Cultura

‘Si el humor se pierde estamos en problemas’

El músico y humorista Ernesto Acher platicó con EL DEBATE sobre la presentación en Culiacán de ‘Juegos Sinfoniquísimos’, su trayectoria y su forma de entender la comicidad

Por  Enrique Medina

Ernesto Acher.(EL DEBATE)

Ernesto Acher. | EL DEBATE

Cuando se tiene la fortuna de conocer y platicar con el músico y humorista Ernesto Acher, te das cuenta que lo que muestra en sus espectáculos es realmente su persona: su trabajo es divertido, porque él es así, alegre, cómico, juguetón, pero sobre todo transparente.

Sinfoniquísimos. La visita del exLuthier se debe a la presentación de su espectáculo en conjunto con el músico y humorista Virulo, Juegos Sinfoniquísimos, este 14 y 15 de mayo en el Teatro Pablo de Villavicencio. 

Este trabajo nació durante una visita del músico en La Habana, en donde compartió escenario con Virulo, Acher sólo tenía que presentarlo como maestro de ceremonias, pero la cosa se puso divertida cuando el músico argentino comenzó a improvisar junto al cubano. “Estuvimos 20 minutos diciendo tonterías, cuando terminó, dijimos: no es posible que no hagamos algo juntos”, señala el músico argentino, con una sonrisa al recordar ese momento. El primer proyecto que nació fue un trabajo en el 2006, que realizaron junto a los cómicos venezolanos Laureano Márquez y Emilio Lovera, el cual los hizo realizar una gira por México, con la cual visitaron Culiacán. Tiempo después desarrollarían el espectáculo que ahora presentarán. Estas colaboraciones tienen algo en común, la buena química entre los participantes del espectáculo. En Les Luthiers también la tuvo con sus compañeros en algún momento. Cuando le pregunto qué recuerdos guarda de ese proyecto  en el cual pasó varios años de su vida no deja de ponerse pensativo, luego me habla de las cuestiones positivas. “Tengo muy buenos recuerdos, cuando uno se separa guarda los mejores recuerdos de las personas y los otros los pone aparte, lo que yo guardé fueron las buenas cosas, 16 años de muchas creatividad, y mucho juego, mucho dar rienda suelta a las locuras y ponerlas en forma, fueron muy productivos, ya después yo seguí otro camino”. Esto del juego que realizaba con la agrupación, es una de las constantes en el trabajo del cómico y sin duda alguna una de sus preocupaciones. Acher señala que el juego es una parte importante en su obra, y señala que no por ser juego tiene que dejar de ser profundo y complejo, factor que tiene que aparecer en todas las formas de arte. 

“Yo creo que humor y seridad no se oponen, en todo caso, la lucha es contra la solemnidad, para mí, esta no sirve para nada, es aburrida porque es hueca, es pura forma, yo creo que la seriedad es profunda y no tiene por qué ser aburrida para nada. El viejo Einstein era un tipo muy divertido, estaba loco como un plumero, pero era muy inteligente. El humor es una parte esencial y cuando se pierde estamos en problemas”, esto lo ha ayudado a llegar a diferente público, tanto el culto como el popular, sin realizar ningún método para ser humorístico, más que el de sentirse bien consigo mismo. Antes de buscar la aceptación de un público, él busca que lo que realiza le divierta a él.  “Yo muestro lo que a mí me gusta y si lo disfrutan encantado y si no los disfrutan lo lamento, eso es lo que tengo para dar, cuando me preguntan cómo se me ocurren, trato de poner lo que me gusta. Yo me tengo que divertir con lo que hago”, señala el músico,  quien invitó al público de Culiacán a disfrutar una velada divertida con buena música y buen humor, “la van a pasar bien”, concluye con mucha seguridad nuestro amigo que no dejó de sonreír en ningún momento de nuestra conversación.

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