu obra?

Autores sinaloenses destacan los elementos que en su propia obra poética se vincula de alguna manera con el Nobel de Literatura de 1990.

Francisco Alcaraz.

"En un principio todos imitamos a Paz pero, en mi caso, es más en poemas sueltos que como un estilo, que algún libro o en lo publicado. En poesía hay cosas que haces y que no las piensas cuando no eres un filósofo, por eso debes tener las herramientas bien afiladas para hacer las cosas aparentemente sin esfuerzo. A Rubén Bonifaz Nuño lo hicieron pedazos en sus primeros sonetos, porque no quiso respetar la métrica, porque no había leído sonetos realmente; después de eso, él se aplicó para ser perfecto. Al arte no lo puedes

Jesús Ramón Ibarra. "Creo tener una obra paciana: En el noventa salió un libro mío llamado Paraíso disperso, que pertenecía a una serie de Plaquettes que se llamaban Cuadernos de Simbad. Era un libro de 12 poemas y el último de ellos tenía cierta influencia de Octavio Paz, pero no recuerdo cómo se llamaba, estamos hablando ya de hace 24 años".

Francisco Meza. "Mi primer plaquette Mar en sombra está influido por el tono, sobre todo el tono de Octavio Paz. Fue bastante inocente de mi parte, pues, como casi todos los poetas, al principio de la carrera, donde esa fascinación por la obra de Paz nos empuja a tratar de emularlo, a subirnos a su tren, a su ritmo, necesariamente hay un grado de candidez en eso. Cuando ves a poetas ya mayores, tratar de hacerlo inmediatamente se nota".

Vox populli

Cuentan en Sinaloa que previo a entregarle el Premio Mazatlán de Literatura, Octavio Paz no dejaba de moverse en su asiento, lo cual todos atribuían al nerviosismo y humildad del poeta. Al terminar la ceremonia les aclaró que, aunque estaba muy honrado por el reconocimiento, su inquietud se debía a las ratas que pasaban por entre sus pies en el teatro donde se celebró el acto.

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Este 31 de marzo se cumplen 100 años del natalicio de Octavio Paz. Por este motivo espere más reportajes especiales sobre él en el periódico EL DEBATE.

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Twitter: @DelaSArturo