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Alacranes cubanos en la lucha contra el cáncer

LA HABANA
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Por: EL DEBATE

LA HABANA, 3 ago (Xinhua) -- Una especie de alacrán endémico de Cuba, el "Rophalorus junceus", está siendo utilizado por científicos de la isla como una eficaz arma para enfrentar el cáncer.

El Laboratorio Labiofam posee en casi todas las provincias de la isla los alacranarios, sitios dedicados a la cría del llamado Alacrán colorado o azul, para aprovechar con fines medicinales la toxina urticante que secreta el animal.

El "Vidatox 30 CH" es un fármaco homeopático que tiene como principio activo el veneno del escorpión y propiedades analgésicas, antiinflamatorias y antitumorales. Es aplicado con éxito desde hace más de cuatro años en seres humanos, luego de ser experimentado en modelos biológicos.

Unos 30.000 ejemplares del animal que viven en el poblado de Las Minas, a la salida de la ciudad de Santa Clara, 270 kilómetros al este de La Habana, son sometidos cada mes a un proceso de estimulación para extraerles el veneno.

En el momento de efectuar la extracción, los animales son sacados de los frascos donde permanecen en cautiverio, y son sometidos a un estímulo eléctrico de 20 minivolts, lo que provoca la secreción de la ponzoña.

Luego de dos años, los insectos resultan liberados a su hábitat natural, generalmente zonas rocosas, semidesérticas y sabanas.

El biólogo del centro, Denyer Sánchez, explicó que las condiciones de cautiverio son propicias para la reproducción, lo que se comprueba en el alto número de hembras que crían.

"Cuando la descendencia -a la que llamamos ninfas- alcanza la independencia para vivir en el medio, se procede también a su liberación, pues todavía no tienen el tamaño necesario para el ordeño", señaló.

En la procreación influye favorablemente la variedad en la alimentación, compuesta por grillos y larvas.

Sánchez afirmó que ahora se trabaja en un programa de cría de la especie de grillos Acheta doméstica, por su rápido crecimiento y valor nutricional elevado, ya que son animales bajos en lípidos y con alto contenido de proteínas, calcio y fósforo, al contrario de las larvas que poseen mucha grasa.

"Se trata del grillo común que de vez en cuando se cuela en nuestros hogares. Ese insecto garantiza una variación de la dieta de los arácnidos, a la vez que la fortalece, lo cual influye en la conformación de la sustancia aprovechable", dijo el biólogo.

Sánchez indicó que todavía quedan varios aspectos relacionados al proceso de explotación de los escorpiones que deben ser estudiados, como la mayor mortalidad de las hembras o la capacidad de supervivencia en el medio de los ejemplares liberados.

Los estudios sobre el veneno de escorpión comenzaron en Cuba a fines de los años 80 del pasado siglo, en Guantánamo, provincia del extremo oriental de la isla, donde un grupo de biólogos y médicos se interesaron en las propiedades que atribuían los campesinos al veneno del escorpión.

El animal es conocido por los campesinos como Alacrán colorado, por su tono a simple vista, pero los investigadores comenzaron a llamarlo Alacrán azul, por los cambios de coloración al exponerse a la luz artificial.

La primera revelación pública fue hecha por el biólogo cubano Misael Bordier, uno de los investigadores iniciales, quien a fines de 2001 realizó una visita de trabajo a la Universidad Nacional Autónoma de México y dio a conocer sus avances en una revista especializada.

Bordier falleció en 2005, pero desde un año antes la Oficina Cubana de Propiedad Industrial había concedido a Labiofam los derechos de explotación de la patente asociada al veneno del "Rophalorus junceus".

Desde ese momento, la empresa farmacéutica estatal dirige la investigación, en la que han participado el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí y la Universidad de La Habana.

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