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Pequeñas escritoras reciben su premio

CULIACÁN

Culiacán, Sinaloa. Mil y un cuentos llegaron a la redacción, con tanta creatividad junta era difícil seleccionar los tres que serían los protagonistas de la noche de la coronación del carnaval Cuentos Mágicos 2014. Sin embargo, sobresalieron las historias de tres pequeñas escritoras que no cabían de la emoción la noche que subieron al escenario a recibir su premio. Ana María Bayliss Sánchez, Anayanci Castelo Rubio y Naidelyn Millán Melchor, se llevaron a casa la distinción que EL DEBATE les otorgó, lo que las inspira a seguir leyendo y escribiendo más historias.

Primer lugar: Ana María Bayliss Sánchez.

El hada del río. Hace mucho tiempo, en la ciudad de Culiacán, Sinaloa, existió un hada muy bonita, la cual protegía el río Tamazula de la contaminación, y cuando el río estaba seco, ella hacía que lloviera. Los años pasaron y el hada siempre fue querida por todos, pero al tiempo, las personas olvidaron al hada, así que se escondió en una cueva en lo más profundo del río, y cuando era de noche limpiaba el río y hacía que lloviera para que no se secara.

Un día el hada se levantó en la noche para limpiar el río, pero en cuando trató de salir de su cueva se percató de que la entrada estaba cubierta por una pared de botellas de plástico, las cuales estaban muy sucias; ella trató de todas las maneras posibles pero no pudo salir. -¡Rayos!, ¿Ahora cómo voy a salir de aquí?- dijo el hada muy desesperada. Entonces, el hada cuando acabó todas sus opciones, empezó a pedir ayuda. Después de haber pasado quién sabe cuántos años, cuatro más o menos, el hada escuchó a alguien quitando las botellas que estaban afuera de su casa. -¡Ayuda!-gritó lo más fuerte que pudo -¡Tranquila ya vamos a salvarte- contestó la voz que venía de fuera. Cuando ella menos pensó su casa ya estaba despejada, y el hada salió volando de su casa, pero no recordaba que ya nadie la conocía, así que ella se presentó con todos y volvió a ser conocida; limpió el río e hizo que lloviera y todos la volvieron a querer, así que ahora salía de día.

Pasó el tiempo, y un día, cuando se levantó, vió el cielo negro, así que volvió a dormir, al día siguiente pasó lo mismo, y al tercer día, cuando abrió su puerta su casa se inundó de agua negra, así que salió a la superficie para ver qué pasaba, y cuando vió que toda el agua del río estaba negra y llena de basura, inmediatamente se puso a limpiar, pero esta vez, no lo hizo sola, muchas personas en botas le ayudaron -¿Qué pasó aquí?-Le preguntó la hada uno de los niños que estaban ayudando -Unos hombres vinieron y tiraron una cosa negra con basura al río, pensamos que tú saldrías y que ibas a ayudarnos a limpiar el río, pero no saliste, y fue cuando nos asustamos. -¿Así que llevan tres días limpiando?-Sí, ¡y ya estamos todos cansados! -¡Tranquilos!, ya estoy aquí para ayudarlos.

Y así, el hada ayudó a todos a limpiar, y cuando terminó, les dijo a todos que cuidaran el río, que era la única fuente de agua que tenían, así que ya nunca nadie volvió a tirar basura al río.